El mandatario provincial defendió la revisión del régimen penal juvenil y consideró que la edad no puede ser un límite frente a delitos de extrema gravedad
Martes 30 de Diciembre de 2025
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se refirió públicamente al homicidio de Jeremías Monzón, un hecho que conmocionó a la provincia y que tiene a adolescentes involucrados como principales sospechosos.
“Con mucho dolor lo vivimos. Es un crimen aberrante cometido por menores de edad”, expresó el mandatario. Además ratificó su postura sobre el tratamiento penal de los menores: “La pena tiene que ver con el delito cometido y no con la edad de la persona que comete un delito”. Y agregó: “El Código Penal cuando fijó los parámetros de minoridad entre 14 y 16 años lo hizo con otra realidad de la Argentina. Hoy un joven de 14 años que va a matar sabe que va a matar, y más en un hecho como este, que fue premeditado”.
Menos delitos violentos, pero hechos que conmocionan
El gobernador destacó que la provincia registra una caída significativa en los niveles de violencia: “Tenemos un tercio de los delitos violentos de los que teníamos hace dos y tres años. Eso nos permite investigar mucho mejor”. Sin embargo, remarcó que hechos como el crimen de Monzón obligan a profundizar el trabajo del Estado: “Es un hecho sumamente conmocionante. Fue rápidamente esclarecido, pero amerita que podamos trabajar mucho más para que estos hechos no ocurran y, si ocurren, que los responsables paguen”.
El cambio de mirada sobre el delito
Pullaro también se refirió a su propia evolución personal en el abordaje de la seguridad: “Yo tenía una mirada mucho más social del delito. Cuando entré al Ministerio de Seguridad y accedí a las escuchas telefónicas, entendí que había personas prácticamente irrecuperables”.
“Uno puede recuperar a muchos chicos con educación y contención, pero hay casos irrecuperables. Personas que matan o mandan a matar son muy difíciles de recuperar”, sostuvo.
Sistema penitenciario más duro y cárceles de máxima seguridad
El mandatario confirmó una fuerte inversión en infraestructura carcelaria: “En 100 años se construyeron 3.500 celdas en Santa Fe. Nosotros en cuatro años vamos a construir 3.700”. Anunció además la edificación de una cárcel de máxima seguridad, única en Argentina y América Latina, destinada a los delincuentes más peligrosos: “Los que no quieran resocializarse, la van a pasar muy mal en la cárcel. El Estado tiene que garantizar que no vuelvan a cometer delitos desde allí”.