Suelos saturados y alerta por los ríos: Avellaneda activa protocolos de contingencia y monitorea el Arroyo del Rey

El intendente de Avellaneda, Gonzalo Braidot, explicó cómo se prepara la ciudad ante un posible aumento de las lluvias y una crecida de los ríos. Destacó los protocolos de Defensa Civil, las obras de desagüe y confirmó la adhesión a la emergencia hídrica provincial.

22:46 hs - Viernes 04 de Septiembre de 2026

La ciudad de Avellaneda atraviesa un período de mayor preocupación por el impacto que podrían tener las lluvias y una eventual crecida de los ríos en el norte de la provincia de Santa Fe de cara a la llegada del fenómeno de El Niño.

En ese contexto, el intendente Gonzalo Braidot aseguró que el municipio ya trabaja con protocolos de contingencia y mantiene una articulación permanente con organismos provinciales y distintas instituciones de la ciudad.

Braidot explicó que la situación hídrica requiere atención debido a que durante este año ya llovió el doble que en el mismo período del año pasado, aunque aclaró que la comparación se realiza con un 2025 que había estado marcado por la sequía.

El intendente advirtió que los suelos se encuentran saturados, lo que puede generar mayores dificultades ante precipitaciones intensas. Cuando el terreno pierde capacidad de absorción, explicó, el agua tiende a escurrir por calles, cunetas y desagües, aumentando el riesgo de anegamientos durante los denominados "golpes de agua".

Avellaneda ya tiene un plan de contingencia

Frente a la posibilidad de un escenario de lluvias más intensas, Braidot destacó que el municipio viene trabajando desde hace tiempo en protocolos de actuación junto con el Gobierno de Santa Fe.

"Somos el primer nivel de acción", explicó el intendente al referirse al rol de la Defensa Civil local, que ya tiene articulado un esquema de trabajo con bomberos, instituciones de salud, vecinales y clubes para responder ante una eventual emergencia, en diálogo con Mañana UNO, por UNO 106.3.

Además, el municipio ya identificó sectores y familias que podrían verse afectados por una eventual crecida o por grandes acumulaciones de agua. En esos casos se trabaja con medidas preventivas, como la utilización de bolsas de arena, la identificación de redes familiares para eventuales evacuaciones y la preparación de un centro de evacuados.

Uno de los puntos de atención es el sector cercano al Arroyo del Rey, donde determinadas zonas podrían verse comprometidas si el curso de agua alcanza niveles elevados.

La situación de los productores y el ganado

La situación también genera atención entre los productores agropecuarios y ganaderos de la región. Braidot señaló que en las zonas bajas de islas los productores ya comenzaron a tomar recaudos y a trasladar ganado hacia sectores más altos ante la posibilidad de una crecida.

El intendente diferenció esta situación de la que atraviesan sectores del oeste de los departamentos Vera y 9 de Julio, donde existen zonas bajas que reciben el impacto de las lluvias provenientes de Santiago del Estero y Chaco y pueden registrar importantes anegamientos.

En ese sentido, también advirtió sobre un fenómeno que puede complicar el escurrimiento: la altura del río Paraná. Si el río se encuentra elevado, el agua de los cursos y desagües de la zona puede salir con mayor lentitud, e incluso producirse un ingreso de agua por los propios desagües.

Obras hídricas y caminos: las inversiones que destacan en el norte

Braidot destacó las obras que se vienen realizando en Avellaneda y la región para mejorar el escurrimiento y la conectividad. Entre ellas mencionó los trabajos sobre los desagües troncales y un gran canal ubicado en el sector este de la ciudad, destinado a facilitar la salida del agua y reducir el riesgo de anegamientos en los barrios que reciben buena parte del escurrimiento urbano.

También resaltó la construcción de tres puentes que conectan Avellaneda con Lanteri, una obra que permitirá mejorar la comunicación con una zona productiva que históricamente quedaba aislada cuando el Arroyo del Rey registraba crecidas.

Según indicó el intendente, la obra presenta un 98% o 99% de avance y resta completar trabajos menores para su inauguración.

En materia vial, Braidot también valoró los trabajos que se están ejecutando sobre las rutas provinciales 31, 1 y 40, y sostuvo que la infraestructura del norte santafesino está atravesando un proceso de mejora, aunque todavía existen "deudas históricas" por resolver.

Avellaneda adherirá a la emergencia hídrica provincial

Otro de los anuncios realizados durante la entrevista fue que el municipio avanzará con la adhesión a la emergencia hídrica provincial. Braidot explicó que la decisión fue tomada en una reunión de bloque y que la herramienta permitirá contar con mayores recursos y mecanismos de respuesta en caso de una situación crítica.

Entre sus principales beneficios, el intendente destacó la posibilidad de realizar contrataciones directas vinculadas con la emergencia hídrica, lo que permitiría acelerar la compra de elementos necesarios para responder ante una contingencia, como tubos, colchones y otros insumos.

Pero además señaló como un aspecto central la posibilidad de intervenir en determinados sectores privados cuando sea necesario descomprimir anegamientos, evitando que cuestiones legales o la falta de autorización inmediata de los propietarios demoren una acción de emergencia.

"Nos ha ocurrido en tiempos pasados la necesidad de intervenir en campos para descomprimir anegamientos importantes y no perder tiempo", explicó Braidot, al remarcar que la medida apunta a priorizar el bienestar general frente a una situación hídrica crítica.

El intendente también destacó que la normativa contempla la posibilidad de contar con fondos de emergencia para actuar de manera inmediata en caso de que la situación lo requiera.

Por ahora, Braidot aseguró que Avellaneda se encuentra preparada y que los trabajos preventivos realizados durante los últimos años permiten afrontar el escenario con mayor tranquilidad. Sin embargo, reconoció que la magnitud de una eventual emergencia dependerá de múltiples factores, entre ellos la cantidad y el momento de las lluvias y la evolución de los niveles de los ríos.