Desde el municipio remarcaron que ya realizaron el aporte que le corresponde dentro del esquema de financiamiento del sistema. La deuda de Nación con el sistema.
19:40 hs - Martes 05 de Mayo de 2026
A 48 horas del vencimiento del plazo para el pago de sueldos en el transporte urbano de Santa Fe, el conflicto de los colectivos entra en una etapa crítica en Santa Fe, con negociaciones contrarreloj y sin certezas sobre cómo se completarán los fondos necesarios para evitar un paro.
El municipio mantiene conversaciones permanentes con las empresas. Desde el Ejecutivo local remarcaron que ya realizaron el aporte que les corresponde dentro del esquema de financiamiento del sistema y afirmaron que "ahora se analiza de dónde saldrán los recursos faltantes para cubrir la totalidad de los sueldos antes del jueves"
Fuentes consultadas del sector empresario de transporte por UNO Santa Fe señalaron que, hasta el momento, no hubo avances respecto a lo planteado durante la mañana y que el panorama sigue sin modificaciones. Reconocen que no está garantizado el pago de salarios en tiempo y forma y que las próximas horas serán clave para determinar si aparece alguna solución.
Sistema de transporte colapsado
El trasfondo del conflicto es una estructura económica que las empresas describen como inviable en las condiciones actuales. A la caída de la actividad y de la recaudación por boletos se suma el incremento sostenido de los costos operativos, especialmente el combustible y el mantenimiento de las unidades.
Además, denuncian retrasos en el envío de fondos nacionales vinculados a los atributos sociales de la tarjeta Sube, lo que obliga a las compañías a cubrir con recursos propios los descuentos aplicados a los usuarios.
Como factor adicional de presión, en mayo deben afrontar un aumento salarial del 12% acordado en paritarias, sin que haya habido una actualización equivalente en los ingresos del sistema.
Posible paro
Este desfasaje ya derivó en medidas de emergencia en las últimas semanas, como la reducción de frecuencias, con recortes de hasta el 40% fuera de horarios pico, y la posibilidad latente de suspender servicios nocturnos para reducir costos.
En este contexto, el riesgo de un conflicto gremial se vuelve cada vez más concreto. Si no se acreditan los salarios dentro del plazo establecido, podría haber medidas de fuerza que afecten la prestación del servicio en la ciudad.