El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, confirmó que el organismo nacional envió una nota al gobierno provincial informando problemas en el viaducto. La provincia evalúa si asumirá los costos de una reparación que no estaba prevista.
19:49 hs - Jueves 11 de Junio de 2026
El viejo Puente Carretero que une Santa Fe y Santo Tomé volvió a encender las alarmas. Vialidad Nacional detectó nuevas fallas y problemas en la estructura del puente y le envió una nota formal al gobierno provincial solicitando que sea la provincia quien se haga cargo de los trabajos de reparación. Así lo confirmó el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico.
"La Dirección Nacional de Vialidad, o sea el gobierno nacional, nos pide que le reparemos el puente viejo. Ellos mandaron una nota diciendo que detectaron que en el puente viejo, el puente nacional, hay problemas, hay fallas y nos piden a la provincia que, ya que estamos trabajando acá en el puente nuevo, nos hagamos cargo de los arreglos", explicó el funcionario en diálogo con Telefe Santa Fe.
Una reparación que no estaba prevista
El pedido pone a la provincia en una situación compleja. Enrico reconoció que el gobierno santafesino está evaluando la situación antes de tomar una decisión. "Iniciaron un expediente para pedir eso y estamos analizando porque puede implicar que nos hagamos cargo de algo que no estaba previsto", advirtió.
El argumento del gobierno nacional para hacer el pedido es la lógica operativa: dado que la provincia ya tiene maquinaria, obreros y equipos trabajando en la construcción del nuevo puente carretero en forma paralela, la Nación considera conveniente que la misma estructura provincial se ocupe también de las reparaciones del puente viejo.
Las fallas y el antecedente de 2024
Según el informe de Vialidad Nacional, las fallas detectadas se ubican en las juntas del tablero de la estructura, una problemática similar a la que en 2024 obligó a cortar el tránsito durante 9 meses. Sin embargo, el ministro aclaró que la situación actual no reviste la misma gravedad: las fallas son menores pero requieren intervención para evitar que se agraven con el tiempo y el uso.
La solución técnica propuesta contempla la colocación de ménsulas que apuntalarían las juntas para evitar que las vibraciones del tránsito vuelvan a descalzar el tablero. A diferencia de la reparación de 2024, esta intervención no requeriría gatos hidráulicos ni una obra de la misma envergadura.
El puente carretero viejo tiene más de 80 años de vida —cumplirá 87 el próximo 14 de julio— y sigue siendo el paso obligado entre ambas ciudades mientras avanza la construcción del nuevo enlace.
La provincia evalúa si se hace cargo
El gobierno provincial todavía no tomó una decisión definitiva. La postura inicial de Santa Fe es clara: al tratarse de una ruta nacional, el mantenimiento y la reparación del puente le corresponden al Estado nacional.
Sin embargo, el contexto de ajuste en obra pública que impulsa la gestión nacional llevó a que Vialidad Nacional traslade esa responsabilidad a la provincia, argumentando que ya cuenta con equipos y personal operando en la zona debido a las obras del nuevo Puente Santa Fe-Santo Tomé.
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El nuevo puente lleva más del 50% de avance
Mientras el viejo Carretero acapara la atención por las nuevas fallas detectadas, las obras del nuevo Puente Santa Fe-Santo Tomé avanzan a buen ritmo. El ministro Lisandro Enrico confirmó que la obra ya supera el 50% de avance en términos de certificación y que el plazo previsto de finalización se mantiene en marzo o abril de 2027.
"Estamos tratando de, con el esfuerzo que hace Vialidad Provincial, el cuerpo de ingenieros y la empresa, llegar al plazo que nos pusimos que es marzo o abril del año que viene", señaló el funcionario.
El operativo tiene actualmente tres frentes de obra activos en forma simultánea: la cabecera de Santa Fe, la cabecera de Santo Tomé y el puente mismo. Sin embargo, Enrico advirtió que la etapa que se viene será la más compleja y la que mayor impacto tendrá sobre el vecino. "Empieza una etapa de obra complicada donde los vecinos nos van a tener que tener paciencia", anticipó el ministro.
El principal desafío está en la obra urbana de Santo Tomé, donde el espacio disponible es reducido y la presencia de infraestructura subterránea —caños de agua, energía eléctrica, telefonía y servicios— complica los trabajos en profundidad. Precisamente, días atrás se produjo la rotura de un caño maestro que dejó a varios barrios sin agua. Enrico relativizó el incidente: "Eso va a pasar. Cuando tenés que trabajar en profundidad y sacar el asfalto, te vas a encontrar con esas interferencias permanentemente. Son daños colaterales que pueden suceder cuando esta magnitud de obra ingresa a las ciudades."
Respecto de la falla en el revestimiento de una de las 236 columnas del nuevo puente, el ministro aclaró que no compromete la estructura interior. "Lo importante de la columna no es lo que uno ve, sino lo que está dentro: una estructura de hierro bien cimentada en hormigón. La falla fue en el recubrimiento y se va a remediar. No afecta la estructura", concluyó Enrico.