El mercado de alquileres de Santa Fe atraviesa un escenario con mayor oferta de inmuebles y precios más estables, aunque el costo de la vivienda continúa representando una dificultad para numerosas familias.
Vivienda propia cada vez más lejos: los cambios relevados en los hábitos de los jóvenes de Santa Fe al mudarse
El municipio convocó a una mesa de diálogo interinstitucional con representantes de las direcciones de Hábitat municipal y provincial, las cámaras inmobiliarias, el Colegio de Corredores Inmobiliarios, la Universidad Católica de Santa Fe, la Universidad Nacional del Litoral y los Inquilinos Autoconvocados.
José Busiemi
Así lo planteó en diálogo con La Mañana de UNO 106.3 Florencia Gentile, directora de Vinculación Ciudadana del municipio, quien advirtió que los ingresos no acompañan los gastos que implica alquilar y vivir en la ciudad.
"El inquilino tiene la posibilidad de poder elegir y los precios se han estabilizado. Hubo un momento en que había muchísima incertidumbre y no se sabía cuánto iba a durar, porque un día aparecía un precio y a la semana, al mes o a los tres meses el precio se elevaba muchísimo", explicó.
La funcionaria remarcó que la estabilidad de los valores no significa que alquilar sea más accesible para todos. "La realidad es que los sueldos, al no aumentar, siguen sin alcanzar. No alcanza el dinero para poder vivir, porque no es solo pagar el costo de un inmueble, sino también sumarle impuestos, servicios, el comer y el poder trasladarse en medios de transporte", sostuvo.
Gentile consideró que la suma de esos gastos representa una carga importante para los hogares. "Ahí es donde se hace un monto bastante importante que no se condice con los ingresos de un grupo familiar o, muchas veces, de una persona que tiene que vivir sola", señaló.
Más oferta y cambios en las formas de alquilar
La derogación de la Ley de Alquileres y los cambios normativos introducidos por el DNU 70/2023 modificaron las condiciones de contratación. "Hoy en la actualidad hay mucha más libertad contractual. Las partes pueden acordar, por ejemplo, cuál es la moneda para celebrar un contrato de alquiler. Existe más libertad de índices y de actualizaciones", indicó Gentile.
La directora de Vinculación Ciudadana también mencionó la modificación del plazo mínimo de los contratos. "La Ley de Alquileres establecía un plazo mínimo obligatorio para alquilar de tres años y ahora rigen dos años", precisó.
La funcionaria señaló que las dificultades económicas y los cambios culturales también transformaron las formas de acceder a una vivienda. "El estilo de vida ha cambiado. El joven o el adulto ya no piensa tanto en poder adquirir una vivienda, muchas veces porque es inalcanzable, pero muchas otras porque deciden vivir un tiempo en un lugar y un tiempo en otro", expresó.
Gentile contrastó esa realidad con las expectativas de otras generaciones. "Antes, tradicionalmente, ser adulto significaba lograr tener la vivienda propia. Hoy muchos jóvenes viven un tiempo en la ciudad, un tiempo en el país y a veces hasta se mudan a Europa o a otros lugares", afirmó.
La necesidad de compartir los gastos también se refleja en las modalidades de convivencia. "Muchas veces se juntan distintos inquilinos y conviven bajo un mismo techo, pero por una cuestión económica. Eso antes era impensado y hoy la verdad que es una modalidad y un estilo de vida que también se observa acá en Santa Fe", agregó.
Una guía de buenas prácticas para inquilinos y propietarios
El municipio trabaja con distintos sectores vinculados al mercado inmobiliario para brindar información y promover mejores condiciones en las relaciones entre propietarios e inquilinos. El año pasado confeccionó una guía de buenas prácticas y recomendaciones para alquilar. Este año convocó a una mesa de diálogo interinstitucional con representantes de las direcciones de Hábitat municipal y provincial, las cámaras inmobiliarias, el Colegio de Corredores Inmobiliarios, la Universidad Católica, la Universidad Nacional del Litoral y los Inquilinos Autoconvocados.
"Desde el inicio de la gestión venimos realizando distintas actividades, siempre con un propósito de construcción con los distintos actores y referentes, organismos e instituciones que trabajamos el tema", explicó Gentile.
Sobre el encuentro, destacó que "hubo mucha convocatoria y ha sido muy propositiva, porque la idea fue actualizarnos en cuanto al tema y reflexionar sobre cuáles eran las problemáticas que cada uno venía observando en quienes alquilan".
La guía reúne información sobre el marco legal vigente, los contratos de locación, los ajustes de precios, los depósitos en garantía, las reparaciones y las expensas. También detalla los derechos y las obligaciones de quienes participan en un contrato de alquiler.
La funcionaria sostuvo que el objetivo es evitar enfrentamientos entre las partes y favorecer relaciones equilibradas. "En esta mesa lo que se trata de hacer es no encontrar una rivalidad entre unos y otros ni una relación de desigualdad, sino tratar de que los beneficiarios sean ambos", afirmó.
Los conflictos más frecuentes al alquilar
Las reparaciones dentro de una propiedad y las condiciones de devolución del inmueble aparecen entre los motivos habituales de consulta. Las dudas suelen surgir cuando se rompe algún elemento de la vivienda y las partes deben definir quién se hace cargo del arreglo o si corresponde descontar el gasto del alquiler.
"Las mayores dificultades tienen que ver con cuando se rompe algo y hay que arreglarlo. Ahí empiezan las preguntas: quién lo paga, a quién le corresponde, si me lo descuentan o no me lo descuentan", detalló Gentile.
La entrega de las llaves también puede generar desacuerdos, especialmente cuando existen diferencias sobre las condiciones en las que debe devolverse la propiedad.
"Cuando uno tiene que entregar las llaves del inmueble, por ejemplo, cuando se le solicita al inquilino que entregue la propiedad pintada, aparecen diferencias sobre si es esta marca de pintura o la otra, o si quedó el color que se había dicho que tenía que quedar", explicó.
"Lo que hemos visto acá en la oficina municipal del inquilino es que la gente llega con una especie de borrador de contrato y hace consultas previas a la firma. Eso es un poco lo que intentamos: hacer prevención, porque después, cuando las cosas ya están firmadas o el problema ya está instalado, es más difícil de resolverlo", afirmó.
La funcionaria recomendó que quienes estén por alquilar se acerquen a consultar antes de formalizar el acuerdo. "Les decimos que se acerquen de manera presencial, por teléfono, por correo, de la manera que elijan, y nos consulten antes de celebrar un contrato de alquiler", sostuvo.













