Unión ostenta una estadística que refleja uno de los principales problemas del equipo de Leonardo Madelón. ¿De qué se trata?
13:28 hs - Lunes 28 de Septiembre de 2026
La derrota ante Independiente por 2-1 en el 15 de Abril volvió a dejar al descubierto una problemática que Unión arrastra desde hace varios meses: la fragilidad defensiva. El dato es contundente: le convirtieron en sus últimos 17 partidos, una racha que se extiende desde abril hasta la actualidad.
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La última vez que el Tatengue consiguió terminar un encuentro con la valla invicta fue el 3 de abril, cuando derrotó 2-0 a Riestra como local. Desde entonces, todos sus rivales encontraron al menos una vez el camino hacia el arco rojiblanco.
Un problema que Unión atravesó todo el semestre
La estadística también permite observar que no se trata exclusivamente de un problema del actual momento. Los errores defensivos ya aparecían en el tramo final de la primera parte de la temporada y se trasladaron al segundo semestre.
En esta extensa racha aparecen derrotas, empates y también triunfos de Unión, pero incluso en varios de sus mejores partidos el equipo necesitó marcar más de un gol para quedarse con los tres puntos. Sucedió, por ejemplo, en el 3-2 ante Instituto, el 4-1 frente a Sarmiento y el 2-1 contra Lanús.
El contraste resulta todavía más llamativo: Unión tiene capacidad para convertir, pero no logra sostener su arco. Esa combinación explica buena parte de la irregularidad que atraviesa el equipo.
El recambio también se siente atrás en Unión
La situación adquiere mayor relevancia teniendo en cuenta el recambio que sufrió el plantel, especialmente en la última línea. Unión perdió piezas importantes y todavía no logró consolidar una estructura defensiva capaz de ofrecer la misma seguridad que en otros momentos.
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La problemática defensiva también termina repercutiendo en el mediocampo, donde el equipo necesita realizar mayores esfuerzos para compensar desajustes. En consecuencia, la fragilidad de la última línea se convirtió en uno de los principales condicionantes del funcionamiento colectivo.
Ahora, con Boca en el horizonte, Madelón tendrá un desafío mayúsculo: visitar el viernes a las 21.30 a un rival fortalecido en La Bombonera intentando cortar una racha que ya alcanza los 17 partidos y que representa uno de los datos más preocupantes del presente de Unión.