Leonardo Madelón metió mano ante Agropecuario, pero los cambios no ofrecieron respuestas claras en Unión. Varios asuntos por resolver para el DT.
10:51 hs - Martes 31 de Marzo de 2026
Unión logró avanzar en la Copa Argentina tras vencer a Agropecuario, pero la noche dejó más preguntas que certezas en torno a las decisiones de Leonardo Madelón. El DT apostó por variantes en nombres y posiciones que, en su mayoría, no terminaron de rendir como se esperaba.
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El equipo consiguió el objetivo, pero desde el análisis fino, varias de las apuestas individuales no lograron sostenerse en el desarrollo del juego.
Álvarez, una oportunidad que se diluyó rápido en Unión
Una de las modificaciones más llamativas fue el ingreso del uruguayo Emiliano Álvarez en lugar de Lautaro Vargas. La intención era clara: buscar mayor profundidad y frescura por el sector, ante el nivel irregular que venía mostrando el habitual titular.
Sin embargo, el contexto no lo ayudó. Álvarez jugó en el tramo más confuso del equipo, donde Unión no encontraba caminos ni claridad. En ese escenario, le costó proyectarse y prácticamente no tuvo incidencia en ataque.
En defensa no sufrió, pero tampoco aportó ese plus ofensivo que se buscaba. Para colmo, tuvo que salir antes del cierre del primer tiempo por una molestia muscular, que podría tratarse de una contractura o incluso un desgarro.
Fascendini, lejos de su mejor versión en Unión
En la zaga, la inclusión de Valentín Fascendini por el uruguayo Maizon Rodríguez también dejó tela para cortar. La decisión llegó luego de un error puntual de Rodríguez en el partido anterior, pero el reemplazante no logró capitalizar la oportunidad.
Fascendini tuvo una actuación imprecisa, dubitativa y por momentos nerviosa. Fue, posiblemente, su rendimiento más bajo desde que se ganó un lugar en el equipo.
Incluso protagonizó una acción que pudo costar caro: un mal control en el inicio del partido que derivó en una de las situaciones más claras de Agropecuario, con un remate cruzado de Carlos Auzqui.
Colazo, sin peso en el ataque
Otra de las apuestas fue la presencia de Agustín Colazo en ofensiva. Pero su participación fue prácticamente nula. Le costó entrar en juego, no gravitó y apenas tuvo una intervención clara, ya en el cierre del primer tiempo.
En esa jugada, le sacaron el remate en la línea, en una secuencia que terminó derivando en el primer gol de Cristian Tarragona.
Luego fue reemplazado por Marcelo Estigarribia, quien si bien no se destacó desde lo ofensivo, aportó aspectos que el entrenador valora mucho: presión, retroceso y compromiso en la recuperación.
Lo que viene: regreso a las bases
De cara al partido ante Deportivo Riestra, todo indica que Madelón volvería a una estructura más habitual.
Se perfila el regreso de Maizon Rodríguez en la defensa, el retorno de Lautaro Vargas en lugar de Álvarez (condicionado además por la lesión), y también la posible vuelta de Estigarribia al equipo titular.
No obstante, no se descarta que Colazo pueda tener otra oportunidad, aunque su rendimiento reciente no lo respalda demasiado.
Lo positivo, más allá de las pruebas
En una noche donde los retoques no terminaron de funcionar, hubo aspectos que sostuvieron al equipo. La seguridad de Matías Mansilla en el arco fue clave para mantener el cero, especialmente en la única llegada clara del rival.
También se destacaron la firmeza de Juan Pablo Ludueña, algunos destellos de Rafael Profini y la continuidad en el buen momento de Julián Palacios.
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Y, como factor decisivo, la jerarquía de Cristian Tarragona, que no solo convirtió, sino que volvió a ser un eje en el funcionamiento, asociándose, presionando y trabajando para el equipo.
Un mensaje claro para el entrenador
Más allá de la clasificación, el partido dejó un mensaje evidente: las variantes no lograron potenciar al equipo y, en algunos casos, expusieron debilidades.
De cara a lo que viene, Madelón deberá tomar nota. Porque si bien el objetivo se cumplió, el margen de error empieza a achicarse y las decisiones pesan cada vez más.