Unión recuperó su mejor versión en el momento crucial del Clausura

Unión levantó cabeza ante Defensa, tras cuatro partidos para el olvido. ¿Podrá llegar a su techo futbolístico para pisar fuerte en el Clausura?

Lunes 27 de Octubre de 2025

Después de varias semanas de incertidumbre futbolística, Unión volvió a mostrar su identidad. El triunfo ante Defensa y Justicia en el 15 de Abril significó mucho más que tres puntos: fue una actuación que marcó una recuperación colectiva e individual luego de un tramo con resultados adversos —dos empates (ante Independiente Rivadavia y Banfield) y dos derrotas seguidas (frente a Aldosivi y Central Córdoba)— que habían encendido las alarmas. En el horizonte aparece Newell's, cotejo donde no puede defeccionar si pretende meterse en los playoffs.

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El equipo de Leonardo Madelón recuperó la energía, la concentración y el orden que lo habían caracterizado en los mejores momentos del Clausura, aquellos que lo pusieron entre los animadores del certamen. Y lo hizo ante un rival exigente, que si bien no generó demasiado peligro, obligó a Unión a mantener la solidez durante los 90 minutos.

Tagliamonte, una garantía bajo los tres palos

En el arco, Matías Tagliamonte respondió cada vez que fue exigido. El ex Racing atajó un penal clave a Abeil Osorio, en un momento que pudo cambiar el rumbo del partido. Más allá de esa acción determinante, se mostró seguro en el juego aéreo y lucido para anticipar como líbero en una jugada peligrosa del Halcón durante el complemento. Su presencia transmitió tranquilidad a toda la línea defensiva.

Una defensa que volvió a ser confiable

En el fondo, Maizon Rodríguez fue uno de los puntos más altos. El uruguayo recuperó el nivel de sus mejores presentaciones, firme en los duelos y preciso en las coberturas.

A su lado, Valentín Fascendini no alcanzó la misma solidez, pero cumplió pese al penal por mano que sancionó Nazareno Arasa. En los laterales, Lautaro Vargas y Mateo Del Blanco ofrecieron un equilibrio difícil de lograr: orden en defensa y proyección constante en ataque, con un Del Blanco muy activo y criterioso para sumarse a la ofensiva.

Pittón volvió a ser el eje

El mediocampo tuvo un nombre propio en su recuperación: Mauro Pittón. El santafesino jugó uno de sus mejores partidos del semestre, con un despliegue notable y presencia en ambas áreas. Su aporte fue clave para sostener el equilibrio y darle dinámica al circuito de juego.

En contrapartida, Mauricio Martínez sigue sin alcanzar su nivel ideal. El volante central continúa limitado desde lo físico y se nota su influencia cuando no logra imponerse. Madelón sabe que su recuperación será vital para las aspiraciones de Unión en la recta final del Clausura.

Palacios y Palavecino, las llaves del cambio

Entre los mediapuntas, Julián Palacios volvió a brillar en su regreso a la titularidad. Mostró movilidad, inteligencia y desequilibrio, siendo uno de los motores del ataque. Por la izquierda, la inclusión de Nicolás Palavecino en lugar de Franco Fragapane resultó acertada: aportó dinámica y compromiso táctico. De todos modos, Fragapane respondió ingresando desde el banco, mostrando que sigue siendo un jugador determinante para el DT.

Delantera con entrega y goles

Arriba, Cristian Tarragona sigue en deuda con el gol, pero no con el sacrificio. Fue clave en la presión alta y en el trabajo sucio que exige Madelón: desgastar defensas y generar espacios. En la jugada del primer gol, su esfuerzo derivó en la conquista de Agustín Colazo, que anotó por segundo partido consecutivo y atraviesa su mejor momento con la rojiblanca.

El regreso de Marcelo Estigarribia también fue noticia: volvió tras una molestia en la rodilla y marcó el tercer gol, ratificando su instinto goleador.

Los que entraron, cumplieron

Los ingresos de Augusto Solari (que lamentablemente se retiró lesionado por un desgarro), Lucas Gamba y Rafael Profini no desentonaron y dejaron claro que Unión tiene variantes confiables para sostener su rendimiento.

Un equipo que vuelve a creer

Más allá de los nombres, lo que más celebró Madelón fue la actitud colectiva. Unión volvió a ser un equipo compacto, agresivo y ambicioso, algo que había perdido en las fechas anteriores. Esa energía se notó en cada sector de la cancha y fue determinante para imponerse ante un rival de jerarquía.

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El Tatengue vuelve a acercarse a su techo futbolístico, el mismo que mostró en grandes actuaciones ante River por Copa Argentina y Racing en Avellaneda. Si mantiene esta línea, y logra recuperar a piezas clave como Mauricio Martínez y Solari, tiene con qué ilusionarse con un cierre fuerte y una clasificación a los playoffs.

En el 15 de Abril se respira optimismo: Unión levantó la cabeza, recuperó confianza y vuelve a parecerse a sí mismo. Y eso, en este momento del torneo, vale tanto como una victoria.