La lesión de Profini obliga a Leo Madelón a alterar su once de memoria. En un plantel corto y con escaso recambio real, la rotación es una necesidad incómoda.
Sábado 28 de Febrero de 2026
El Unión de Leonardo Madelón se caracterizó por sostener una base estable, casi automática. Pero la baja de Rafael Profini lo empuja a un terreno que le resulta incómodo: la rotación obligada, en un plantel donde la competencia interna es limitada.
Desde que asumió, el equipo rojiblanco consolidó una identidad sostenida en la repetición. Automatismos aceitados, sociedades consolidadas y un esquema que se explica desde la memoria colectiva. El entrenador encontró rápido la base del equipo de confianza y rara vez los modificó, salvo por lesiones o rendimientos puntuales que no terminaron de convencer, especialmente en el sector izquierdo del mediocampo, una zona que aún no logra dueño definitivo.
La estructura fija, una marca registrada
En un plantel corto, con apenas 12 o 13 futbolistas que mantienen regularidad y nivel competitivo, el resto arranca varios escalones por detrás. Esa brecha condiciona cualquier intento de alternancia. La frase hecha “equipo que gana no se toca” suele ser regla para el entrenador, más por convicción que por comodidad.
Sin embargo, el empate ante Sarmiento dejó una consecuencia que altera el tablero. Rafael Profini, figura y eje del equipo en ese partido, debió abandonar el campo por una molestia en el aductor. No es una baja más: se trata de un mediocampista que equilibra, ordena y le da sentido a la circulación.
El dilema en la mitad de la cancha
La ausencia de Profini abre un interrogante táctico. Emilio Giaccone asoma como la opción más natural por características similares a Rafael Profini. Surgido de las inferiores, con dinámica y lectura de juego, mostró credenciales en la pretemporada y dejó buenos pasajes en los amistosos. Sin embargo, su experiencia en Primera División es mínima y la exigencia del contexto no es menor.
La otra variante es Lucas Menossi, incorporación de este mercado y pedido expreso del entrenador. Aún no debutó oficialmente con la camiseta rojiblanca, lo que suma incertidumbre a la decisión. Su perfil puede aportar criterio, pero la falta de rodaje competitivo pesa en el análisis.
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La rotación como incomodidad
Más allá del nombre propio, el eje está en la obligación. Unión no rota por elección estratégica ni por dosificación de cargas, sino por necesidad. Y ahí radica la incomodidad. Madelón deberá modificar una estructura que le dio seguridad, alterar mecanismos ya aceitados y confiar en piezas que todavía no tuvieron continuidad.