Colón se conformó con poco y dejó escapar una oportunidad que valía oro

Con los resultados de sus competidores a favor, Colón no tuvo audacia para ir por más y se conformó con un punto que sabe a poco por el segundo ascenso.

10:05 hs - Martes 13 de Octubre de 2026

Colón se volvió de Santiago del Estero con un empate sin goles que dejó mucho más que una sensación de oportunidad perdida. En una fecha en la que sus principales competidores dejaron puntos en el camino, el equipo de Iván Delfino tenía una posibilidad concreta de dar un salto en la tabla y acomodarse de otra manera para el tramo decisivo de la Primera Nacional.

Sin embargo, el 0-0 frente a Mitre terminó siendo un negocio demasiado conservador para las aspiraciones del Sabalero.

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El contexto era inmejorable. Deportivo Madryn había perdido como local ante Chaco For Ever, Morón cayó frente a Estudiantes de Buenos Aires y Godoy Cruz recién jugaba el lunes ante All Boys, en un partido que terminó 0-0 y rodeado de polémica. Si Colón ganaba, alcanzaba los 55 puntos, superaba a Madryn y quedaba cuarto, además de meterle presión a un Morón que atraviesa un momento irregular. Pero nada de eso ocurrió: el Sabalero sumó apenas una unidad y siguió mirando desde atrás.

Un buen comienzo que se diluyó demasiado rápido para Colón

Colón mostró algunos argumentos interesantes en el arranque. Manejó la pelota, encontró espacios en una defensa de Mitre que ofrecía dudas y tuvo en Agustín Toledo a uno de sus principales generadores de juego. Por momentos, el equipo santafesino pareció tener las herramientas para lastimar y aprovechar las fragilidades de un rival que todavía no tiene garantizada su permanencia.

Sin embargo, ese dominio inicial no se tradujo en situaciones claras. El primer tiempo se fue apagando sin grandes emociones, más allá de la jugada que pudo cambiar el partido: Toledo quedó mano a mano con Ignacio Pietrobono, pero la acción fue invalidada por un polémico fuera de juego. La decisión dejó interrogantes, aunque también expuso una dificultad que se repetiría durante la tarde: a Colón le costó transformar sus aproximaciones en peligro concreto.

Colón dejó pasar una gran chance de trepar hasta el cuarto escalón en la Zona A tras el empate ante Mitre en Santiago del Estero.

En el complemento, la ocasión más clara llegó a través de Ignacio Lago. El delantero tuvo una oportunidad para romper el cero, pero su remate terminó en las manos de Pietrobono. Fue una muestra de lo que le faltó al Sabalero: mayor precisión en los metros finales y decisión para insistir cuando el partido todavía estaba abierto.

Los cambios de Delfino y un mensaje demasiado conservador

La lectura del entrenador también quedó bajo la lupa. Es cierto que Delfino debió reemplazar a Federico Lértora en el entretiempo, después de que el mediocampista terminara con una sobrecarga en el cuádriceps. La entrada de Jerónimo Buosi respondió a esa necesidad. Pero, con el correr de los minutos, el resto de las modificaciones transmitió una idea difícil de disimular: Colón parecía más preocupado por no perder que convencido de ir a buscar la victoria.

La salida de Toledo para el ingreso de Matías Muñoz significó reemplazar a un volante ofensivo por otro de características más defensivas. Más tarde, Delfino cambió un centrodelantero por otro, con Leandro Garate en lugar de Alan Bonansea, sin modificar sustancialmente la estructura para buscar el gol. Y sobre el final, el ingreso de Sebastián Olmedo por Facundo Castet, con un defensor central ocupando un lugar improvisado sobre el lateral izquierdo, reforzó la impresión de que el objetivo era cerrar el empate. Darío Sarmiento, uno de los que puede cambiar la ecuación en Colón, miró todo el partido desde el banco.

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Es posible entender la postura desde las limitaciones que el equipo evidencia cuando juega fuera de Santa Fe y desde las dificultades que tuvo para imponerse lejos del Brigadier López. También puede interpretarse como una decisión del técnico de priorizar un punto en un partido cerrado. Pero el contexto de la fecha invitaba a otra cosa: el riesgo de perder era quedar prácticamente en el mismo lugar; el premio de ganar era trepar al cuarto puesto y acercarse a los equipos que tiene por delante.

La solidez defensiva de Colón no alcanza si se seca el ataque

Hay un aspecto positivo que Colón puede rescatar: lleva cuatro partidos consecutivos sin recibir goles. La defensa y el funcionamiento colectivo lograron construir una base de seguridad que le permite sostener resultados incluso cuando el equipo no brilla. Pero esa fortaleza empieza a perder valor si no aparece una respuesta en el otro arco.

La producción ofensiva preocupa. En Santiago del Estero casi no hubo situaciones claras y, en su última presentación en el Brigadier López, Colón había conseguido la victoria ante Estudiantes de Buenos Aires gracias a un gol en contra de Jorge Benítez cuando el partido se moría. La eficacia también se volvió una cuenta pendiente para un equipo que necesita encontrar más variantes y decisión para resolver los encuentros.

El próximo compromiso será en Santa Fe, donde el Sabalero suele sentirse más cómodo. El sábado, desde las 18, recibirá a Almirante Brown y tendrá la posibilidad de recuperarse. Además, Deportivo Madryn deberá visitar a Acassuso, que viene de golear a Defensores de Belgrano y pelea por alejarse de la zona baja. El escenario vuelve a ofrecer una oportunidad, aunque Colón ya dejó escapar una demasiado importante.

Colón necesita jugar con la ambición que exige su objetivo

Con tres fechas por delante después del duelo ante Almirante Brown, cada punto empieza a tener un peso determinante en la pelea por llegar al Reducido en la mejor posición posible. No se trata solamente de clasificarse, sino de hacerlo con ventajas deportivas que puedan resultar decisivas en las instancias eliminatorias.

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Por eso, el empate ante Mitre deja un sabor amargo que va más allá del resultado. Colón tenía los resultados ajenos a favor, enfrentaba a un rival que todavía lucha por su permanencia y contaba con una oportunidad concreta para escalar. Pero le faltó decisión para asumir el costo de ir por la victoria.

A Delfino le faltó echar el resto y al equipo, transformar su dominio inicial en una búsqueda sostenida. El punto puede servir desde lo matemático, pero no alcanza para ocultar la sensación de que el Sabalero se conformó demasiado pronto. Para un club que tiene como gran objetivo pelear por el segundo ascenso, la ambición no puede quedar para después: Colón necesita demostrarla dentro de la cancha, especialmente cuando el campeonato le ofrece oportunidades como la que dejó pasar en Santiago del Estero.