Diego Colotto puso en palabras el momento que atraviesa Colón. Defendió el mercado de pases y remarcó que el gran desafío en la temporada.
08:00 hs - Viernes 20 de Marzo de 2026
Colón atraviesa una etapa de reconstrucción. Después de una temporada 2025 muy por debajo de las expectativas, la conducción deportiva tomó decisiones de fondo para intentar modificar el rumbo. En ese escenario, Diego Colotto asumió un rol central y empezó a darle forma a un nuevo proyecto futbolístico en el club.
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En una entrevista con Olé, el director deportivo rojinegro habló del presente sabalero, valoró el trabajo conjunto con Ezequiel Medrán, explicó el criterio que se utilizó en el armado del plantel y ratificó que, por historia y dimensión, Colón está obligado a pensar en grande.
Un club grande, con la obligación de reaccionar
Colotto no esquivó el peso del contexto. Por el contrario, dejó en claro que asumió en Colón sabiendo perfectamente el escenario que lo esperaba tras un año turbulento. El exdefensor entendió que el desafío pasaba por intervenir en un club golpeado, pero con estructura, respaldo popular y una exigencia permanente. “Es un desafío lindo, es un club que necesita volver a Primera”, advirtió.
Esa definición resume buena parte del espíritu con el que Colotto desembarcó en Santa Fe. Para el director deportivo, Colón sigue siendo una institución de gran escala dentro del fútbol argentino, con una masa societaria importante, una enorme convocatoria y una ambición que no puede correrse del objetivo principal.
El mercado de pases y el nuevo perfil de plantel
Uno de los ejes más fuertes de sus declaraciones tuvo que ver con la reformulación del grupo. Colotto evitó hablar en términos drásticos, aunque sí marcó que se buscó modificar el perfil del plantel para adaptarlo mejor a las exigencias de la Primera Nacional.
La idea fue clara: incorporar futbolistas con conocimiento de la categoría, madurez y carácter para afrontar un torneo largo, áspero y de mucha presión. En esa línea, el director deportivo dejó una de las frases más contundentes de la entrevista. “Necesitábamos jugadores que entiendan la responsabilidad de jugar en un equipo tan grande”, tiró.
La frase no pasó inadvertida porque expone con claridad el razonamiento de la Secretaría Técnica. En Colón entendieron que no alcanzaba solamente con sumar nombres, sino que había que apuntar a futbolistas capaces de asumir el peso de la camiseta y de convivir con la urgencia de un club obligado a ser protagonista.
Colotto respaldó el trabajo con Medrán
Otro de los puntos que destacó fue la relación con Ezequiel Medrán, entrenador al que señaló como una pieza clave en esta etapa de armado. Colotto remarcó que hubo coincidencia en la mirada futbolística y en las necesidades del equipo, algo que permitió avanzar con mayor claridad en el mercado de pases. Y referenció: “Tuvimos un buen mercado, un buen entendimiento”.
Además, sostuvo que el trabajo de la dirección deportiva debe complementar la tarea principal del entrenador, acompañando en la organización diaria para que el grupo pueda entrenarse y competir en las mejores condiciones posibles.
Desde esa lógica, Colotto se mostró conforme con lo realizado hasta aquí, aunque sin perder de vista que el año es largo y que a mitad de temporada llegará el momento de revisar, ajustar y eventualmente corregir algunas cuestiones.
La salida de referentes y la apuesta a otro proyecto
Dentro de la reestructuración también quedaron comprendidas algunas decisiones sensibles, como la salida de referentes de peso en el mundo Colón. Nombres como Christian Bernardi o Luis Miguel Rodríguez marcaron un ciclo en el club, pero ya no forman parte de esta nueva etapa.
Colotto explicó que cada caso fue tratado de manera individual y que las decisiones se tomaron desde una mirada estrictamente deportiva. Más allá de la relevancia de cada apellido, el director deportivo insistió en que el proyecto necesitaba un giro. “Buscamos otro perfil de jugadores y de proyectos”, apuntó.
La intención fue renovar energías, redefinir prioridades y comenzar un ciclo con otras características. Para Colotto, el difícil año 2025 obligaba a revisar profundamente la conformación del plantel y a tomar decisiones que permitieran empezar de nuevo.
El objetivo de Colón: pelear arriba
Aunque eligió ser prudente a la hora de analizar el presente, Colotto no negó la exigencia natural que rodea a Colón. El club, por su historia y por su gente, no puede permitirse mirar demasiado tiempo hacia abajo. El gran desafío pasa por construir un equipo competitivo que llegue al tramo decisivo del campeonato con posibilidades concretas de pelear por el ascenso. En tanto que sobre eso, remarcó: “La exigencia siempre va a ser esa”.
De todos modos, también recordó de dónde viene Colón y remarcó que el proceso requiere tiempo. La búsqueda, en definitiva, apunta a consolidar una nueva dinámica, fortalecer una estructura de trabajo más estable y conseguir que el equipo vuelva a instalarse entre los protagonistas de la categoría.
Más allá del plantel profesional
La mirada de Colotto no se agota en el plantel superior. En sus declaraciones también hizo referencia al trabajo sobre las renovaciones, el seguimiento de futbolistas a préstamo y el fortalecimiento de la Reserva y las divisiones juveniles, dos áreas que la nueva conducción pretende potenciar.
Allí aparece otro rasgo de esta etapa: Colón no solo intenta resolver la urgencia del presente, sino también ordenar su proyecto deportivo hacia adelante. La reconstrucción, según dejó entrever Colotto, no pasa únicamente por ganar el próximo partido, sino por volver a darle al club una base sólida desde la cual crecer.
Una frase que marca el rumbo
Las palabras de Diego Colotto ayudan a entender el momento que atraviesa Colón. Con un diagnóstico claro del pasado reciente y una defensa marcada de las decisiones tomadas desde su llegada, el director deportivo dejó un mensaje concreto: el Sabalero inició una nueva etapa y pretende transitarla con orden, convicción y ambición. “Queríamos generarle una dinámica positiva y ser protagonistas”, apuntó.
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En esa síntesis aparece el corazón del proyecto. Porque Colón sabe que no puede conformarse. Y porque, después de un año que dejó heridas abiertas, en Santa Fe la reconstrucción ya está en marcha, con la mira puesta en devolver al club al lugar que todos entienden que le corresponde.