Colón perdió contundencia y empieza a quedar atrapado en partidos cerrados donde le cuesta imponer condiciones. De los últimos cinco partidos ganó solo uno
14:29 hs - Jueves 28 de Mayo de 2026
Colón ya masticó la bronca por los dos puntos que dejó en el camino en casa ante Mitre para enfocarse en dar la talla ahora en la visita del sábado a Almirante Brown. De igual modo, el resultado afloró una tendencia que comienza a repetirse demasiado: le cuesta cada vez más hacer daño.
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El golpe no estuvo únicamente en la tabla. También apareció en el espejo del pasado reciente. Basta retroceder algunos meses para encontrar a un Colón mucho más práctico y resolutivo. En la primera etapa del ciclo de Iván Delfino en 2024, el equipo construía victorias desde la contundencia. Llegaba poco, pero lastimaba mucho. Sobre todo, transmitía seguridad.
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El Colón de Medrán aún no llega a la cosecha de Delfino
Las estadísticas reflejan ese contraste de manera brutal. A esta altura del torneo pasado, el Sabalero había sumado 31 puntos, con 25 goles convertidos y apenas nueve recibidos. Hoy, con Ezequiel Medrán al mando, el escenario cambió: 24 unidades, 17 tantos a favor y 12 en contra. Lo bueno es que al menos está en el lote de arriba en la zona A.
Pero el dato más inquietante no aparece en los números fríos, sino en la imagen que deja el equipo dentro de la cancha. Colón necesita demasiado esfuerzo para convertir situaciones simples. Por caso, Alan Bonanasea hace ocho partidos que no marca.
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Incluso la racha actual expone esa contradicción. El Sabalero acumula cinco encuentros sin perder, aunque detrás de esa aparente solidez se esconde otra realidad: apenas ganó uno. Lo que antes parecía un equipo preparado para resolver partidos con autoridad, hoy transmite dudas. En una categoría donde la regularidad define ascensos y frustraciones, perder eficacia puede convertirse en un problema mucho más serio que haber resignado la punta.