Ezequiel Medrán, ante otro partido determinante como DT de Colón

El Sabalero recibirá el domingo a Chaco For Ever con la obligación de volver al triunfo. Más allá de que los números del entrenador son aceptables y el equipo sigue tercero, la falta de regularidad y la distancia con Ferro alimentan los cuestionamientos.

12:43 hs - Viernes 24 de Julio de 2026

La derrota ante Ferro no fue una más para Colón. El 2-0 en Caballito dejó al Sabalero a ocho puntos del líder de la Zona A, cuando tenía la posibilidad concreta de quedar apenas a dos unidades y meterse de lleno en la pelea por el primer puesto. El golpe fue doble: por el resultado y por la sensación de haber desperdiciado una oportunidad inmejorable.

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En ese contexto, el partido del próximo domingo frente a Chaco For Ever, desde las 15.30 en el Brigadier López, comenzó a adquirir un peso específico mucho mayor. No solo por los tres puntos en juego, sino también porque puede transformarse en un examen decisivo para la continuidad de Ezequiel Medrán.

Los resultados acompañan, pero el rendimiento divide opiniones

Si se analizan fríamente los números, el ciclo de Medrán no parece estar cerca de un final. Desde que asumió, el equipo se mantiene en puestos de Reducido y actualmente ocupa el tercer lugar de la Zona A, igualado en puntos con Deportivo Morón, que aún tiene pendiente su partido suspendido por la reprogramación dispuesta por la AFA tras la final del Mundial.

Además, Colón sigue invicto como local, una estadística que respalda parte del trabajo del entrenador y que explica por qué el equipo continúa entre los protagonistas del campeonato.

Sin embargo, en Santa Fe hace tiempo que el análisis dejó de pasar únicamente por los números.

El gran déficit: la falta de continuidad de resultados en Colón

Lo que más preocupa en el mundo rojinegro es la imposibilidad de sostener una línea futbolística.

Cada vez que el equipo parece dar un paso adelante, inmediatamente retrocede. Ocurrió después del contundente 3-0 frente a Defensores de Belgrano en el Bajo Núñez, una de las mejores producciones del año, ya que pocos días después cayó 1-0 ante Chaco For Ever en Resistencia, en el partido pendiente de la cuarta fecha.

La historia volvió a repetirse recientemente. Tras dos actuaciones convincentes, con victorias sobre Deportivo Madryn como visitante y Central Norte en Santa Fe, Colón llegaba fortalecido al duelo con Ferro. Incluso, tenía la gran oportunidad de quedar a solo dos puntos del líder.

Pero el equipo volvió a mostrar su peor versión y terminó perdiendo un encuentro que cambió el panorama del campeonato.

Colón, con un plantel para pelear arriba

Ese es, justamente, el principal argumento de quienes cuestionan a Medrán. La dirigencia realizó un esfuerzo importante para conformar uno de los planteles más jerarquizados de la Primera Nacional, con futbolistas de experiencia y recorrido en la categoría.

Sin embargo, el equipo todavía no consiguió transformarse en un candidato firme al primer puesto, el gran objetivo del semestre. Finalizar primero en la Zona A no solo permitiría disputar la final por el primer ascenso frente al ganador de la Zona B, sino que además garantizaría una segunda oportunidad en caso de perder esa definición.

Hoy, Colón continúa en zona de Reducido, pero lejos del liderazgo que se había propuesto alcanzar.

Un domingo que puede cambiar el escenario en Colón

Nadie en el club habla públicamente de un ultimátum. Tampoco existen señales oficiales de que la dirigencia haya tomado una decisión sobre el futuro del entrenador.

Pero el clima cambió después de la derrota en Caballito. Los cuestionamientos crecieron entre los hinchas y también comenzaron a sentirse puertas adentro, donde tanto la comisión directiva como el director deportivo Diego Colotto saben que el margen de error empieza a achicarse.

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Por eso, el compromiso frente a Chaco For Ever asoma como mucho más que un partido. Una victoria le permitiría a Colón recuperar confianza, sostenerse en los puestos de privilegio y darle aire a un ciclo que todavía tiene argumentos para ilusionarse.

En cambio, un nuevo traspié podría abrir definitivamente el debate sobre la continuidad de Ezequiel Medrán, un entrenador cuyos números siguen siendo competitivos, pero cuyo equipo aún no logra convencer cuando se trata de dar el salto de calidad que exige un club obligado a pelear por el ascenso.