El presidente de Colón, José Alonso, repasó cómo encontró al club cuando asumió, habló de las dificultades económicas y el armado de un plantel desde cero.
09:09 hs - Miércoles 23 de Septiembre de 2026
José Alonso realizó un extenso análisis sobre los primeros meses de su gestión al frente de Colón y describió un escenario complejo tanto desde lo deportivo como desde lo económico. “Del punto de vista deportivo, una anarquía en el club. Tuvimos que ordenar muchas cosas”, sostuvo el presidente en diálogo con Dame Gol de Telefe Santa Fe.
Alonso evitó responsabilizar directamente a la conducción anterior y consideró que seguramente sus integrantes atravesaron dificultades. Sin embargo, explicó que cuando asumió la nueva dirigencia se encontró con un club que necesitaba una profunda reorganización.
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“Desde el punto de vista económico, tremendo. Nosotros estamos preparando los números a corto plazo, pero siempre hay que hablar con los hechos concretos: qué recibí y qué hice para mejorarlo”, explicó.
El dirigente remarcó una de las principales dificultades que tuvo la institución al momento del cambio de conducción: “Cuando nosotros asumimos no teníamos un jugador para vender, no teníamos un jugador para prestar”.
A eso se sumó una deuda con AFA, una importante deuda financiera, la necesidad de armar un plantel prácticamente desde cero y el pago de una inhibición que condicionaba las posibilidades de Colón en el mercado.
Deudas, salarios y una situación financiera complicada para Colón
Alonso detalló que la nueva conducción tuvo que afrontar compromisos acumulados y hacer frente a una situación económica particularmente delicada. Entre las obligaciones heredadas mencionó salarios atrasados desde agosto hasta diciembre, aguinaldos y una gran cantidad de cheques electrónicos.
Además, Colón no disputó copas internacionales, por lo que los ingresos extraordinarios que pueden generar esas competencias fueron inexistentes.
El presidente también explicó que algunos recursos que el club esperaba cobrar de operaciones anteriores llegaron con demora y que todavía existen cuestiones pendientes de resolver.
En cuanto al dinero que permitió sostener a la institución durante ese proceso, Alonso reconoció que hubo aportes personales de dirigentes, aunque aclaró que algunos de ellos prefieren que sus nombres no sean mencionados.
“Hubo un aporte y ese aporte generó posibilidad de subsistencia y hasta el día de hoy todavía no estamos salidos del tumulto”, señaló.
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La situación se complejizó todavía más porque Colón armó posteriormente un plantel “más caro, más ambicioso”, lo que incrementó los costos de funcionamiento.
Alonso también puso el foco en una particularidad del fútbol argentino: mientras en una empresa los salarios representan una porción determinada de la estructura de costos, en un club pueden representar entre el 60% y el 85% de los gastos.
A eso se suman las deudas, los cuerpos técnicos que continúan cobrando después de dejar sus cargos y la necesidad de incorporar futbolistas.
Colón, con una gestión atravesada por la necesidad de reconstruir
El titular sabalero también se refirió a los ingresos provenientes de AFA y explicó que la Primera Nacional tiene recursos considerablemente menores a los que perciben los clubes de Primera División.
Según detalló, actualmente Colón recibe muy poco dinero de ese concepto debido a descuentos y a la deuda que se viene acumulando.
Por eso, Alonso insistió en que la gestión tuvo que avanzar con una administración de recursos limitada y con la necesidad permanente de encontrar alternativas para sostener el funcionamiento institucional.
“Todavía no salimos de esa oxigenación”, reconoció.
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En ese contexto, el presidente también defendió la necesidad de una conducción equilibrada y aseguró que un dirigente debe aprender a convivir con la presión del hincha.
“Uno no deja de ser hincha. Nunca renuncia. Pero el dirigente tiene que acostumbrarse a eso”, afirmó Alonso, quien remarcó que la función dirigencial implica administrar emociones y tomar decisiones desde la razón.
Para el presidente, la gestión tiene una responsabilidad momentánea y debe cubrir las expectativas para las cuales fue elegida. Si eso no ocurre, consideró, el dirigente debe saber cuándo regresar a su casa.
“Uno vino acá y dio todo”, resumió Alonso, dejando en claro que su objetivo central sigue siendo devolver a Colón a Primera División.