La constante involución que padece Colón con De Paoli en el banco

Bajo la conducción de Rodolfo De Paoli, Colón juega mucho peor de lo que lo hacía con Iván Delfino y solo las matemáticas le permiten alguna esperanza

Lunes 09 de Septiembre de 2024

Los números aún le permiten a Colón mantener la esperanza de pelear por el primer puesto. Si es por lo futbolístico, está claro que el Sabalero no genera ninguna ilusión, pero las estadísticas son otra cosa y en el fútbol todo puede suceder.

Colón a tiro en lo matemático, pero lejísimo en lo futbolístico

La realidad indica que Colón juega mucho peor que cuando el entrenador era Iván Delfino. Y es que con Rodolfo De Paoli, el equipo involuciona de manera permanente.

Ya son cinco los partidos que De Paoli lleva dirigiendo a Colón y el equipo no encuentra el rumbo. Pero además, juega cada vez peor, dejando muchas dudas en lo futbolístico y en lo anímico.

Más allá de la polémica decisión de Franco Acita de sancionar penal en favor de Temperley, el equipo rojinegro, jugó un pésimo partido, siendo superado ampliamente por su rival.

LEER MÁS: De Paoli se jugará el cargo de DT de Colón ante Brown (A)

Temperley debió ponerse en ventaja antes del penal convertido que marcó el 1-0 definitivo. A Colón le generaron varias situaciones de gol, al punto tal que la figura terminó siendo Manuel Vicentini.

Entre la impericia de Temperley para definir y las tapadas del arquero sabalero, Colón se mantuvo en partido hasta el final, aún cuando terminó perdiendo de manera muy justificada.

Una vez más, hubo enormes desaciertos por parte del entrenador en la conformación del equipo. Y un claro ejemplo fue la posición en la que ubicó a Oscar Garrido.

LEER MÁS: Los números rojos de Colón fuera del Brigadier López

Si bien Ezequiel Herrera debió abandonar la concentración por un tema familiar, De Paoli confirmó en conferencia de prensa que si hubiese estado a disposición, el exSan Lorenzo habría jugado de volante y Garrido como lateral.

Una decisión inentendible, buscando improvisar con dos jugadores que claramente tienen una posición definida. Herrera es lateral y Garrido mediocampista.

Eso hizo que Colón saliera a jugar el partido ante Temperley con Garrido de lateral derecho y con Nicolás Talpone como volante por derecha, en otra decisión equivocada.

LEER MÁS: Colón hace cuentas: posiciones y próxima fecha en la Zona B

La rápida lesión de Sebastián Prediger, hizo que Talpone volviera a su posición natural y Federico Jourdan se posicionara como carrilero por derecha.

Sin embargo, De Paoli no aprendió la lección de aquel partido con Gimnasia y Tiro, por lo cual, para salir a jugar el segundo tiempo, implementó una línea de tres.

Sacó a José Neris y Genaro Rossi para incluir a Javier Toledo y haciendo debutar a Nicolás Fernández. El defensor proveniente de Estudiantes, entrenó el jueves por primera vez con el plantel y De Paoli lo mandó a la cancha.

LEER MÁS: Saldo ultranegativo: Colón, con otra derrota y más bajas de peso

Una modificación táctica que empeoró aún más a Colón, más allá de la rápida expulsión de Garrido. Y es que estando amonestado, el entrenador lo mantuvo en cancha y las consecuencias están a la vista.

De Paoli sumó seis puntos sobre 15 en juego, pero lo futbolístico es aún peor que lo matemático. Colón tiene más puntos de los que mereció sumar, ya que el único partido en el que mereció algo más fue contra Nueva Chicago.

Con Gimnasia y Tiro y ante Temperley cayó sin atenuantes. Mientras que Colón no debió ganarle a Gimnasia de Mendoza ni tampoco a Deportivo Morón.

LEER MÁS: En el momento de Colón ya no hay lugar para los experimentos

Y con Nueva Chicago, como mínimo tendría que haber sumado un punto. Una mejora, que se diluyó rápidamente en los últimos dos encuentros.

Otro de los aspectos desconcertantes tiene que ver con el revoleo de nombres que implementa De Paoli. Jugadores que entran y salen, que no son tenidos en cuenta para un partido y que aparecen como si nada en el siguiente.

Una síntesis de la improvisación que impera en Colón desde la llegada del actual cuerpo técnico. Claramente las cosas no se están haciendo bien y al DT le falta autocrítica, ya que en cada conferencia saca a relucir un compendio de excusas.

LEER MÁS: Cómo le fue a Rodolfo De Paoli, DT de Colón, en 2024

Como se dice habitualmente en la jerga futbolística, Colón no juega a nada y un mes después de asumir, claramente el DT tiene una cuota de responsabilidad muy grande.

Como así también la gran mayoría de los futbolistas que evidencian una merma notable en sus rendimientos. Es un momento crítico para Colón, que está más lejos en lo futbolístico que en lo matemático.

En lo numérico, que al fin y al cabo es lo más importante, Colón aún conserva las esperanzas, pero las mismas se desvanecen cuando se piensa en lo futbolístico, ya que el Sabalero es un barco a la deriva y sin un capitán a bordo.