Colón encontró en Ignacio Lago a su artillero, pero la cosecha de sus 9 no es la misma (entre todos suman apenas nueve), lo que precisa mejorar para el reducido
16:11 hs - Martes 13 de Octubre de 2026
Colón consiguió empezar a sumar fuera de Santa Fe, aunque todavía está lejos de mostrar la ambición y la capacidad ofensiva que suele exhibir en el Brigadier López. La solidez le permite mantenerse en partido, pero la falta de gol aparece como una dificultad que puede condicionar sus aspiraciones en el Reducido de la Primera Nacional.
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Los números exponen la dependencia de Nacho Lago en Colón
En ese escenario, Ignacio Lago es el máximo artillero, con 13. La estadística es contundente, porque los centrodelanteros todavía no consiguen acompañarlo con una producción similar. Alan Bonansea convirtió ocho y Leandro Garate apenas uno, por lo que entre ambos reúnen nueve y no se equipara.
La situación también alcanza a Máximo Ingravidi y Jerónimo Buosi, quienes todavía no lograron convertir. De esta manera, la contribución ofensiva de los jugadores que ocupan la posición de 9 queda por debajo de lo esperado para un equipo que pretende pelear por el ascenso.
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Lago, en cambio, asumió buena parte de la responsabilidad goleadora. Su capacidad para aparecer en momentos importantes le dio soluciones al Sabalero, pero también dejó al descubierto una dependencia que el equipo necesita reducir. Para afrontar las instancias decisivas, Colón requiere que otras piezas se sumen a la cuenta y que sus atacantes encuentren mayor regularidad frente al arco.
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La falta de gol, una preocupación rumbo al Reducido
El presente ofensivo de Colón no se explica solamente por la producción de sus delanteros. El equipo suele mostrar una versión más ambiciosa cuando juega en Santa Fe, donde se siente cómodo para asumir el protagonismo y buscar el resultado. Como visitante, en cambio, logró empezar a sumar, pero todavía le cuesta generar situaciones y traducir sus intenciones en goles.
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El dato más preocupante aparece en sus últimas presentaciones: Colón convirtió apenas un gol en los últimos tres encuentros, y fue en contra. Una cifra que refleja las dificultades para encontrar caminos ofensivos y que contrasta con la necesidad de llegar al Reducido con variantes para lastimar a sus rivales. La defensa consiguió aportar seguridad y el equipo dejó de depender exclusivamente de ganar en casa para sumar puntos. Sin embargo, mantener el arco propio en cero no alcanza si después faltan respuestas en el área rival. En una competencia en la que cada partido puede definir la continuidad de una temporada, la eficacia se vuelve determinante.