Romina Imwinkelried por UNO 106.3: "No se necesita mucho para luchar por los sueños"

La santafesina Romina Imwinkelried le dio la primera medalla a la Argentina en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y contó sus sensaciones por UNO 106.3.

09:40 hs - Lunes 14 de Septiembre de 2026

La santafesina Romina Imwinkelried hizo historia en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 al conquistar la primera medalla de Argentina. La nadadora terminó tercera en los 10 kilómetros de aguas abiertas y habló con Dial Deportivo, por UNO 106.3, sobre la emoción de competir en casa, su recorrido deportivo y todo lo que debió atravesar para volver a la selección.

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Imwinkelried completó la prueba en 1:57:04.5 y se quedó con la medalla de bronce, a 6.3 segundos de la brasileña Ana Cunha, ganadora de la competencia. Segunda fue Viviane Eichelberger, mientras que otra santafesina, Candela Giordanino, terminó cuarta con el mismo registro que Imwinkelried.

Lo soñé mucho tiempo. Mucho tiempo me costó volver a la selección, pasaron muchas cosas en el medio. Algunas decisiones me perjudicaron y siempre trabajaba con la cabeza gacha y en silencio”, contó Romina al recordar todo el camino que transitó hasta llegar a ese podio.

Romina Imwinkelried: “Fue como estar en el patio de mi casa”

La medalla tuvo un significado especial por el escenario. Imwinkelried es oriunda de San Jerónimo Norte, pero pudo competir ante su gente en Santa Fe, rodeada por familiares y amigos.

Es como cuando salís al patio de tu casa y estás descalzo tomando un mate y te sentís a gusto. Eso fueron un poco las primeras sensaciones que tuve”, describió la nadadora.

Y agregó: “Estar en el patio de mi casa, compitiendo con mi gente, con mi familia, que me puedan ver en un evento internacional de distancia olímpica... me dio mucha tranquilidad y disfruté cada minuto”.

Del otro lado del esfuerzo también estuvo Damián Blaum, su entrenador, a quien Imwinkelried le atribuye un papel fundamental en su regreso a los primeros planos.

Él me hizo volver a confiar en mí en un momento en el que estaba complicada mi continuidad en el deporte. En su momento me planteé hasta dejar todo y él me hizo volver a confiar en mí, en el trabajo que había hecho durante todos estos años”, explicó.

Para la santafesina, Blaum también fue clave para recuperar el disfrute: “Me hizo ver que aún podía mejorar mucho más, a pesar de tener ya veintitantos años, y me hizo volver a disfrutar esto que tanto amo”.

“Los sueños se cumplen, tarde o temprano”

Imwinkelried también dejó un mensaje para los más jóvenes que están siguiendo de cerca los Juegos Suramericanos y sueñan con llegar algún día a representar al país.

Yo vengo de un pueblo muy chiquito, San Jerónimo tiene 8.000 habitantes, una pileta de tres carriles. No se necesita mucho para luchar por los sueños”, afirmó.

Para la nadadora, las claves están en “las ganas, la convicción, la constancia y la perseverancia”.

Los sueños se cumplen, tarde o temprano. Algunos llegan antes, otros después, pero si trabajás por ellos se pueden cumplir”, remarcó.

En ese sentido, consideró que una de las grandes oportunidades que ofrecen estos Juegos es permitir que los chicos puedan ver de cerca a deportistas de alto nivel.

“Me parece genial que haya un escenario así en Santa Fe y que los más chiquitos nos puedan ver competir en este nivel. En lo que pueda dejar una huella en alguien, esa es la mayor victoria, más allá de la medalla”, sostuvo.

La primera medalla y una noche casi sin dormir para Romina Imwinkelried

Imwinkelried reconoció que no sabía que podía convertirse en la primera atleta argentina en conseguir una medalla en Santa Fe 2026.

“No sabía que iba a dar la primera medalla, así que fue un gustito extra”, confesó.

La emoción también se trasladó a las horas posteriores a la carrera. “Me fue muy difícil dormir anoche”, contó entre risas. Se acostó cerca de las 22.30 o 23 y se despertó a las 5 de la mañana.

Al despertar, encontró el teléfono “explotadísimo” de mensajes y notificaciones.

“Me tomo el tiempo de leer y contestar todos los mensajes”, explicó sobre la enorme cantidad de saludos que recibió después de su histórico podio.

Entre quienes estuvieron acompañándola en Santa Fe estuvieron sus padres, su hermana, su cuñado, sus tíos y amigas de toda la vida. También viajaron amigos desde Buenos Aires, mientras que sus abuelos siguieron la competencia desde San Jerónimo Norte.

El abrazo que estaba esperando

Después de salir del agua, hubo una persona a la que Romina quiso abrazar primero: Damián Blaum.

A Dami, a Damián”, respondió cuando le preguntaron a quién buscó inmediatamente después de terminar la carrera.

El entrenador la recibió mientras ella estaba llorando de emoción. “Me vio llorando y me dijo: ‘No llores, fue una buena carrera’. Y le dije: ‘Yo estoy llorando de emoción’”, recordó.

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Ahora, después de unas breves horas de descanso, la nadadora ya piensa en lo que viene. Tiene apenas 48 horas libres antes de regresar a los entrenamientos, porque a comienzos de noviembre comenzará una nueva edición de la Copa del Mundo de aguas abiertas, con la primera fecha prevista en Cancún.

Más adelante, en marzo, tendrá otro objetivo importante: competir en Colombia en busca de una plaza para el Americano de Lima 2027.

La primera medalla argentina de Santa Fe 2026 ya tiene nombre y apellido. Romina Imwinkelried convirtió años de sacrificio, silencio y perseverancia en un bronce inolvidable, justamente en su tierra, rodeada de su gente y ante una multitud que pudo compartir con ella una de las páginas más importantes de su carrera.