La medida de fuerza de Conadu Histórica se extiende hasta el sábado 22 de agosto. En Santa Fe, el Frente Sindical Universitario realizará este miércoles un abrazo simbólico al Rectorado de la UNL. Oscar Vallejos, secretario general de ADUL y secretario adjunto de Conadu Histórica, cuestionó la falta de respuestas salariales y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
19:09 hs - Martes 18 de Agosto de 2026
Las universidades nacionales atraviesan una nueva semana de protesta con un paro docente de cinco jornadas, que comenzó este martes 18 de agosto y se extenderá hasta el sábado 22, en el marco del plan de lucha impulsado por Conadu Histórica y otras organizaciones del Frente Sindical Universitario.
La medida se desarrolla a 300 días de la promulgación de la Ley de Financiamiento Universitario, cuyo cumplimiento constituye uno de los principales reclamos del sector junto con la recomposición de los salarios docentes.
En Santa Fe, la jornada de protesta tendrá una de sus principales expresiones este miércoles 19 de agosto, cuando docentes, trabajadores universitarios y representantes de la comunidad educativa realizarán un abrazo simbólico al edificio del Rectorado de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
La concentración está prevista para las 10.30 en la sede de APUL, ubicada en 1 de Mayo 3164, desde donde los manifestantes marcharán hasta el Rectorado. Allí, a las 11, se realizará el abrazo simbólico y se entonarán las estrofas del Himno Nacional.
Cinco días de paro y adhesión voluntaria
Oscar Vallejos, secretario general de ADUL y secretario adjunto de Conadu Histórica, explicó que la medida de fuerza comenzó este martes y se extenderá durante toda la semana. “Empezamos hoy 18 y estamos hasta el día sábado de paro”, señaló.
El dirigente gremial remarcó que la inclusión del sábado responde a las transformaciones que tuvo la actividad universitaria durante los últimos años y al crecimiento de las propuestas académicas que se desarrollan durante ese día.
“Antes eran pocas las cátedras que daban clase los días sábados, pero ahora son cada vez más. E incluso se hacen actividades de posgrado y actividades de carreras especiales”, explicó.
Vallejos reconoció que las medidas de fuerza tienen un impacto sobre los estudiantes, aunque sostuvo que ese no es el objetivo de los docentes. “Nosotros sabemos, los paros perjudican al estudiantado. No son medidas destinadas a perjudicar al estudiantado, pero ellos son los afectados”, afirmó en Radio EME.
En cuanto a la modalidad de la protesta, aclaró que la adhesión es voluntaria y que cada docente o equipo de cátedra define cómo actuar. “Cada docente, cada equipo de cátedra toma decisiones sobre qué hacer”, explicó.
En ese sentido, mencionó situaciones particulares que atraviesan las escuelas preuniversitarias y las distintas carreras. En algunos casos, los docentes sostienen determinadas actividades por tratarse de instancias de evaluación o cierre de períodos académicos, mientras que en otras carreras se mantiene el dictado de clases para evitar que los estudiantes que recién ingresaron abandonen sus estudios.
El reclamo por los salarios y la Ley de Financiamiento
La protesta tiene entre sus principales reclamos la recomposición salarial de los docentes universitarios y la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Entre los puntos planteados por las organizaciones gremiales se encuentran el pago del 28,5% correspondiente a junio, la restitución del Fonid, la actualización de la garantía salarial, la actualización de los fondos destinados a capacitación y el cumplimiento de las disposiciones vinculadas al financiamiento de las universidades nacionales.
Vallejos ubicó el conflicto salarial en el centro de la discusión y sostuvo que existe actualmente un retraso salarial cercano al 30%.
Para el dirigente, el problema excede la discusión por los ingresos de los trabajadores y alcanza directamente las condiciones en las que se desarrolla la educación pública. “Si vos tenés pensado que esa educación se va a lograr con sirvientes, no hay posibilidades de que alguien que esté en esas condiciones de servidumbre haga bien su trabajo”, cuestionó.
En esa línea, vinculó la calidad educativa con las condiciones laborales, la remuneración y el reconocimiento social de quienes ejercen la docencia. “¿Será que esos padres y esas madres quieren buena educación o lo que quieren es una guardería para sus hijos?”, planteó.
Críticas a la audiencia de conciliación
En medio del paro, las universidades nacionales fueron convocadas a una audiencia de conciliación para el viernes 21 de agosto.
La instancia judicial tendrá como eje la discusión sobre el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y las medidas vinculadas con los recursos que deben recibir las casas de altos estudios.
La rectora de la UNL, Laura Tarabella, ya había anticipado que el sistema universitario concurrirá al encuentro con el planteo de exigir el cumplimiento de la resolución judicial vigente.
Para Vallejos, sin embargo, la convocatoria constituye una nueva instancia de demora. “La audiencia de conciliación es otra maniobra de dilación”, sostuvo.
El dirigente consideró que no existe margen para una negociación sobre una obligación que, según remarcó, ya fue establecida judicialmente.
“El CIN va a plantear que el gobierno tiene que cumplir la ley, que no hay nada que acordar”, afirmó.
Y cuestionó especialmente la actitud del Poder Ejecutivo frente a las resoluciones judiciales: “Hay un fallo de la Corte Suprema que dice usted tiene que cumplir y el gobierno incumple”.
Para Vallejos, la situación podría prolongarse hasta alcanzar un año de incumplimiento de las disposiciones reclamadas por el sector universitario.
“Entendemos que el nivel de adhesión va a ser muy alto”
Desde ADUL remarcaron que la convocatoria forma parte de una medida nacional impulsada por Conadu Histórica.
“Convoca ADUL dentro de la Conadu Histórica. Es un paro al que nosotros estamos convocando con fuerza”, afirmó Vallejos.
El secretario general del gremio docente santafesino sostuvo además que esperan un alto nivel de adhesión durante las cinco jornadas de protesta. “Entendemos que el nivel de adhesión va a ser muy alto”, aseguró.
La medida alcanzará a las distintas facultades y a las escuelas preuniversitarias de la UNL, aunque cada docente podrá definir su adhesión.
Un abrazo para defender la universidad pública
En Santa Fe, el abrazo simbólico al Rectorado buscará visibilizar el reclamo por el financiamiento y los salarios, pero también expresar una defensa más amplia de la universidad pública, la educación superior y el sistema científico nacional.
La jornada se desarrollará simultáneamente con manifestaciones en universidades de distintos puntos del país. La actividad central a nivel nacional tendrá lugar en la Ciudad de Buenos Aires, con un abrazo al Palacio Pizzurno.
La comunidad universitaria santafesina se sumará así a una jornada que busca poner en evidencia que, a 300 días de la promulgación de la Ley de Financiamiento Universitario, el conflicto continúa abierto.
El conflicto tendrá nuevas medidas
La audiencia judicial del viernes 21 no aparece, por ahora, como un punto de cierre del conflicto.
Las organizaciones gremiales ya anunciaron nuevas jornadas de protesta para las próximas semanas. En ese marco, la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun), que representa a los trabajadores no docentes, convocó a un paro de 48 horas para el jueves 27 y viernes 28 de agosto.
De esta manera, docentes y no docentes mantienen abierto un plan de lucha que combina paros, movilizaciones y acciones públicas para reclamar una recomposición salarial y el cumplimiento de las normas de financiamiento universitario.
En Santa Fe, el abrazo al Rectorado de la UNL será una de las principales imágenes de una jornada en la que la comunidad universitaria volverá a reclamar por recursos, salarios y por la continuidad de una universidad pública que, según Vallejos, no puede sostenerse con trabajadores precarizados.