Este domingo en el término de una hora y 40 minutos, cuando todavía no había amanecido, se produjeron dos nuevos crímenes en las calles de la ciudad de Santa Fe, el primero de ellos tuvo como escenario el barrio Los Troncos en el noroeste de la capital santafesina, adonde fue asesinado de una puñalada en la espalda Iván Oroño, de 18 años; y a las 6.40 recibió tres balazos calibre 9 milímetros, Pablo Alfredo Ayrton Goytia, de 20 años, en la esquina de Aristóbulo del Valle y Larrea, adonde falleció.No hubo personas aprehendidas relacionadas con los dos asesinatos, aunque durante la jornada de la víspera, los pesquisas de Investigaciones, como los fiscales de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, avanzaron en el trabajo investigativo y fueron ejecutados los peritajes criminalísticos bajo la responsabilidad de agentes de la Policía Científica, como también fueron realizadas ambas autopsias en la morgue judicial santafesina.
Hubo dos asesinatos en dos horas en la ciudad de Santa Fe
El primero sucedió a las cinco de la madrugada en el barrio Los Troncos y el segundo cerca de las siete, en Guadalupe Oeste. Suman 55 los homicidios sucedidos en lo los primeros cinco meses de 2015 en el departamento La Capital.
31 de mayo 2015 · 11:15hs
Abandonado en la vereda de su casa Alrededor de las 5, se escuchó el motor de una moto en la vereda de una vivienda ubicada en cercanías a la intersección de Beruti y Troncoso en barrio Los Troncos, en el extremo noroeste de la capital santafesina. Los moradores de una casa escucharon que alguien golpeó a su puerta con violencia e insistencia, y cuando salieron descubrieron que uno de los hijos del matrimonio Oroño estaba caído en la vereda inmóvil, y cuando quisieron hablar con él, este no les contestó.Los familiares directos de Iván Oroño lo revisaron y descubrieron que tenía sangre en la espalda y que había perdido el conocimiento, e inmediatamente lo trasladaron en un auto particular al Hospital Sayago de la capital santafesina.Los médicos de guardia recibieron aún con vida a Oroño, constataron la gravedad de la profunda puñalada con la que fue herido en su espalda, e inmediatamente intentaron hacerle una transfusión de sangre para compensarlo, y asistencia respiratoria mecánica, pero el joven falleció. Investigación Los agentes de la División Homicidios, y los fiscales del Ministerio Público de la Acusación, se ocuparon desde el momento mismo de la noticia sobre el fallecimiento, de averiguar las circunstancias inmediatamente anteriores que rodearon el ataque mortal. En la jornada de la víspera, surgieron indicios relacionados con las últimas horas del joven muerto, en una reunión de amigos, luego por causas que aún son desconocidas, se produjo el ataque.También se supo que, si bien se desconoce la identidad del joven que trasladó a Oroño herido hasta su casa familiar, este pertenecería al grupo de amigos que lo acompañaban en el momento en el que se produjo el ataque, y los investigadores estimaron que esos muchachos conocerían en detalle las circunstancias del ataque, y como lógica consecuencia, la identidad del autor del asesinato. El cadáver de Oroño fue revisado por el médico policial, y posteriormente fue derivado a la morgue judicial, para que los médicos forenses realicen la autopsia. En tanto, los agentes de la Policía Científica realizaron peritajes de rigor en la vereda de la casa en la que fue depositado Oroño, herido de muerte, por el amigo que lo trasladó en moto. No hubo personas aprehendidas en el crimen de Iván Oroño. En Guadalupe Oeste El segundo de los asesinatos fue consumado a las 6.40, cerca de la esquina de Aristóbulo del Valle y Larrea, adonde Pablo Alfredo Ayrton Goytia, de 20 años, conducía su moto rumbo a su casa, cuando fue interceptado por delincuentes que le dispararon una lluvia de balazos y lo impactaron con tres, uno en el omóplato izquierdo, y uno en cada brazo, lo que hizo que cayera muerto. Los asesinos robaron la moto de Goytia y se alejaron con rumbo desconocido. La investigación realizada en la víspera logró reconstruir el probable derrotero que siguió Goytia manejando su moto hasta encontrarse con sus asesinos. Las últimas horas Pablo Alfredo Ayrton Goytia, tuvo una reunión con amigos que se extendió durante las horas de la madrugada, y a las 6.30 regresaba a su casa en barrio Guadalupe Oeste, cuando dos desconocidos que viajaban en otra moto lo interceptaron para robarle el vehículo, situación que aparentemente intentó ser resistida por la víctima, y eso provocó que uno de los delincuentes comenzara a dispararle a mansalva.Tres de esos balazos impactaron en la humanidad de Goytia y aún así el joven siguió al mando de su moto, hasta que se desplomó. Un suboficial integrante de la Policía de Acción Táctica que estaba en esa zona escuchó los estampidos del tiroteo, los reconoció, y llegó corriendo al lugar e inclusive hizo un disparo al aire con su arma reglamentaria, pero uno de los dos delincuentes ya había levantado la moto de Goytia y junto con su cómplice escaparon con rumbo desconocido. El vigilante llamó al 911 y pidió una ambulancia y apoyo policial.Algunos pocos minutos después la zona se pobló de uniformados y de patrulleros de distintas dependencias, y el médico policial se encargó de constatar el fallecimiento de Pablo Ayrton Alfredo Goytia de 20 años. Durante la mañana ejecutaron los peritajes bajo la responsabilidad de los agentes de la Científica, mientras policías y fiscales trabajaron a destajo en el estudio y la investigación el crimen, como también se abocaron a la revisación de las cámaras de vigilancia dispuestas estratégicamente en Aristóbulo del Valle. Al cierre de esta edición, no hubo detenidos por el crimen de Goytia, y tampoco lograron hallar su moto. Por Juan Trento / [email protected]















