La escuela primaria Nº 95 Simón de Iriondo, de Alto Verde, continúa ofreciendo una dieta fría a los alumnos que asisten al comedor escolar. Después del problema por la presencia de roedores en la cocina, ahora detectaron una gran cantidad de cucarachas dentro de las mesas de aglomerado. Desde el 28 de mayo los niños reciben una dieta fría.Según se indicó, el lunes retomarán la alimentación habitual pero los alumnos deberán organizarse en turnos para comer. “Se van a organizar en tres tandas para poder ordenarlos en las mesas con las que se cuenta”, dijo Melisa Leyes, presidenta de la cooperadora escolar de la institución, a Diario UNO.
La escuela Nº 95 de Alto Verde continúa con dieta fría por cucarachas
Después del problema por la presencia de roedores en la cocina, ahora detectaron una gran cantidad de cucarachas dentro de las mesas de aglomerado. Desde el 28 de mayo los niños reciben una dieta fría.
12 de junio 2015 · 09:40hs
Además expresó que ayer por la mañana se convocaron en el ingreso al establecimiento para reclamar una solución urgente ya que entienden que se ve afectada la salud de los chicos.
“Queremos que cambien las mesas para que los chicos puedan comer adecuadamente y que les dejen de entregar una dieta fría. Hace 15 días que los chicos están comiendo sandwiches todos los días. Están recibiendo una mala alimentación”, manifestó la presidenta de la cooperado escolar.De todas maneras, agregó que ayer se acercó la supervisora y personal de la Regional IV de Educación, que se comprometió a comprar nuevas mesas para el comedor. En tanto, se definió sacar las mesas que están inutilizables y proceder a la limpieza profunda de las que pueden recuperarse. “Nos dijeron que ya se habilitó el dinero para la compra de las nuevas mesas, que los tiempos dependerán de los proveedores”, manifestó Leyes.Y añadió: “No se podían usar las mesas viejas. Cada vez que apoyabas un plato caliente empezaban a salir un montón de cucarachas del aglomerado. Además también hay cucarachas en el mueble donde se guardaban las provisiones”.Cabe recordar que el jueves 28 de mayo, Educación resolvió suspender el dictado de clases para poder realizar las tareas de desratización del edificio escolar y, un día antes, se había definido ofrecer dieta fría para evitar la contaminación de los alimentos que se ofrecían a los chicos.En el comedor se da de comer a niñas y niños desde la sala de cuatro años del jardín María Montessori hasta los de 7º grado de la escuela Simón de Iriondo. En total son 350 los chicos que cuentan con esa fuente de alimentación diaria. Una necesidad Los comedores escolares y copas de leche de la provincia deben cumplir con menús específicos de acuerdo a la época del año, ya que los mismos establecen la cantidad de calorías y nutrientes que necesitan los chicos tanto en verano como en invierno.“Con el frío que está haciendo los chicos necesitan tener un buen plato de comida caliente. No pueden estar siempre con sandwiches de milanesa o hamburguesa y una fruta”, cuestionó la referente de la asociación cooperadora escolar.En cuanto a la copa de leche, señaló que la misma se sirve en cada una de las aulas. “Cada chico se tiene que llevar su propia taza y les pasan a servir el desayuno en sus bancos”, agregó Leyes.Finalmente, insistió con que para muchos de los chicos que asisten al comedor ese plato es el más importante del día y parte fundamental de su nutrición. “Los padres saben que si un día no tienen para darles de comer, cuentan con que la escuela les va a dar un buen plato de comida”, señaló.
















