En diálogo con UNO Santa Fe, el viudo de Adelfa Volpes asegura que es su único heredero universal y sostiene que todavía no pudo disponer de todo el patrimonio. Afirma que varias propiedades están ocupadas y que la sucesión continúa en manos de su abogado.
20:39 hs - Lunes 14 de Septiembre de 2026
A casi dos décadas de la muerte de Adelfa Volpes, Reinaldo Wabeke volvió a hablar sobre uno de los capítulos más controvertidos de su historia: la herencia que recibió tras el matrimonio con la mujer, 58 años mayor que él, que falleció apenas 24 días después de la boda.
En diálogo con UNO Santa Fe, Wabeke rechazó las versiones que durante años sostuvieron que había dilapidado el patrimonio de Adelfa y aseguró que la sucesión todavía no terminó. “ A pesar que pasaron casi 20 años de Adelfa muerta, nunca terminé de cobrar la herencia de ella. Yo creo que es una herencia macabra”, afirmó.
Según su versión, el expediente sucesorio permanece en manos de su abogado, Martín Frassi, y todavía existen bienes cuya situación no pudo resolver.
Wabeke también sostuvo que es el único heredero universal de Adelfa y que, por lo tanto, considera que los bienes que pertenecían a la mujer forman parte de su patrimonio.
“Salí como único heredero universal de ella. La parte de Adelfa es mía, toda mía”, aseguró.
Qué bienes forman parte de la disputa
De acuerdo con el relato de Wabeke, la herencia incluye cuatro departamentos ubicados en la ciudad de Santa Fe.
Según explicó, uno de ellos habría pertenecido a Adelfa y a una de sus hermanas, mientras que sobre otros inmuebles existen conflictos vinculados con familiares y ocupantes.
El exmarido de Adelfa afirma que actualmente las propiedades están ocupadas y que busca recuperarlas por la vía judicial. Uno de los inmuebles que menciona especialmente es la vivienda ubicada en 9 de Julio 3020, una propiedad que, según Wabeke, forma parte del patrimonio que heredó. “A mí me usurparon la casa, me la usurpó un narco conocido de Santa Fe”, acusó.
La casa de Adelfa y el reclamo por la usurpación
Wabeke sostiene que la vivienda donde vivió Adelfa continúa ocupada y reclama que sea recuperada. “No puedo vivir sin casa cuando me pertenece, que está declarada matrimonio histórico, sellada y firmada en la escritura”, manifestó.
También pidió públicamente la intervención de las autoridades para recuperar el inmueble. “Le pido a la Justicia, al juez de turno, al intendente, al gobernador, que saquen a toda esa gente de la casa. Que la saquen en memoria de mi querida Adelfa”, expresó.
El reclamo forma parte de una disputa que, según el propio Wabeke, todavía no logró cerrar después de casi 20 años de la muerte de Volpes.
Un sucesorio con cientos de hojas
Otro de los puntos señalados por Wabeke es el expediente sucesorio de Adelfa. Según afirmó, el proceso judicial contiene alrededor de 400 hojas y denunció que algunas de ellas habrían desaparecido.
“Hay 400 hojas del sucesorio de Adelfa y faltan hojas que se fueron robando”, aseguró.
El dato forma parte de sus declaraciones y no implica, por sí mismo, que haya sido acreditada judicialmente la desaparición de documentación.
Wabeke insiste en que el proceso sucesorio es uno de los principales motivos por los que, pese al paso de los años, todavía no pudo disponer plenamente de los bienes que considera heredados.
La herencia y las versiones sobre el dinero
Durante años circularon versiones acerca del destino del patrimonio de Adelfa y sobre si Wabeke había utilizado o gastado la herencia.
El propio Wabeke rechazó esas versiones y aseguró que no utilizó el patrimonio para actividades vinculadas con drogas o fiestas. “Todo el mundo dice que la herencia me la gasté en droga, en fiestas. Pero es mentira”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la situación patrimonial que mantiene actualmente no responde a que haya dispuesto libremente de todos los bienes de Adelfa, sino a que existen propiedades y cuestiones sucesorias que continúan en disputa.
También señaló que actualmente recibe una pensión vinculada con Adelfa, que constituye una de sus fuentes de ingresos.
La historia detrás de la herencia
Wabeke conoció a Adelfa cuando tenía apenas cuatro años. Según relató, su madre —a quien definió como bruja, parapsicóloga y curandera— había entablado una amistad con Volpes.
Con el paso de los años, la relación entre ambos se transformó en un vínculo afectivo y de amistad que Wabeke describe como una relación similar a la de madre e hijo. “Como un hijo, sí. Me vio como un hijo, como el hijo que nunca tuvo”, recordó.
Wabeke también volvió a negar que haya existido una relación sexual entre ambos antes del matrimonio. “Si vos querés saber si tuve algo con Adelfa, nunca tuve nada más que una amistad. Ella tenía pareja, tenía novio”, afirmó.
Según su relato, el casamiento estuvo vinculado con una decisión patrimonial previa que no había podido concretarse.
“Ella quería casarse conmigo porque habíamos hecho una donación de bienes... me había salido rechazada la donación, el testamento. Valió más el testamento que el casamiento con Adelfa”, explicó.
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Un matrimonio que generó repercusión internacional
Reinaldo tenía 24 años y Adelfa 82 cuando se casaron el 28 de septiembre de 2007. La diferencia de edad y la particular historia de la pareja generaron repercusión internacional. Wabeke recordó que la noticia recorrió distintos países y que incluso fue incluida en libros y guías por su matrimonio con Adelfa y, posteriormente, por su matrimonio igualitario.
Adelfa murió 24 días después de la boda, como consecuencia de un accidente cerebrovascular.
Wabeke sostiene que la acompañó hasta sus últimos momentos. “No la maté, como todo el mundo dice. La cuidé hasta el último momento en el Sanatorio San Jerónimo. Hasta la bañaba”, afirmó.
También recordó que uno de los proyectos que quedó pendiente fue un viaje a España. “Lo que no pude hacer con ella fue el viaje a España, que lo hice solo con las cenizas de ella”, contó.
Una disputa que todavía no terminó
A casi 20 años de la muerte de Adelfa Volpes, la situación patrimonial que Wabeke describe continúa atravesada por reclamos y disputas judiciales.
El viudo asegura que no pudo disponer plenamente de la herencia, que existen propiedades ocupadas y que el proceso sucesorio todavía requiere actuaciones para determinar definitivamente el destino de los bienes.
Mientras su abogado continúa trabajando sobre el expediente, Wabeke sostiene que pretende llegar hasta las últimas consecuencias para recuperar las propiedades que considera propias. “Le dije a mi abogado Martín: vamos hasta lo último, hasta el último ladrillo”, afirmó.
La versión de Wabeke vuelve así a poner en el centro una pregunta que permanece abierta desde hace años: qué ocurrió realmente con el patrimonio de Adelfa y por qué, casi dos décadas después de su muerte, la herencia todavía continúa rodeada de disputas y reclamos.