Tras el incendio que dejó al descubierto un establecimiento que funcionaba sin habilitación, la Municipalidad dispuso el traslado preventivo de las personas alojadas para evitar que quedaran en situación de calle. La medida fue coordinada con la Fiscalía, que continúa investigando las graves denuncias sobre las condiciones en las que vivían.
18:53 hs - Miércoles 29 de Julio de 2026
Luego del incendio que este miércoles expuso el funcionamiento de un hogar clandestino en barrio Nuevo Horizonte, la Municipalidad de Santa Fe resolvió trasladar a las siete personas que residían en el inmueble hacia la Casa Beata Clara Bosatta, donde permanecerán alojadas de manera transitoria mientras la Justicia continúa con la investigación y se define su situación.
Según indicaron fuentes oficiales a UNO Santa Fe, la medida fue coordinada entre la Dirección de Acción Social (DAS) del municipio y el fiscal Francisco Cecchini, con el objetivo de evitar que los residentes quedaran en situación de calle luego de la evacuación del inmueble ubicado sobre José Gollán al 10.100.
Desde el municipio aclararon que el alojamiento en la Casa Beata Clara será, por el momento, una solución de emergencia y que la continuidad de la asistencia será evaluada en los próximos días.
La declaración de los residentes demoró el operativo
Aunque el traslado estaba previsto para el mediodía, la medida debió postergarse hacia la tarde por disposición del fiscal interviniente, quien ordenó que previamente se recibiera declaración testimonial a cada una de las personas que vivían en el lugar.
Una vez concluidas esas diligencias judiciales, comenzó el operativo para derivar a los siete residentes hacia la Casa Beata Clara Bosatta, ubicada sobre avenida Blas Parera al 7700.
Durante toda la jornada, dos asistentes sociales de la Dirección de Acción Social trabajaron en el inmueble coordinando la asistencia y organizando la reubicación de los ocupantes.
El incendio que destapó un hogar clandestino
La investigación comenzó luego de que un incendio afectara una vivienda de barrio Nuevo Horizonte, donde funcionaba un establecimiento que alojaba a personas mayores y con discapacidad sin contar con la habilitación correspondiente.
En medio del operativo de Bomberos Zapadores y la Policía, uno de los residentes, Héctor, de 63 años, confesó haber iniciado el fuego para pedir ayuda. "Prendí fuego para que nos salvaran. Si no, acá íbamos a morir todos", contó.
El hombre denunció que los residentes permanecían encerrados, que llevaban varios días sin recibir alimentos y que vivían en condiciones de abandono.
A esas acusaciones se sumaron otros testimonios que describieron deficiencias en la alimentación, presuntas irregularidades en el manejo de las jubilaciones y la falta de controles sobre el funcionamiento del lugar.
La Municipalidad confirmó que no estaba habilitado
Horas después del incendio, fuentes municipales confirmaron que el inmueble no estaba registrado ni habilitado para funcionar como hogar de tránsito, residencia asistencial o geriátrico.
Con ese dato incorporado a la causa, la Fiscalía continúa reuniendo pruebas para determinar posibles responsabilidades penales por el funcionamiento del establecimiento y por las condiciones en las que permanecían alojadas las personas que residían allí.
Mientras tanto, los siete ocupantes pasarán la noche bajo resguardo en la Casa Beata Clara Bosatta, a la espera de que la Justicia y los organismos competentes definan cuál será la asistencia y el destino definitivo de cada uno de ellos.