Luego de ocho años, Fabián Palo Oliver atraviesa sus últimos meses al frente del municipio de Santo Tomé. En este tiempo en la gestión se ha caracterizado por su frontalidad. Fiel a ese estilo, habló con Diario UNO sin pelos en la lengua sobre el transporte público y la presentación que impulsa con vecinos autoconvocados, y se mostró muy crítico con el subsecretario de Transporte, Gustavo Peirano. Denunció además una deuda del gobierno provincial al municipio por el Plan Abre, el Fondo de Financiamiento Educativo y otros ítems, habló de la inseguridad en Santo Tomé y reconoció una mejora, y dijo que en la rebelión policial de diciembre de 2013 “se acordaron cosas que no se hicieron públicas”. —¿En qué instancia está la presentación por el transporte?
Oliver dijo que la provincia le debe al municipio 16 millones de pesos
El intendente de Santo Tomé señaló que es dinero del Fondo de Financiamiento Educativo, del Plan Abre y del Fondo de Obras Menores. Habló además del transporte, la inseguridad y su relación con el gobierno provincial.
12 de octubre 2015 · 09:50hs
—En la de trabajo en el territorio. Hay distintos horarios y grupos de vecinos autoconvocados, y hay más vecinales que se suman de a poco, y recursos humanos que se incorporan desde el municipio. Se están llenando las planillas para hacer las denuncias individuales que se van a hacer ante la CNRT. Por otro lado, hemos tenido dos instancias de cruce con el ingeniero Peirano (subsecretario de Transporte), que es el funcionario con el cual tenemos las mayores diferencias. En primer lugar, porque a partir de sus manifestaciones sigue ratificando la falta de voluntad política de la gestión provincial para llamar a licitación pública y que haya competencia. También demuestra algunas cuestiones que llaman la atención: una connivencia con la empresa, que realmente me preocupa como miembro del FPCyS. También preocupa que no haya ninguna actitud de defensa a los usuarios.
—Además del aumento del boleto, ¿cuáles son las quejas sobre el servicio en general?—Fundamentalmente, en lo que hace a la frecuencia. El vecino no sabe cuándo va a pasar el colectivo. Hay frecuencias los fines de semana de una hora 30 minutos, y los días de semana no baja de 25 a 30 minutos. Después, el estado de algunas unidades. Si bien, tenemos que reconocer que por lo menos el año pasado hubo una renovación parcial de la flota, lo cierto es que La Continental tampoco tiene las unidades en condiciones desde cuando empezó a prestar servicios en 2004. Lo que nos llama la atención es que un funcionario relativice y no le dé identidad a nuestras manifestaciones. Peirano dice que la cantidad de unidades permite transportar 17.000 santotomesinos por día, y que esto es un porcentaje muy alto, si se compara con cualquier línea urbana en una ciudad de 67.000 habitantes. Primero, tomó el censo oficial, y Santo Tomé tiene muchos más habitantes, y la verdad es que esas estadísticas no se condicen con lo que después pasa en realidad, y en el caso de la empresa, nos ha costado en todo este tiempo mantener un diálogo fructífero, porque cada una de las mejoras que se comprometieron a realizar nunca las cumplieron. En nuestra gestión llevamos 169 cuadras pavimentadas, y 700 cuadras mejoradas, y nunca logramos discutir la posibilidad de hacer algunos cambios de recorrido. —¿Qué esperan que haga la CNRT ante una presentación masiva?—Fundamentalmente, que intervenga y aplique las sanciones correspondientes. De todas formas nosotros entendemos que la solución de fondo está en que la provincia llame a licitación. Lo cierto es que hoy La Continental tiene una concesión precaria, otorgada por la Subsecretaria de Transporte, y son ellos quienes deben velar por el cumplimiento de las exigencias establecidas. Lo que no logramos es que Peirano reconozca de que a la solución la tienen ellos. —¿Cuántas firmas esperan recolectar?—En principio vamos a hacer un corte a las 5.000 firmas y las presentaciones las vamos a ir haciendo parciales. La verdad es que cuando hicimos este tipo de iniciativas tuvimos éxito, y creo que está asociado a la gran demanda que hay. Los primeros días bastaba pararse en las garitas de los colectivos para ver cómo los usuarios firmaban sin necesidad de explicación. Creo que eso refleja claramente cuál es el estado de ánimo de los usuarios. —¿Hay malestar por el nuevo aumento del pasaje?—Seguimos pensando lo mismo, con la diferencia de que ahora tenemos una alternativa que es el acceso norte pavimentado, pero está claro que pagar cinco pesos para trasladarnos 10 kilometros no condice inclusive con el estado de la autopista. Es una autopista en donde realmente las inversiones no se ven. Sé que hay una convocatoria a Boggiano en Diputados, y en el Senado salió aprobada una comunicación o una resolución convocando a Peirano. Estamos esperando que se le dé fecha, y en el caso de que Peirano vaya, me voy a hacer presente para discutir mano a mano. Yo no quiero abundar porque parece una cuestión personal con Peirano, pero realmente es un funcionario que ha demostrado permanentemente un grado de soberbia importante y que siempre ha minimizado nuestros planteos. Inclusive tratando de trasladar la responsabilidad al municipio. Nosotros tenemos otra responsabilidad, como el sistema de remises. Y lo invitamos a que venga a ver una de las flotas más modernas, con sistema de cobro transparente. Eso lo logramos en nuestra gestión, en forma conjunta con todos los sectores políticos de la ciudad. Es una demostración de que cuando hay voluntad política de mejorar los sistemas que están agotados, se puede hacer. —¿Cómo es la situación de seguridad hoy en Santo Tomé?—Mucho mejor que el año pasado. El punto de inflexión fue febrero y marzo del año pasado, donde empezaron a aparecer hechos vinculados con el narcodelito y con delitos más complejos que los robos habituales. Lamentablemente hubo pérdidas de vidas comerciantes, como la Daniel Farías que fue asesinado por un menor de edad con vastos antecedentes. En esa transición, desde el Ministerio de Seguridad hubo respuesta en cuanto a la necesidad de más móviles y mayor cantidad de hombres. La diferencia en su momento fue porque planteamos que la ciudad tiene que tener el mismo trato que Santa Fe, y también, todo el departamento La Capital lo tiene que tener. Logramos la llegada de la Policía Comunitaria justamente por esto, y en los dos sectores que está trabajando, la evaluación que hace el vecino es altamente positiva. Hoy el reclamo de los vecinos tiene que ver en ir por más. Ya están pidiendo más barrios, y mayor cantidad de horas. También está el Plan Abre, pero hoy lamentablemente el problema que tenemos es que no nos mandan los fondos. Las obras se ejecutaron y tuvimos que hacer desembolsos que no teníamos presupuestados.—¿Hay mucho atraso?—La provincia nos debe 4,5 millones de pesos que ya pagamos a la empresa contratista, y nos está generando muchas dificultades que no tendríamos que tener. Si bien hay una economía difícil, íbamos a cerrar bien el año. Hoy seguramente el déficit va a ser mayor al que habíamos proyectado, justamente por esta deuda que tiene la provincia. Tenemos registrada una deuda de unos 16 millones de pesos, y va a depender de cuánto termine siendo la deuda por el Fondo de Financiamiento Educativo, que es una retención indebida que hace la provincia, porque por ley debe trasladarse a los municipios. Esta deuda va a estar entre seis y ocho millones de pesos. Además están debiendo algo del Fondo de Obras Menores del año pasado y 3.900.000 pesos de la coparticipación del año 2015, que también por ley sería una retención indebida si no lo hacen antes del 31 de diciembre. —En virtud de sus discrepancias con algunas áreas, ¿cómo termina su relación con el gobierno provincial?—Institucionalmente uno trata de tener la mejor relación posible. A veces, algunas diferencias tendrían que canalizarse de otra forma. Soy una persona que algunos consideran difícil, pero tienen que entender que más allá de pertenecer a un espacio político determinado, cada cosa que gestiono, o cada diferencia que manifiesto es en representación de los vecinos. Tener un funcionario a nivel provincial que minimice y que descalifique nuestra postura en relación al transporte, no solo es un despropósito, sino que en lo personal me pone mal, porque el FPCyS vino para resolver viejas demandas, y en transporte público, desde que asumimos en 2007, hemos retrocedido y no pudimos mejorar la calidad en nada. Después, en líneas generales tengo buena relación con la mayoría de los funcionarios, y con el gobernador también. Pero, creo que el tema de seguridad fue también un punto de inflexión donde hubo algunas diferencias que por suerte se pudieron también después ir saldando, y hoy reconocemos que la respuesta en ese ámbito es mucho mejor. En lo personal fui muy crítico en diciembre de 2013, cuando la policía hizo el golpe institucional. Uno entiende que fue una situación difícil, pero yo lo asocio y con mucho respeto, al “Felices Pascuas” de Alfonsín. Ahí hubo un acuerdo con los sediciosos, no en términos de garantizar la impunidad, porque está claro que hubo una denuncia contra el secretario de Apropol que ahora está procesado. Pero, está claro que hubo acuerdo o concesiones que no se hicieron públicas, y que ni siquiera se discutió con los intendentes. Y después, la diferencia son los vaivenes. Se han tenido posiciones pendulares sobre el tema seguridad, y eso es lamentable. En un algún momento se nos pidió a los intendentes que nos involucremos, y cuando asumió el nuevo secretario de Seguridad, se le dio la orden a las autoridades policiales que no dialoguen prácticamente con las autoridades municipales. Hubo un momento en donde fue muy difícil coordinar tareas con los comisarios, con los jefes de zona, y después por suerte se fue retomando el camino. Es imposible que en materia de prevención y de control de la violencia, las autoridades municipales no trabajemos con la provincia y con las fuerzas policiales. Esto es quizás lo nos diferenció, y después otra cosa fue que veíamos mucho esfuerzo puesto en la ciudad de Rosario, y yo creo en los sistemas políticos solidarios sin ningún tipo de duda, pero si uno ve los índices delictuales, Santa Fe siempre estuvo por arriba de Rosario. Coqui Toum / UNO Santa Fe/ [email protected]















