Otro descarrilamiento que pudo terminar en tragedia: quién debe mantener las vías y qué pasa con el Circunvalar Ferroviario

El vuelco de vagones de una formación del Belgrano Cargas en barrio Barranquitas volvió a encender las alarmas por el estado de las vías dentro de la ciudad. ADIF es la empresa responsable de su mantenimiento, pero aseguran que no realiza trabajos en Santa Fe. La licitación del Belgrano Cargas incluye la obra del Circunvalar Ferroviario, que demandaría cinco años.

20:09 hs - Jueves 29 de Octubre de 2026

Un nuevo descarrilamiento de una formación del Belgrano Cargas en la ciudad de Santa Fe volvió a poner en evidencia los riesgos que representa el paso de los trenes por sectores urbanos.

Esta vez ocurrió en barrio Barranquitas, donde varios vagones terminaron volcados sobre las vías y uno de ellos impactó contra un árbol de gran tamaño, que fue arrancado de raíz. Los troncos quedaron incrustados en la estructura del vagón y las imágenes del lugar reflejaron la magnitud del episodio.

El hecho ocurrió durante la madrugada de este jueves, alrededor de las 4.30, y fue el sexto descarrilamiento registrado tres meses.

La reiteración de estos hechos vuelve a plantear dos preguntas centrales: quién es responsable del mantenimiento de las vías y en qué instancia se encuentra el Circunvalar Ferroviario, la obra que permitiría sacar el tránsito de trenes de carga del interior de la ciudad.

En algunos sectores de la ciudad, las viviendas se encuentran a apenas 1,5 o 2 metros de las vías. Una cercanía que vuelve todavía más preocupante la posibilidad de que un nuevo descarrilamiento termine con consecuencias mucho más graves.

LEER MÁS: Descarrilamiento de un tren en Santa Fe: liberaron el tránsito y continúan los trabajos sobre las vías

Vecinos preocupados: "Nunca pasó esto"

El descarrilamiento se produjo en las inmediaciones de pasaje Irala, entre las avenidas Presidente Perón y López y Planes. Durante la jornada, operarios del Belgrano Cargas trabajaron en el sector para intentar reacomodar las vías y retirar la formación, mientras que cuadrillas municipales realizaron tareas de limpieza y retiraron la vegetación afectada.

Este mediodía de jueves, estimaban que las tareas demandarían, como mínimo, otras 24 horas. Mientras tanto, la formación permanecía volcada a ambos lados de las vías en horas de la tarde.

La preocupación de los vecinos de Barranquitas no pasa solamente por las consecuencias del último descarrilamiento, sino también por la frecuencia con la que se repiten estos episodios.

"Estamos preocupados desde hace bastante tiempo con este tema. No tenemos forma de comunicarnos con nadie porque he intentado comunicarme con Ferrocarriles Argentinos, pero no hay forma, no hay un teléfono, nadie te contesta", relató una vecina en declaraciones a Telefé Santa Fe.

A su vez, otra mujer, que vive en el barrio, aseguró que nunca había visto un episodio de semejante magnitud. "Yo creo que este es el más grande que se ha producido", señaló.

La vecina contó que el ruido del accidente se produjo alrededor de las 4.30 o 5 de la mañana, pero que inicialmente no le dio importancia porque pensó que el tren se había descarrilado y que luego continuaría su marcha. Al levantarse y observar lo ocurrido, advirtió el peligro que habían corrido las viviendas ubicadas junto a las vías.

"Las personas del otro lado donde se cortó la formación, que gracias a los árboles que estaban no han tenido el tren adentro de la casa", expresó.

Quién debe mantener las vías

La responsabilidad del mantenimiento de las vías corresponde a ADIF (Administración de Infraestructuras Ferroviarias), actualmente constituida como sociedad anónima. Mientras que Belgrano Cargas tiene a su cargo la operación de los trenes, ADIF es la empresa responsable de conservar la infraestructura ferroviaria.

Sin embargo, no se registran trabajos de mantenimiento de esa empresa sobre las vías que atraviesan la ciudad de Santa Fe.

Los descarrilamientos pueden producirse por diferentes motivos, aunque las deficiencias en el estado de las vías aparecen como uno de los principales factores detrás de estos episodios.

El municipio realizó gestiones ante la Secretaría de Transporte de la Nación para reclamar por la situación de las vías en Santa Fe. Sin embargo, los cambios de funcionarios en esa dependencia obligaron a retomar los contactos y volver a plantear los reclamos ante nuevos interlocutores.

LEER MÁS: Milagro sobre las vías en Santa Fe: una conductora saltó de su auto segundos antes de ser arrollada por un tren

Qué pasa con el Circunvalar Ferroviario

La solución de fondo para evitar que se repitan estos episodios dentro de la ciudad es sacar el tránsito ferroviario de carga del área urbana. Para eso se proyectó el Circunvalar Ferroviario, una obra que comenzó a planificarse en 2021 y que todavía está lejos de concretarse, ya que el actual gobierno Nacional frenó toda la obra publica.

En ese sentido, hubo un avance en el marco de un nuevo proceso licitatorio del Belgrano Cargas encarado por el gobierno nacional con la idea de que los privados terminan la obra.

El 20 de agosto, el Gobierno nacional incorporó la obra del Circunvalar en el pliego de la licitación, luego de gestiones realizadas por el Gobierno de Santa Fe con funcionarios que mantuvieron reuniones con autoridades nacionales para impulsar su inclusión.

De esta manera, la empresa que resulte adjudicataria de la licitación del Belgrano Cargas también deberá ejecutar la obra del Circunvalar Ferroviario.

La apertura de la licitación está prevista para el 11 de noviembre. Una vez cumplida esa instancia se conocerá qué empresa resultó adjudicataria y tendrá a su cargo la prestación del servicio y la ejecución de las obras contempladas.

Sin embargo, el plazo previsto para completar el Circunvalar es de cinco años. Esto significa que, aun si el proceso avanza según lo establecido, los trenes de carga continuarán atravesando la ciudad de Santa Fe durante ese período.

Mientras tanto, el mantenimiento de las vías sigue siendo una cuestión central. Los descarrilamientos se repiten, los vecinos conviven con el riesgo y cada nuevo episodio vuelve a poner en discusión quién debe hacerse cargo de una infraestructura cuyo deterioro puede tener consecuencias graves.