A lo largo de los tiempos el rol de los padres atravesó varias metamorfosis. Basta con revisar los libros de historia para apuntar esos cambios y visualizar que quienes ostentan ese título hoy no son iguales a los de ayer y probablemente no serán similares a los de mañana.En diálogo con Diario UNO, la psicóloga santafesina María Catalina Gorosito ratificó ese concepto y aseguró que “el papel de los padres siempre se fue aggiornando a las necesidades culturales y sociales de la comunidad y no se puede decir que hubo, hay o habrá unos mejores que otros, sino que siempre es preciso tener en cuenta el contexto en el que se desarrolla la familia”.
Padres siglo XXI: más visibles y compañeros
Una mirada para profundizar en el Día del Padre. La psicóloga Catalina Gorosito y la doula Claudia Barreyro analizaron el rol que tienen los hombres actuales frente a la paternidad.
20 de junio 2015 · 19:43hs
En esa misma línea y al ser consultada sobre la temática, la doula y directora de Tinkunaco, el primer Centro Santafesino de Preparación Multidisciplinaria para la Maternidad, Paternidad y Crianza, Claudia Barreyro, dijo que dicha representación “también se adecua a la responsabilidad que ese hombre asume en ese aspecto”.
El paso del tiempo Hubo un tiempo en que la participación del hombre dentro de la vida familiar fue considerada tan crucial que hasta se le dio el poder de determinar sobre los derechos de la vida o muerte de su descendencia. Asimismo, la historia marca épocas en las que se les otorgó la potestad de definir el futuro de los hijos en cuestiones básicas como el trabajo, el matrimonio o la descendencia.Con la llegada a la edad moderna, ese papel fue mutando y comenzó a tener más énfasis sobre la protección y el sostenimiento económico, sin participación específica en el acompañamiento en la crianza, actividad que se vinculaba por entonces a la mujer.Ya en el siglo XX, dicha figura se adaptó a los cambios revolucionarios de la época, los cuales se vincularon con la imposición de un nuevo modelo familiar que le otorgó un valor distintivo al padre, quien ya no fue visto como el proveedor sino que llegó a adjudicársele el título de “compinche” o “amigo”.¿Cuál es el lugar que tienen hoy? A criterio de las profesionales consultadas, el lugar de los padres en la actualidad está caracterizado por la “visibilidad” y el “compañerismo”, particularidades que aseguran “llegaron de la mano de la reivindicación del rol de la mujer dentro del ámbito laboral y social”.“Ya no se habla de roles femeninos y masculinos, sino de roles complementarios. En tanto las funciones que eran atributos discursivos de la mamá ahora pasan a ser competencia del padre sin que este último sienta no le pertenece lo que hace o similar”, explicó Gorosito. Y agregó: “Parecería ser que durante mucho tiempo el rol de los padres estuvo más invisibilizado, o se le atribuyeron otras funciones. Hoy el rol paterno emerge de una manera distinta dentro de la dinámica familiar contemporánea en íntima relación con los cambios sociales. Es decir, al salir la madre de la casa para ocuparse del trabajo, el hombre tuvo entonces que adaptarse y asumir una posición que antes no había tenido”.En ese sentido, Claudia Barreyro ejemplificó: “Un simple recorrido por las calles de la ciudad deja en claro este último concepto, ya que es muy común vislumbrar a un padre empujando un cochecito, a otro llegando a las corridas a una guardería con los bolsos del bebé a cuestas, o cuidando a los más chicos mientras juegan por el parque; todas situaciones que antes podrían resultar impensadas pero que en los tiempos que corren resultan usuales”.Consultadas respecto de las repercusiones que trae sobre los hijos ese acompañamiento compartido en la crianza, ambas profesionales aseguraron que son positivas.“La maternidad hoy se vive con intensidad desde los dos lados. Ya no es una cuestión netamente femenina, con el padre alejado de la mujer, como en una sala de espera. Hoy el hombre se involucra con el nacimiento del hijo desde el momento de la concepción y acompaña a la mujer en situaciones tales como las clases preparto, la visita al médico y hasta el momento del parto”, dijo Gorosito.En la misma línea, completó: “Antes no estaba bien visto que el hombre se inmiscuyera en esas cosas y se le exigía que buscara el sustento necesario en el trabajo y que dejara las cuestiones de crianza y apego con los pequeños para la mujer. No quiero decir que eso hubiera estado mal y que esto fuera mejor, sino que era distinto”.Para finalizar, Barreyra apuntó: “Sin dudas habrá una diferencia entre el niño que tuvo un acompañamiento del padre y el que no. Por tanto, es necesario que haya una apertura de la comunidad sobre ese papel y que, en consecuencia, se modifiquen leyes como las que imponen pocos días de acompañamiento del padre con el recién nacido, como si su rol fuera administrativo y no de miembro de la familia. Es imprescindible dejar de negar al varón la importancia que tiene su paternidad, la cual es igual de importante que la de la madre”.Loreley Duré / [email protected]
















