El debate para modificar la ley 11.273, conocida como ley de fitosanitarios, lleva años y varios proyectos que perdieron estado parlamentario. Pero este año volvieron a ingresar a Diputados dos proyectos que concentraron la discusión sobre cómo regular la utilización de agroquímicos en la producción agrícola en la provincia. Este jueves la Cámara baja dio media sanción a la iniciativa que impulsa la diputada socialista Inés Bertero. La aprobación fue por votación dividida con 20 apoyos, 14 votos negativos y cuatro abstenciones. La mayoría de los legisladores que se mostraron en contra del texto del oficialismo –que es minoría en ambas cámaras– acompañaban el proyecto del diputado José María Tessa (Nuevo Encuentro-PJ) y que fue elaborado junto a la multisectorial Paren de Fumigarnos.
Pasó al Senado la nueva regulación de agroquímicos
La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto que impulsa Inés Bertero, que permitirá fumigar a partir de los 100 metros si hay barrera forestal. “Es una ley regresiva”, dijo Tessa
15 de octubre 2015 · 22:48hs
Bertero dijo que desde 2010 se viene trabajando para modificar la ley de productos fitosanitarios y consideró que es algo absolutamente necesario. A lo largo del año se mantuvieron muchas reuniones en diferentes comisiones parlamentarias, que fueron introduciendo algunas modificaciones a los proyectos, pero hubo diferencias insalvables que se centraron en la cantidad de metros que deben quedar libres de fumigaciones con agroquímicos. En ese sentido, Diputados aprobó que las aspersiones terrestres se pueden realizar a 100 o 200 metros de las poblaciones dependiendo de si existe o no una barrera forestal. Luego, hasta los 800 metros solo se permiten productos de banda verde o azul (los de menor toxicidad) y bajo el control de un veedor, que deberá ser un ingeniero agrónomo. Mientras que las fumigaciones aéreas –cuando exista una ordenanza municipal o comunal que lo autorice– se permitirán cuando esa aplicación no se puede hacer vía terrestre porque las condiciones climáticas dejaron “sin piso” a los campos o en producciones como el arroz, donde los aviones son los únicos que pueden realizar esa tarea."El objetivo es lograr un sistema productivo más sustentable", dijo la diputada socialista Inés Bertero / Foto: Mauricio Centurión - Uno Santa Fe Las principales críticas se basaron en considerar que la norma que se estaba aprobando –y que ahora deberá tratar el Senado– era regresiva respecto de la actual ley que fija una zona libre de agroquímicos a 500 metros de las poblaciones. Pero también los legisladores expresaron sus serias dudas sobre los controles que pueda ejercer el Estado para garantizar su cumplimiento, algo que ya sucede con la ley 11.273. LEER MÁS: La aplicación de agroquímicos en la provincia de Santa Fe es un debate que todavía está verde En su exposición, el diputado Tessa argumentó su voto negativo y remarcó que sobre el tema “hay dos pensamientos absolutamente diferentes. Para nosotros, la ley es regresiva respecto a la del año 1995, que establecía 500 metros de resguardo y que se podía fumigar aéreamente a partir de los 3.000 metros. En este marco, si no se controló la aplicación de una ley no es problema ni de las poblaciones ni de los trabajadores rurales. Es un problema del poder administrador que no generó los controles necesarios imprescindibles para el cumplimiento de la ley. Ahora tendremos que generar los controles necesarios para que esas distancias mínimas se cumplan. Y quiero decir una cosa, que puede sonar dura: en las orillas de los pueblos viven los más humildes”, aseguró. Además, Tessa fundamentó: “Primero creemos que hay un valor que tiene que ver con la preservación de la vida, que es el más importante; y hay otro, que también es importante, que tiene que ver con la rentabilidad”, dijo y aclaró: “En ningún momento planteamos que tenían que quedar tierras ociosas en la provincia. Siempre dijimos que esos campos que quedaran sin aplicación de agroquímicos debían ser usados con un criterio agroecológico”. La defensa oficialista Bertero expuso que a lo largo del año se escuchó a diferentes actores que expresaron sus opiniones. “Como legisladores sabemos que debemos avanzar en el cambio de la legislación con el objetivo de reducir el riesgo que supone el uso de agroquímicos para lograr un sistema productivo más sustentable y que no genere impactos indeseados en la calidad ambiental y en la salud de la población”, dijo. Este proyecto también regula las aplicaciones poscosecha y la utilización de los fertilizantes que no están contemplados en la ley actual. Pero deja afuera la disposición final de los envases de agroquímicos y la aplicación de plaguicidas para uso doméstico y en áreas urbanas, ya que Bertero consideró que requieren una legislación especial y que existen leyes nacionales que están siendo evaluadas en la actualidad. La autoridad de aplicación seguirá siendo el Ministerio de la Producción, por lo que el poder de policía lo tendrá esa cartera provincial. Aunque la autora del proyecto aclaró que se prevé la “formalización de convenios con los municipios y las comunas a fin de implementar en sus jurisdicciones los registros y la matriculación de los equipos, la habilitación de los locales destinados a la comercialización de los productos”, entre otras regulaciones como la apertura de registros de los trabajadores rurales que están expuestos a manipular los productos fitosanitarios. Un voto que generó confusión Los legisladores que responden a Mauricio Macri votaron de forma afirmativa el proyecto en general. Sin embargo, Norberto Nicotra dijo que votaría todos los artículos de forma negativa. “No sé de qué se ríen”, se atajó el legislador ante la reacción de sus pares (finalmente su bloque solo votó en contra de los artículos 31, 32, 33, 34 y 35, mientras que Nicotra también se pronunció en contra del artículo 30). “Para mí es redundante todo el articulado. Considero que el ordenamiento, el registro de los actores y las responsabilidades que marca el proyecto de la diputada Bertero es muy bueno. Pero hay otros artículos que contradicen a los primeros”, dijo Nicotra y puso como ejemplo el 34 bis, que permite que los municipios y comunas “podrán autorizar mediante resolución fundada realizar aplicaciones selectivas de productos fitosanitarios con la finalidad de preservar el medio ambiente y la salud. Qué significa –se preguntó Nicotra–, que los intendentes y los concejos deliberantes asesorados por alguien tienen la potestad de modificar los articulados anteriores”.LEER MÁS: Agroquímicos: el debate pasa para el jueves 1, con un posible acuerdo Al ser consultada al respecto, Bertero dijo: “Yo no lo había incluido en el proyecto original porque uno lo da por sobreentendido. Es casi un principio del derecho que en materia precautoria, de protección de la salud, esta ley es un piso. Si alguien avanza más, puede hacerlo perfectamente. Nosotros le ponemos un piso porque hay muchos lugares, sobre todo en el centro norte, donde no han avanzado con la ordenanza (con la que deben fijar su línea agronómica) y desde la línea cero les están fumigando”. Las chicanas de la campaña En las diferentes exposiciones que se hicieron en el recinto hubo varias chicanas cruzadas, donde no se pudo evitar hacer referencias a la campaña electoral. Algunos legisladores argumentaron que “en campaña se dice cualquier cosa”. Nicotra planteó que “hoy hay candidatos que hablan de desarrollo”, en clara referencia a Daniel Scioli, pero que el problema de fondo era la falta de cumplimiento de la ley en la Argentina. A su turno, Eduardo Toniolli (Movimiento Evita–FPV) dijo: “Es verdad, en campaña se dice cualquier cosa. Hace poco se inauguró una estatua de Juan Domingo Perón, que parece la estatua de (Domingo) Cavallo por sus facciones y nos quieren hacer creer que el candidato del liberalismo argentino (por Mauricio Macri) tiene algo de peronista”.Hipólito Ruiz / [email protected]














