Un informe de DEMOS, basado en datos del Panel de Hogares de la UNL entre 2022 y 2025, relevó la situación laboral de los jóvenes de 18 a 29 años y detectó altos niveles de informalidad, desempleo y dificultades para alcanzar la autonomía económica.
19:48 hs - Martes 29 de Septiembre de 2026
La situación laboral de los jóvenes de entre 18 y 29 años en la ciudad de Santa Fe quedó expuesta en un nuevo informe elaborado por el Centro Cultural y de Estudios DEMOS, que relevó datos del Panel de Hogares del Observatorio Social de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) correspondientes al período 2022-2025.
El estudio, titulado “Juventudes y trabajo precario: Radiografía de jóvenes trabajadores en la ciudad de Santa Fe”, analizó 1.435 casos acumulados y buscó caracterizar las condiciones de inserción laboral, educación, ingresos y protección social de los jóvenes santafesinos.
Entre los principales resultados aparece un dato central: alrededor de 4 de cada 10 jóvenes están trabajando, mientras que la tasa de desocupación abierta alcanza el 19,9%, frente al 6,7% registrado para el conjunto del Gran Santa Fe.
Además, el 59,84% considera “muy necesario” cambiar o mejorar su situación laboral o de ingresos, una percepción que atraviesa tanto a quienes tienen empleo como a quienes se encuentran buscando trabajo.
Informalidad y falta de protección social
Uno de los aspectos más relevantes del informe está relacionado con la calidad de los empleos. Según los datos relevados, el 65% de los jóvenes que trabajan no realiza aportes jubilatorios. En otras palabras, aproximadamente dos de cada tres trabajadores jóvenes se encuentran fuera de un esquema formal de protección social.
Leandro Suárez Aufranc, coordinador de Políticas Sociales de DEMOS, destacó este punto durante la presentación: “Hoy 2 de cada 3 jóvenes que trabajan no lo hacen en un trabajo formal. Es decir, que la idea de la protección social es una idea que está deteriorada”.
LEER MÁS: La provincia tendrá un sistema para medir la informalidad laboral y las condiciones de empleo
El estudio también muestra que el principal ámbito de inserción es el sector asalariado privado, con el 35,73%, mientras que las changas o trabajos inestables representan el 14,19%.
El pluriempleo alcanza al 8,3% de los jóvenes, por encima de la media nacional del 7,3%. Según el informe, la necesidad de sumar actividades para completar los ingresos afecta especialmente a las mujeres.
Una brecha salarial que también afecta a las mujeres
La investigación detectó además una diferencia significativa en los ingresos según género. En 2025, el ingreso medio mensual de los jóvenes varones fue de aproximadamente $558.000, mientras que entre las mujeres alcanzó los $444.000. La diferencia representa un 25,7% a favor de los varones.
Suárez Aufranc resumió el dato durante la presentación: “El promedio de ingresos de los jóvenes en Santa Fe es de 540.000 pesos”, aunque remarcó que existe “una diferencia muy grande entre mujeres y varones”.
De acuerdo con el informe, la inserción laboral también presenta una brecha: la población masculina alcanza un 47% de inserción activa, mientras que entre las mujeres se ubica en 31,3%.
Estudiar y trabajar: una tensión cada vez mayor
El informe también puso el foco en la relación entre educación y empleo. Entre 2022 y 2025 se observa una fuerte reducción de la proporción de jóvenes que estudian: pasó del 65,47% al 43,94%.
Para DEMOS, el dato evidencia una interrupción de las trayectorias educativas vinculada, entre otros factores, con la necesidad de generar ingresos.
El nivel educativo también aparece directamente relacionado con las posibilidades de inserción. Suárez Aufranc explicó que los jóvenes con estudios terciarios o universitarios completos no aparecen en situación de inactividad laboral, mientras que entre quienes no finalizaron sus estudios primarios se registra una ausencia de acceso al empleo formal.
El informe señala además que alrededor de 2 de cada 10 jóvenes no logran finalizar la secundaria.
El trabajo no garantiza autonomía económica
Otro de los ejes del estudio es la dificultad de los jóvenes para alcanzar una autonomía económica suficiente.
En 2025, los ingresos promedio se ubicaron en torno a $540.000, mientras que el informe los contrasta con una Canasta Básica Total de $1.128.398 para un hogar tipo en junio de 2025.
A su vez, el 86,41% de los jóvenes no es el principal sostén económico de su hogar, un indicador que los autores vinculan con las dificultades para independizarse y sostener un hogar propio.
En materia de asistencia estatal, el 24,28% de los jóvenes relevados recibía algún tipo de ayuda social en 2025. Entre los programas mencionados aparecen Progresar y la Asignación Universal por Hijo.
“Muchos trabajan, pero necesitan otro ingreso”
Suárez Aufranc sostuvo que los datos no muestran falta de voluntad de los jóvenes para trabajar, sino dificultades concretas para acceder a ingresos suficientes.
“6 de cada 10 jóvenes ven como muy necesario cambiar su situación económica”, señaló. Y explicó que algunos “trabajan, pero necesitan, por una cuestión de ingreso y de resolver necesidades básicas, poder acceder a otro ingreso más u otro trabajo más”, mientras que otros no tienen empleo pero se encuentran en una búsqueda activa.
El coordinador de DEMOS consideró que los resultados deberían servir para abrir una discusión entre instituciones educativas, sectores productivos y organizaciones sociales sobre posibles políticas públicas vinculadas con el empleo juvenil.
“Hay jóvenes que tienen pluriempleo para salir de la línea de la pobreza”
Durante la presentación también participó el senador provincial por el departamento La Capital, Julio “Paco” Garibaldi, quien planteó que los resultados deben generar responsabilidades tanto para el Estado como para la sociedad.
El legislador sostuvo que el Gobierno nacional debe utilizar sus herramientas económicas para favorecer el desarrollo industrial y la generación de empleo formal, pero también enumeró medidas que, según consideró, pueden impulsarse desde Santa Fe.
Entre ellas mencionó alivio fiscal para empresas, suelo productivo, infraestructura energética, apoyo al comercio y acompañamiento a emprendedores, además de profundizar el turismo de eventos.
Garibaldi también cuestionó la idea de responsabilizar a los jóvenes por las dificultades que atraviesan. “Hay jóvenes que tienen pluriempleo para salir de la línea de la pobreza. Entonces, ¿qué están haciendo los jóvenes? ¿No están estudiando? ¿Están buscando trabajo? O si lo tienen, buscan más trabajo porque el que tienen no alcanza”, expresó.
Piden pensar en un plan a largo plazo
La diputada provincial Gisel Mahmud calificó al informe como una radiografía de las dificultades que atraviesan los jóvenes para insertarse en el mercado laboral y alcanzar condiciones que les permitan proyectar un futuro.
Uno de los datos que destacó fue que 8 de cada 10 jóvenes no pueden sostener por sí mismos un hogar, situación que, según planteó, refleja las dificultades económicas que atraviesa esta generación.
Mahmud también señaló que el problema afecta especialmente a las mujeres jóvenes y planteó la necesidad de trabajar sobre la articulación entre educación, capacitación e inserción laboral.
En ese sentido, propuso avanzar en un plan de varios años que involucre a escuelas, universidades, sectores productivos, cooperativas, organizaciones sociales y gobiernos.
También mencionó la posibilidad de crear ámbitos institucionales de concertación y planificación que permitan coordinar las distintas iniciativas vinculadas al empleo y la educación.
Una radiografía que abre el debate
Para DEMOS, los datos permiten poner en discusión las condiciones en las que los jóvenes ingresan al mercado laboral y las dificultades que enfrentan para transformar ese empleo en autonomía económica y protección social.
Suárez Aufranc definió la situación como “de preocupación” y sostuvo que, más allá de los números, el informe refleja una realidad concreta de la ciudad.
La presentación buscó así no solo mostrar los resultados del relevamiento, sino también abrir una discusión sobre las herramientas necesarias para mejorar la inserción laboral juvenil, fortalecer la formación y generar condiciones que permitan a los jóvenes acceder a empleos formales, ingresos suficientes y mayores posibilidades de proyectar su futuro.