El desafío pendiente del Unión de Madelón: convertir competitividad en triunfos

Unión volvió a demostrar ante Boca que está a la altura de los poderosos pero sigue sin poder cerrar victorias que podrían cambiar su presente en el torneo.

09:36 hs - Lunes 16 de Marzo de 2026

El presente de Unión bajo la conducción de Leonardo Madelón deja una sensación clara: el equipo compite de igual a igual contra cualquiera. Sin importar el rival, el escenario o el contexto, el Tatengue demuestra que puede plantarse frente a los grandes del fútbol argentino y disputar los partidos con personalidad.

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Sin embargo, también se repite una constante que empieza a convertirse en una marca registrada de este ciclo: siempre parece faltar algo para terminar de cerrar victorias contundentes que podrían posicionarlo de otra manera en el campeonato.

Unión, con dominio sin premio

El primer ejemplo se vio frente a Lanús, reciente campeón de la Recopa Sudamericana. En La Fortaleza, Unión dominó gran parte del primer tiempo y mostró una propuesta ambiciosa.

Pero cuando el equipo bajó la intensidad, el partido cambió. El rival encontró espacios, llegó el gol y la expulsión de Valentín Fascendini complicó todavía más el panorama.

Aun así, con un jugador menos, Unión reaccionó con carácter. Generó varias situaciones de peligro y estuvo muy cerca de rescatar un empate que, por el contexto del partido, hubiese tenido sabor a hazaña.

Lo que pasó en el 15 de Abril

Algo similar ocurrió frente a San Lorenzo en el estadio 15 de Abril. Durante largos pasajes del partido el Tatengue fue superior, manejó el ritmo del juego y generó numerosas situaciones de gol.

Pero la falta de eficacia volvió a jugar en contra. Las oportunidades no se transformaron en goles y el equipo terminó dejando pasar otra ocasión importante para sumar un triunfo de peso. Luego llegaron tres victorias al hilo, ante rivales que en la previa son más accesibles, como Aldosivi, Sarmiento e Instituto.

La gran producción que terminó en frustración

Quizás el caso más representativo fue el partido frente a Independiente en el Estadio Libertadores de América - Ricardo Enrique Bochini.

Unión llegó a ganar 3-0 en lo que probablemente fue una de las mejores producciones futbolísticas del equipo en los últimos años. Con autoridad y juego colectivo, el equipo santafesino marcó diferencias claras ante uno de los históricos del fútbol argentino y en su propia cancha.

Unión festejo

Unión le ganaba 3-0 a Independiente en Avellaneda, pero terminó empatando 4-4 y con sabor a muy poco, en su última salida.

Sin embargo, recibió golpes en momentos clave y terminó sufriendo un empate agónico. Un resultado que dejó gusto a derrota y volvió a frustrar la posibilidad de dar un golpe fuerte en un escenario emblemático.

Boca y otra historia repetida

La misma sensación quedó tras el duelo ante Boca. Luego de un primer tiempo equilibrado, Unión encontró la ventaja y parecía encaminar el partido.

Pero el inicio del complemento fue un problema. El equipo salió desconectado, Boca se adueñó del trámite y generó peligro por todos lados. El empate llegó rápidamente y el partido pudo incluso haber cambiado de manos.

En ese contexto, Matías Mansilla se convirtió en figura para sostener al equipo. Y aun así, en el tramo final Unión tuvo oportunidades claras que no pudo capitalizar para quedarse con una victoria que hubiese sido resonante en su lucha por llegar a los playoffs.

Un equipo que compite en cualquier cancha

Lo cierto es que Unión se transformó en un equipo capaz de competir en cualquier escenario. No es casualidad que en el último tiempo haya logrado triunfos importantes como el que consiguió ante Racing en Avellaneda o frente a Gimnasia en La Plata.

Incluso en Mendoza, ante el River que dirige Marcelo Gallardo, protagonizó un partido muy parejo en la Copa Argentina que recién se resolvió por penales.

La cuenta pendiente

Pero más allá de esa competitividad que lo pone a la altura de cualquiera, a Unión todavía le falta dar ese salto de calidad que lo convierta en un equipo capaz de sostener aspiraciones mayores.

El once titular muestra funcionamiento, identidad y una idea clara de juego. Sin embargo, otra de las dificultades aparece cuando el equipo necesita respuestas desde el banco.

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Madelón todavía no encuentra variantes que mantengan el mismo nivel cuando debe mover el equipo. Y en un torneo largo y exigente, ese detalle muchas veces termina marcando la diferencia.

Unión compite, incomoda y demuestra que puede jugar de igual a igual con los poderosos. Pero para transformarse en un verdadero candidato, todavía necesita encontrar ese detalle que hoy le está faltando: cerrar los partidos cuando tiene la oportunidad de hacerlo.