El empate entre Unión y Boca en el estadio 15 de Abril, por la fecha 11 de la Zona A del Torneo Apertura de la Liga Profesional, dejó una fuerte polémica que rápidamente se instaló en el centro del debate.
¿Hay una "mano negra" de los arbitrajes contra Unión?
Unión fue otra vez víctima de una fallo adverso, que fue clave en el gol de Boca. Venía de sufrir otro arbitraje en contra ante Independiente.
Por Ovación
A los 12 minutos del segundo tiempo, el equipo visitante llegó al 1-1 con un tanto de Miguel Merentiel. La jugada se inició con un centro al área, luego de una secuencia que incluyó un intento acrobático de Adam Bareiro que pegó en el travesaño. En el rebote, el delantero uruguayo definió de sobrepique para vencer a Matías Mansilla y decretar la igualdad.
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Sin embargo, la acción quedó marcada por una infracción previa que reclamaron con insistencia los jugadores rojiblancos. En el inicio de la secuencia ofensiva, Lautaro Blanco sujetó de la camiseta a Julián Palacios mientras disputaban la pelota, una acción que para el mediocampista de Unión fue determinante para no poder despejar el balón.
“Ahora lo voy a ver, pero lo que siento es que me agarra y me tira para atrás y por eso no pude llegar a puntear la pelota para sacarla”, expresó Palacios tras el encuentro.
El árbitro no cobró nada y el VAR no intervino en la polémica en Unión
Pese a las protestas inmediatas del plantel de Unión, el árbitro Yael Falcón Pérez no advirtió la infracción en el momento y convalidó el tanto del empate.
El reclamo también apuntó al VAR, que estuvo a cargo de Lucas Novelli, ya que la jugada podía ser revisada dentro del protocolo de la fase de posesión ofensiva (APP), que permite analizar acciones previas a un gol si hubo una posible infracción.
Sin embargo, el juez principal nunca fue convocado para revisar la jugada en el monitor, por lo que la decisión inicial se mantuvo y el tanto de Boca quedó firme.
La mirada del exárbitro Miguel Scime
El análisis arbitral también llegó desde el ámbito periodístico. En diálogo con Infobae, el exárbitro Miguel Scime sostuvo que la acción reunía los elementos necesarios para ser considerada falta.
Según explicó, la sujeción de Blanco sobre Palacios tuvo la intensidad suficiente para sancionar infracción, lo que debió haber llevado a una revisión mediante el protocolo VAR.
En ese escenario, el árbitro tendría que haber sido invitado a una revisión en campo (OFR) para evaluar la jugada y, de confirmarse la falta, anular el gol por haberse originado en una infracción dentro de la misma secuencia ofensiva.
Una polémica que se suma a otra reciente
La bronca en el mundo tatengue también se explica por un antecedente reciente. En el empate 4-4 frente a Independiente en Avellaneda, el árbitro Andrés Merlos sancionó un penal muy discutido por una supuesta falta de Maizon Rodríguez sobre Gabriel Ávalos.
Aquella decisión también generó un fuerte malestar en Unión, que ahora volvió a sentirse perjudicado por una acción arbitral en un momento clave del partido.
Sensaciones amargas pese al buen momento
Más allá de la polémica, Unión se mantiene en puestos de clasificación en la Zona A del Liga Profesional de Fútbol, donde marcha segundo con 16 puntos.
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Tras el partido, el arquero Mansilla también dejó su reflexión sobre lo ocurrido: “Más allá de algunos fallos que nos perjudicaron, nos costó entrar en partido. Enfrentamos a un rival de mucha jerarquía y hay que seguir”.
El empate dejó al Tatengue con sensaciones encontradas: un punto ante un rival importante, pero con la sensación de que una decisión arbitral pudo haber cambiado la historia del partido. En Santa Fe, la polémica volvió a instalar una pregunta que empieza a repetirse entre los hinchas: ¿está siendo perjudicado Unión?















