Unión, tras lo que está ocurriendo con Jerónimo Dómina y antes con otros jugadores surgidos de las canteras, comenzó con su plan para blindar a sus joyas.
Miércoles 10 de Septiembre de 2025
El caso Jerónimo Dómina encendió las alarmas en Unión y marcó un antes y un después en la gestión de sus jóvenes futbolistas. El delantero, surgido de las inferiores y uno de los proyectos más prometedores del club, finalizará su contrato el próximo 31 de diciembre y, tras varios meses de idas y vueltas en la negociación, todo indica que se marchará con el pase en su poder. Una salida que representa no solo la pérdida de un jugador valioso, sino también de un capital económico importante para la institución.
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En los últimos años, Unión atravesó situaciones similares que dejaron huella. Franco Calderón quedó libre a fines de 2023, mientras que Lucas Esquivel (Athletico Paranaense) y Federico Vera (Independiente) fueron transferidos, aunque en operaciones que no resultaron tan beneficiosas desde lo financiero. Con ese antecedente y el caso Dómina como ejemplo más reciente, la dirigencia decidió modificar su estrategia contractual con los juveniles.
Un nuevo camino
El primer paso fue cerrar la renovación de Mateo Del Blanco, quien firmó hasta el 31 de diciembre de 2028. La idea es replicar el mismo modelo con otros jugadores de proyección, como Valentín Fascendini y Lautaro Vargas, y seguir evaluando caso por caso a quienes estén en condiciones contractuales delicadas.
El objetivo es claro: evitar que los futbolistas formados en la cantera tatengue lleguen a la última etapa de sus vínculos sin una definición, exponiendo al club a pérdidas deportivas y económicas.
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Mientras tanto, Dómina atraviesa un presente complejo. Marginado del plantel profesional, se entrena sin lugar en la consideración del cuerpo técnico encabezada por Leonardo Madelón y aguarda el desenlace de su vínculo con Unión. Su partida como jugador libre parece inevitable, en un contexto donde su situación terminó por funcionar como un llamado de atención para toda la estructura futbolística de la institución.
Lo que viene
El efecto Dómina, doloroso para el club y para los hinchas que lo veían como un futuro referente, terminó acelerando decisiones y obligando a repensar la política de contratos. Unión ahora busca blindar a sus juveniles con acuerdos largos y condiciones más acordes a la actualidad del fútbol argentino, entendiendo que allí radica buena parte de su patrimonio.