Colón perdió su mejor argumento y abrió un inoportuno frente de crisis

La caída ante Chaco For Ever privó a Colón de acercarse a Ferro, derribó el invicto del Brigadier López y puso a Ezequiel Medrán contra las cuerdas

17:46 hs - Lunes 27 de Julio de 2026

Hay derrotas que se olvidan rápido y otras que marcan un antes y un después. En Colón, la sufrida ante Chaco For Ever amenaza con pertenecer al segundo grupo. No por el resultado en sí mismo, sino por todo lo que dejó a su paso. El Brigadier López cambió de humor y puso contra las cuerdas a Ezequiel Medrán.

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El problema no es solamente haber perdido tres puntos sino algo mucho más valioso: la sensación de confiabilidad que transmitía cada vez que jugaba en Santa Fe. Hasta este domingo, el equipo había encontrado en su casa el refugio perfecto para sostenerse en la pelea por los puestos de privilegio. Incluso en los partidos donde el funcionamiento no convencía, terminaba encontrando soluciones. Ese crédito comenzó a agotarse.

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La caída en Caballito ante Ferro había sido un llamado de atención. La derrota frente al líder podía explicarse desde las diferencias futbolísticas que mostró el rival y por tratarse de un compromiso de máxima exigencia. Pero lo ocurrido ante Chaco For Ever fue diferente. Mucho más difícil de justificar. El último de la tabla general llegó al Brigadier López golpeado y se llevó un triunfo que pocos imaginaban. Lo hizo ante un Colón que volvió a mostrarse confundido, con escasas ideas para lastimar y sin la rebeldía futbolística que exige un partido de estas características.

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Colón se quedó su invicto de local

Quizás el dato más preocupante no sea el resultado, sino la sensación que dejó el equipo. Porque el Sabalero no perdió un invicto cualquiera. El que sostenía gran parte de su campaña. Hasta aquí, el rendimiento en condición de local había sido el gran argumento del ciclo Medrán. Seis victorias, cuatro empates y apenas una derrota en 11 presentaciones representan números que continúan siendo importantes y que arrojan un 66% de efectividad. Estadísticamente siguen siendo registros positivos, pero el análisis del contexto modifica la lectura.

Colón perdió su principal sostén, el invicto en Santa Fe.

El invicto había comenzado a transformarse en una especie de red de contención para un equipo que nunca logró exhibir la misma solidez fuera de Santa Fe. Lo que se escapaba de visitante se recuperaba en el Brigadier López. Era una ecuación imperfecta, aunque efectiva. Ahora, ese equilibrio también empezó a romperse. La consecuencia inmediata es deportiva. Colón dejó pasar una ocasión inmejorable para acercarse a Ferro en la cima de la Zona A y volvió a ceder terreno en un torneo donde los márgenes son cada vez más pequeños.

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Por primera vez desde la llegada de Medrán, la dirigencia comenzó a analizar seriamente el futuro del entrenador. El cuestionamiento ya no pasa únicamente por el funcionamiento del equipo, sino por la sensación de que Colón empieza a perder algunas de las pocas certezas que había construido durante el campeonato. Es más, la decisión ya estaría tomada. La caída ante Chaco For Ever fue la que modificó el escenario. El rival, el contexto y la oportunidad desperdiciada terminaron potenciando el impacto.