Las ventas retrocedieron 0,2% interanual y 2,7% mensual en agosto, mientras CAME atribuyó la baja a la pérdida de poder adquisitivo.
17:12 hs - Domingo 06 de Septiembre de 2026
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a mostrar una evolución negativa durante agosto. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el consumo en comercios con locales físicos cayó 0,2% interanual y 2,7% mensual, en términos desestacionalizados.
Con este resultado, las ventas presenciales acumulan una baja del 2,4% en los primeros ocho meses de 2026.
El dato representa además el segundo retroceso interanual consecutivo, luego del crecimiento del 0,9% registrado en junio. La última variación positiva anterior había sido en abril de 2025, cuando las ventas habían aumentado 3,7%.
Desde entonces se había encadenado un período de 13 meses consecutivos de caídas interanuales hasta la mejora registrada en junio.
La pérdida de poder adquisitivo, en el centro del diagnóstico
Al analizar las causas de la nueva retracción, desde CAME señalaron que el comportamiento del consumo estuvo condicionado por la menor capacidad de compra de los hogares.
“La dinámica negativa en la comparación interanual respondió a la reducción del poder adquisitivo por los incrementos en las tarifas de los servicios y por el endeudamiento familiar”, explicó la entidad.
El informe también marcó el impacto del regreso a la actividad habitual después del período de vacaciones.
“El menor movimiento posvacacional y la pérdida de tracción de los ingresos disponibles acentuaron la cautela del consumidor, limitando las operaciones comerciales a gastos indispensables”, sostuvo CAME.
De esta manera, los comercios enfrentaron un escenario en el que los consumidores priorizaron productos esenciales y postergaron compras de mayor valor.
Casi la mitad de los comercios no vio cambios
El relevamiento también mostró una percepción desfavorable sobre la evolución de la actividad.
El 47,4% de los comerciantes consultados afirmó que su nivel de actividad se mantuvo sin cambios respecto del mismo período del año anterior.
En paralelo, el 46,5% señaló un empeoramiento de las condiciones de su negocio, dos puntos porcentuales por encima del resultado de julio, cuando esa respuesta había alcanzado el 44,5%.
Solo el 6,1% de las pymes relevadas manifestó haber registrado una mejora en su desempeño durante agosto.
Expectativas cautelosas para los próximos meses
Las perspectivas de los empresarios tampoco reflejaron un escenario de fuerte recuperación.
Según CAME, el 43,9% de los encuestados espera que su situación económica permanezca sin modificaciones en el futuro cercano.
Por otra parte, el 42,8% prevé una mejora, mientras que el 13,3% anticipa un deterioro.
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El panorama también se refleja en las decisiones de inversión. El 57,9% de los comerciantes consideró que no es momento de invertir en sus empresas.
Un 28,6% prefirió no definir una posición y solo el 13,5% respondió que sí considera oportuno concretar inversiones.
Las ventas online muestran otra dinámica
A diferencia del desempeño de los locales físicos, el canal digital volvió a presentar resultados positivos.
Durante agosto, las ventas online de comercios con locales a la calle crecieron 17,6% interanual y registraron una leve mejora del 0,4% mensual.
La diferencia entre ambos canales muestra que los consumidores mantienen parte de sus compras a través de plataformas digitales, aun en un contexto de mayor cautela sobre el gasto presencial.
Cuáles fueron los rubros que más vendieron
El comportamiento fue dispar entre los distintos sectores relevados por CAME.
Cuatro rubros lograron aumentos interanuales. La mayor suba correspondió a Perfumería, con 12,8%, seguida por Textil e indumentaria, con 6,4%; Calzado y marroquinería, con 1,2%; y Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con 0,3%.
En el otro extremo, tres sectores registraron caídas. La mayor correspondió a Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con un retroceso del 4,8%.
Luego se ubicaron Alimentos y bebidas, con una baja del 2,5%, y Farmacia, con una disminución del 0,5%.
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El comportamiento de cada rubro
Alimentos y bebidas: las ventas disminuyeron 2,5% interanual y acumulan una baja del 3% en el año. En la comparación mensual desestacionalizada, retrocedieron 3,6%.
Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles: registraron una caída interanual del 4,8% y acumulan un descenso del 9,7% en 2026. En términos mensuales, bajaron 2,3%.
Calzado y marroquinería: crecieron 1,2% frente a agosto del año pasado, aunque acumulan una caída anual del 1%. En la comparación mensual, retrocedieron 1,8%.
Farmacia: las ventas cayeron 0,5% interanual, pero mantienen un crecimiento acumulado del 3%. En el contraste mensual, disminuyeron 4,5%.
Perfumería: fue el rubro con mayor crecimiento interanual, con un 12,8%. Sin embargo, acumula una baja del 1,9% en el año. En agosto, aumentó 3,6% respecto de julio.
Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción: tuvieron una mejora interanual del 0,3% y acumulan el mismo crecimiento en 2026. Frente a julio, retrocedieron 0,2%.
Textil e indumentaria: las ventas crecieron 6,4% interanual, aunque acumulan una caída del 3,3% en el año. En la comparación mensual desestacionalizada, bajaron 1,9%.
Un consumo todavía marcado por la cautela
El resultado de agosto confirma la fragilidad de las ventas presenciales de las pymes y refuerza la preocupación de los comerciantes por el menor poder de compra de los hogares.
La caída acumulada del 2,4% en el año, junto con la baja mensual del 2,7%, muestra que la actividad comercial volvió a perder impulso después de la mejora registrada en junio.
Mientras tanto, las empresas mantienen una postura prudente frente a las inversiones y los consumidores concentran sus gastos en productos considerados indispensables.
En este escenario, el crecimiento del comercio electrónico aparece como uno de los pocos datos positivos dentro de un mercado minorista que, según CAME, continúa atravesado por menores ingresos disponibles, endeudamiento y una fuerte cautela a la hora de comprar.