La Provincia completó la última etapa de una intervención iniciada en 2016 para recuperar el barrio. La transformación demandó una inversión superior a $8.800 millones e incluyó nuevas viviendas, créditos y obras de infraestructura.
18:20 hs - Martes 08 de Septiembre de 2026
El Gobierno de Santa Fe completó este martes una de las etapas centrales de la transformación urbana de barrio Acería, con el inicio de la demolición de los últimos seis monoblocks que presentaban graves deterioros y condiciones de seguridad que impedían su permanencia.
Los edificios están ubicados en la manzana delimitada por las calles Azcuénaga, Cafferata, Viñas y Roca, en el norte de la ciudad de Santa Fe.
El gobernador Maximiliano Pullaro supervisó las tareas acompañado por autoridades provinciales y municipales, entre ellas el intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti.
La intervención permitió completar el proceso de recuperación de un sector que había sido relevado por la Provincia a partir de un diagnóstico realizado en 2016, cuando se detectaron distintos niveles de deterioro en las unidades habitacionales.
A partir de ese relevamiento se definió cuáles edificios podían ser reparados y cuáles debían ser demolidos debido a sus graves deficiencias estructurales y al riesgo para sus habitantes.
101 familias fueron reubicadas
Antes de avanzar con la demolición, la Provincia concretó la relocalización de las familias que habitaban los edificios afectados.
En esta última etapa se construyeron y adjudicaron 74 nuevas viviendas dentro del barrio y se otorgaron créditos para la compra asistida de otras unidades habitacionales.
En total, 101 familias recibieron una solución habitacional: la mayoría se trasladó a las nuevas viviendas construidas en Acería, mientras que otras accedieron a alternativas para mudarse a distintos sectores de la ciudad.
De esta manera, la demolición de los seis monoblocks permitió liberar un espacio que durante años permaneció ocupado por estructuras deterioradas y cerrar una etapa de un proyecto de intervención que comenzó hace una década.
LEER MÁS: Viviendas Procrear en Santa Fe: la Provincia dice que está cerca de destrabar las obras
Nuevas viviendas y obras de infraestructura
La transformación no se limitó a la construcción de unidades habitacionales.
Las nuevas viviendas fueron acompañadas por obras de agua potable, cloacas, luz eléctrica y alumbrado público, además de intervenciones destinadas a mejorar la circulación y el entorno urbano.
Entre los trabajos realizados también se incluyó la ejecución de dos cuadras de calle Cafferata en hormigón, como parte de la recuperación de la infraestructura del sector.
La inversión total de la Provincia en el proceso de transformación de Acería superó los $8.800 millones.
El objetivo: cerrar un proceso iniciado en 2016
El proyecto surgió luego del relevamiento realizado hace diez años, que permitió determinar el estado de las viviendas y definir las intervenciones necesarias.
La estrategia combinó reparaciones, demoliciones y relocalizaciones, con el objetivo de garantizar condiciones habitacionales seguras y mejorar la infraestructura del barrio.
Con la demolición de estos seis edificios se completa la última etapa de ese proceso y se avanza en la recuperación de una zona que durante años estuvo marcada por el deterioro de las estructuras habitacionales.
Pullaro destacó la inversión y la continuidad del proyecto
Durante la actividad, el gobernador Maximiliano Pullaro destacó la decisión de completar un proyecto que había comenzado durante gestiones anteriores. “Entendimos que el plan de infraestructura que se había comenzado había que terminarlo”, afirmó.
El mandatario sostuvo además que la transformación de Acería constituye una muestra de la presencia del Estado y vinculó la infraestructura urbana con la seguridad y la integración social. “Esta es una muestra más de trabajar al lado de la gente”, señaló, y recordó que había recorrido el barrio cuando era ministro de Seguridad durante la gestión de Miguel Lifschitz.
Pullaro también aseguró que Santa Fe es “la única provincia que está haciendo obra pública” y sostuvo que la reducción de los gastos estatales permitió avanzar con distintas intervenciones. “Demostramos que cuando no se roba, la plata alcanza”, expresó.
En ese contexto, destacó que “en los últimos días entregamos 500 viviendas en toda la provincia”.
Enrico explicó por qué los edificios debieron ser demolidos
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, remarcó que los monoblocks demolidos presentaban condiciones que hacían inviable su recuperación.
Los edificios estaban en condiciones “deplorables, inseguras e insalubres”, explicó. Según planteó, la decisión de relocalizar a las familias permitió reemplazar esas estructuras por nuevas unidades y dotar al sector de servicios esenciales.
La intervención, sostuvo, permitió “cerrar un ciclo de una zona que estaba abandonada y olvidada para hoy poder avanzar”.
Poletti resaltó el impacto de las nuevas viviendas
El intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, destacó el impacto de la relocalización en la vida de las familias que dejaron los antiguos monoblocks.
“Hoy esas familias van a empezar un nuevo sueño en estas nuevas viviendas, nuevas unidades habitacionales que lo que hacen es renovar sueños para familias”, manifestó.
Poletti también agradeció a la Provincia por dar continuidad a una política habitacional que, según sostuvo, permitió acompañar a los vecinos durante el proceso de transformación.
Garibaldi valoró la continuidad de la intervención
El senador por el departamento La Capital, Julio Paco Garibaldi, valoró la continuidad del proyecto y sostuvo que la intervención permitió mejorar las condiciones del barrio sin desconocer lo realizado anteriormente.
“Pensar en grande y pensar en la gente, continuando un proceso sin desconocer lo que venía antes”, afirmó.
Con la demolición de los seis últimos monoblocks en riesgo de derrumbe, Acería completa una transformación urbana que comenzó en 2016, dejó atrás estructuras consideradas inseguras y dio paso a nuevas viviendas e infraestructura para las familias del barrio.