La Unidad Penitenciaria N° 9 cuenta con 475 celdas, un pabellón para mujeres y sistemas de monitoreo con inteligencia artificial, reconocimiento facial e identificación de voz para controlar llamadas. La inversión total entre infraestructura y equipamiento tecnológico alcanza los US$80 millones.
19:20 hs - Jueves 03 de Septiembre de 2026
El gobernador Maximiliano Pullaro inauguró este jueves la Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo, en el departamento La Capital, un complejo que incorpora 891 nuevas plazas carcelarias y que permitirá reducir la cantidad de detenidos alojados en dependencias policiales.
La nueva cárcel está ubicada en el predio conocido como Colonia Penal de Recreo, sobre calle Alberdi, entre Solís y la Ruta Nacional 11. El establecimiento cuenta con 475 celdas distribuidas en tres subunidades penitenciarias completas.
La capacidad total es de 891 internos, con 640 plazas para hombres y 251 para mujeres.
La obra forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria que lleva adelante la Provincia y busca aumentar la capacidad de alojamiento penitenciario, mejorar la clasificación de los perfiles criminales y liberar a los policías de tareas de custodia para que puedan regresar a las calles.
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Una cárcel con tecnología de inteligencia artificial
Una de las principales características de la UP 9 es el sistema tecnológico incorporado para reforzar el control dentro y alrededor del establecimiento.
La inversión específicamente destinada a tecnología fue de US$25 millones, sobre un total de US$80 millones entre la construcción del complejo y el equipamiento.
El gobernador Pullaro definió a la nueva unidad como un “Lince carcelario”, en referencia al sistema de videovigilancia con inteligencia artificial utilizado en Rosario.
“Se trata de un Lince carcelario que identifica los rostros de personas que vienen a la Unidad Penitenciaria y pueden tener pedidos de captura o sobre alguna situación que quieran hacer los detenidos”, explicó.
El sistema incorpora monitoreo mediante inteligencia artificial y reconocimiento facial, con herramientas destinadas a detectar personas requeridas por la Justicia, identificar visitantes y advertir situaciones que puedan representar un riesgo dentro del establecimiento.
Pullaro sostuvo que la incorporación de esta tecnología permitirá mejorar las condiciones de trabajo y control dentro de la cárcel.
“Es la cárcel con más tecnología aplicada a la seguridad del país”, afirmó.
Identificación de voz para controlar las llamadas
Uno de los sistemas más novedosos de la nueva unidad penitenciaria estará destinado al control de las comunicaciones telefónicas.
La tecnología permitirá identificar la voz del interno autorizado y de las personas habilitadas para comunicarse con él. En caso de detectar que participa de la llamada una persona distinta a las registradas, el sistema podrá interrumpir automáticamente la comunicación.
La herramienta busca reforzar el control sobre las llamadas realizadas desde el establecimiento y evitar que los internos utilicen las comunicaciones para mantener contactos no autorizados.
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La incorporación de este sistema forma parte de la estrategia provincial para impedir que las estructuras criminales continúen operando desde las cárceles.
Cámaras con alertas y perímetro monitoreado
La tecnología también tendrá una función preventiva sobre los perímetros y los pabellones.
La secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, explicó que durante la noche los sectores estarán especialmente iluminados y contarán con cámaras capaces de generar alertas cuando detecten movimientos en zonas sensibles.
“Una unidad que durante la guardia nocturna estará iluminada como si fuese de día y con cámaras que tendrán una alerta si alguien se acerca al perímetro”, detalló.
Además, los agentes penitenciarios contarán con mecanismos de alarma para responder rápidamente ante situaciones de riesgo dentro de los pabellones.
Masneri explicó que, ante una emergencia, un celador podrá activar una alarma mediante un botón y poner en funcionamiento un sistema de respuesta de los grupos operativos.
Pullaro: una política de seguridad que también incluye las cárceles
Durante el acto inaugural, Pullaro vinculó la puesta en funcionamiento de la UP 9 con el plan de seguridad que lleva adelante su gestión.
El gobernador sostuvo que la Provincia busca recuperar el control de los establecimientos penitenciarios y evitar que las organizaciones criminales continúen manejando operaciones desde el interior de las cárceles.
“Los santafesinos estábamos hartos que desde las cárceles controlen la calle y que a esta provincia la hayan hecho arrodillar y la hayan llamado la provincia del narcotráfico”, afirmó.
En esa línea, defendió la política de endurecimiento de los controles y cuestionó las posturas que, según sostuvo, relativizan las políticas de seguridad.
Pullaro aseguró que no le genera “vergüenza” dar la discusión para terminar con lo que definió como “garantismo bobo” y sostuvo que el Estado debe fortalecer su capacidad para prevenir y perseguir el delito.
Más de 7.000 nuevas plazas durante la gestión
La UP 9 forma parte de un programa más amplio de expansión de la infraestructura penitenciaria.
El Plan de Infraestructura Carcelaria prevé la incorporación de más de 7.000 nuevas plazas durante la actual gestión provincial, con el objetivo de llevar la capacidad total de detención a más de 14.000 lugares.
Según el Gobierno, este crecimiento permitirá mejorar la organización de la población penal de acuerdo con los perfiles criminales, reducir el hacinamiento y disminuir la cantidad de personas detenidas en comisarías.
El objetivo es que los policías vuelvan a concentrarse en tareas de prevención y patrullaje en las calles en lugar de custodiar detenidos en dependencias policiales.
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Una inversión de US$80 millones
La construcción y puesta en funcionamiento de la nueva unidad demandaron una inversión total de US$80 millones.
De ese monto, US$25 millones corresponden a tecnología aplicada a la seguridad, mientras que el resto estuvo destinado a la infraestructura edilicia.
La dimensión del equipamiento tecnológico representa una de las principales diferencias respecto de otros establecimientos penitenciarios de la provincia y del país.
Masneri defendió esa decisión como una inversión destinada tanto a la seguridad de la sociedad como a la protección del personal penitenciario.
“Invertir en seguridad para la sociedad y es cuidar a quienes nos cuidan”, sostuvo.
Una cárcel que busca evitar que el delito siga operando desde adentro
La inauguración de la UP 9 representa para el Gobierno provincial un nuevo paso en su estrategia penitenciaria: más capacidad de alojamiento, mayor control y tecnología para monitorear internos, visitas y comunicaciones.
El desafío será ahora poner en funcionamiento de manera integral los sistemas incorporados y lograr que la infraestructura permita sostener el esquema de seguridad previsto.
Para Pullaro, la nueva unidad representa parte de un objetivo más amplio: que Santa Fe pueda mejorar sus niveles de seguridad y recuperar el control de las estructuras penitenciarias.
“La provincia más segura del país”, es la meta que el gobernador volvió a plantear durante la inauguración de la nueva cárcel de Recreo.