Más allá del laberinto de números que pueden sugerir las estadísticas de empleo –aún las más sencillas–, siempre se trata de cifras que denotan una realidad social y echan por tierra determinados mitos. Entre ellos, el famoso mote de “ciudad de empleados públicos” que cargan los santafesinos.Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del tercer trimestre de 2014, en el aglomerado Santa Fe, de todas las ramas de actividad el Comercio es la que concentra la mayor cantidad de personas ocupadas, con el 18,4 por ciento del total.
Según la Encuesta Permanente, dos de cada 10 trabajadores del Gran Santa Fe son de Comercio
La información recabada por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec) muestra, además, que luego del rubro mencionado, las ramas sobresalientes son Construcción e Industrias manufactureras (ambas con el 11,6 por ciento), Administración Pública (10,5), Actividad de los Hogares como Empleadores (8,5) y Enseñanza (7,4).
En los últimos puestos que ingresaron en las estadísticas, siguen Transporte y almacenamiento (6,0) y Actividades de atención de la salud humana y de asistencia social (5,7). Las demás categorías concentran menor cantidad de ocupados.
Del total de los trabajadores, el 71,2 por ciento pertenecen la categoría de asalariados. De acuerdo a los datos desglosados, en el tercer trimestre de 2014, en el Gran Santa Fe el 53 por ciento de los asalariados se ubican en cuatro de las 21 ramas de actividad. Estas son: Comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos automotores y motocicletas (15,4 por ciento); Administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria (14,7); Actividades del Hogar como empleadores –mayormente servicio doméstico– (12) e Industrias manufactureras (11).
En las ramas Enseñanza, Construcción y Actividades de atención de la salud humana y de asistencia social, se encuentran trabajando en orden decreciente, entre el 9,8 y el 7,4 por ciento de los asalariados del área metropolitana capitalina, respectivamente. El 21 por ciento del resto de los asalariados se reparten en las demás ramas de actividad, concentrando cada una de ellas una menor suma de asalariados.
Solo existen dos ramas de actividad en donde la totalidad de los ocupados son asalariados: Administración pública y defensa; y planes de seguridad social de afiliación obligatoria y Actividades del Hogar como empleadores.
La tercera rama con mayor porcentaje de asalariados es la Enseñanza, con el 94,6 por ciento. Industrias manufactureras está en cuarto lugar, ya que el 67 por ciento de sus ocupados son asalariados. De las grandes ramas, Comercio y Construcción son las que reúnen menor proporción de asalariados, con el 59,4 y 53,9 por ciento, respectivamente.
ProductivosLas ramas de actividad se pueden clasificar en dos grandes sectores, el productivo y el de servicios. El sector productivo incluye a las ramas Industrias manufactureras y Construcción, como las mayores, y se deben agregar Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca; Suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado, y Suministro de agua, evacuación de aguas residuales, gestión de desechos y descontaminación, en tanto que el sector servicios comprende a todas las demás ramas excluyendo la categoría, no pueden clasificarse según la actividad económica. En el Gran Santa Fe, el 21 por ciento de los ocupados está vinculado al sector productivo y el 79 por ciento pertenece al sector servicios.
Donde ellas pisan fuerteLas mujeres en el Gran Santa Fe implican el 42,1 por ciento del total de ocupados. Si se analiza en las grandes ramas, se puede observar que ellas ocupan distintos lugares que los hombres en el mundo del trabajo.
La rama Actividades de los hogares como empleadores; actividades no diferenciadas de los hogares como productores de bienes y servicios para uso propio se destaca, ya que la totalidad de los ocupados son mujeres.
Las otras ramas –de importancia en cuanto a cantidades– en las cuales más de la mitad de sus ocupados son mujeres, son Actividades de atención de la salud humana y de asistencia social, Enseñanza con el 76,5 por ciento y Administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria (53,7). En la rama Comercio al por mayor y al por menor, el 42 por ciento de los ocupados son mujeres.
Si se separa esta información en los sectores estatal y privado, las mujeres ocupadas tienen una gran presencia en el primero, abarcando más de la mitad de los puestos de trabajo (57,4 por ciento), mientras que en el sector privado, el porcentaje de puestos ocupados por mujeres alcanza el 38,5 por ciento.
Si se analiza la participación de las mujeres trabajadoras según la calificación ocupacional, ellas predominan en los puestos de trabajo denominados no calificados (56,9 por ciento), porcentaje empujado por la rama servicio doméstico. Son la mitad en los trabajos técnicos (51,1), mientras que el porcentaje de mujeres baja al 30,5 en los puestos de trabajo de carácter operativo.
PrecarizadosDe acuerdo al Informe laboral presentado por el Ipec, en el tercer trimestre de 2014, de los 150.722 asalariados del Gran Santa Fe, el 33,3 por ciento no tiene descuentos jubilatorios.
Este indicador es fundamental a la hora de hablar de precariedad laboral de los trabajadores. Si esta información se desagrega por las grandes ramas de actividad considerando el volumen de asalariados, se observa que una parte importantísima de los asalariados en la rama Construcción no cuenta con descuentos jubilatorios (87 por ciento), como tampoco en la rama Servicio doméstico (82,8).
Si se toma al total de asalariados que no tienen descuentos jubilatorios en el Gran Santa Fe, se observa que –sobre el ciento por ciento de los asalariados que no tienen descuentos– Servicio doméstico, con el 29,8 por ciento, Construcción (23,0) y Comercio (15,8), son las ramas que más impulsan el porcentaje de falta de descuentos jubilatorios, por lo que casi el 70 por ciento de los precarizados en el aglomerado Santa Fe trabajan en algunas de estas tres ramas de actividad.
Si lo que se analiza es la precarización según el tipo de contrato de los asalariados, se observa que entre quienes manifiestan que sus contratos no tienen fecha de vencimiento, el porcentaje de precarización es del 15,5 por ciento. La contrapartida está dada por aquellos que expresan que sus contratos sí tienen fecha de vencimiento, donde la precarización alcanza el 92,1 por ciento. No está dentro de esta medición el trabajo denominado Servicio doméstico, en donde, como ya se dijo más arriba, la precarización alcanza al 82,8 por ciento de sus trabajadores.
En cada calificación ocupacional se analiza el porcentaje de asalariados a los que no se les hace el correspondiente descuento jubilatorio. Los datos para el tercer trimestre de 2014 muestran que entre los trabajadores/as con ocupaciones denominadas no calificadas la precarización alcanza el 60,7 por ciento. Esta disminuye a 22,6 por ciento en los trabajos calificados como operativos.














