La Cámara de Diputados dio media sanción a una modificación a la ley de Obras Menores para incorporar en el reparto de ese fondo a las ciudades de Santa Fe y Rosario, que hasta ahora no lo perciben y sus intendentes así lo reclaman. El proyecto contó con el apoyo unánime de todos los bloques y, de acuerdo a la estimación inicial, a la capital de la provincia corresponderían unos 26 millones de pesos durante 2015.
En 2015, la ciudad accedería a unos $26 millones para obras
Esos recursos solo se podrán utilizar para “fortalecer el sistema de transporte público de pasajeros” y para “programas de mejoramiento barrial destinado a sectores con necesidades básicas insatisfechas”. De todos modos, el texto también prevé que las localidades santafesinas podrán disponer que hasta un 35 por ciento de los dineros del Fondo de Obras Menores (FOM) se destinen en gastos corrientes, por ejemplo, para el pago de salarios y la cancelación de deudas.
Durante el debate parlamentario los dirigentes de la oposición valoraron el consenso logrado, solicitaron un pronto tratamiento por parte del Senado y que el Ejecutivo reglamente la ley antes de fin de año. Otras disposiciones tienen que ver con que las transferencias a los pueblos y ciudades serán “automáticas”, en 12 cuotas mensuales y que los intendentes y jefes comunales tendrán que hacer rendiciones de cuenta cada seis meses.
Uno de los problemas políticos que tenía esta discusión pasaba por la automaticidad en el pago del FOM, tal como quería el PJ, porque aducen que el Poder Ejecutivo demora la remisión de las partidas y cuando llegan esos montos quedan desactualizados; en función de la variación de precios durante un proceso inflacionario. Ese reclamo también está compartido con dirigentes del radicalismo, que en su amplio desarrollo territorial recogió el mismo problema.
El Ejecutivo vetó el año pasado una norma que apuntaba a esa automaticidad, y argumentaron que eso podría generar mayor discrecionalidad en el interior. Tal posición se diluyó en los últimos días a partir de las negociaciones entabladas en la Legislatura y por ese motivo ayer el proyecto en cuestión fue votado por todos los diputados presentes. Precisamente, para controlar el gasto de los municipios y comunas, se previó una simplificación en las rendiciones.
A cargo de la provincia
Al incorporar a Santa Fe y Rosario al Fondo de Obras Menores no se achicará la participación de las otras 362 localidades, sino que dicha diferencia será aportada por el gobierno provincial. Al respecto, la media sanción establece que para los municipios de segunda categoría y las comunas el fondo se distribuirá “en un 25 por ciento por partes iguales entre todos los beneficiados”, aunque “previo a esta distribución primaria se constituirá un reserva equivalente al cinco por ciento del total (...) para atender erogaciones que demanden proyectos de necesaria y urgente ejecución”.
Posteriormente, el remanente “se distribuirá entre todas las Municipalidades de segunda categoría y comunas en un 70 por ciento en base a la población y un 30 por ciento en base a necesidades básicas insatisfechas”. Para esos indicadores se tomarán en cuenta los últimos datos oficiales publicados. En el caso de las ciudades de Santa Fe y Rosario, la distribución porcentual de los recursos –entre ellas– será idéntica a la planteada para las otras localidades entre sí.
“El monto a asignar para los municipios de primera categoría (aquellos que tienen más de 200 mil habitantes: solo Santa Fe y Rosario) será aportado por la provincia en forma adicional” al cálculo dispuesto para municipios de segunda categoría y comunas. O sea, hasta ahora el FOM se conformaba con el cálculo del uno por ciento del presupuesto correspondiente al año anterior, y lo que perciban las dos ciudades incorporadas correrá por orden y cuenta de la provincia.
El Fondo de Obras Menores nació en la década pasada para compensar a los municipios y comunas que no percibían el Fondo del Conurbano, que desde los 90 la Nación pagaba a Santa Fe y Rosario. Sin embargo, esos dineros quedaron congelados a lo largo de los años y perdieron peso específico para las administraciones de las dos ciudades más importantes de la provincia. Entonces, incorporarlas traerá mayor justicia distributiva y mejores servicios en barrios postergados.
Controles y rendiciones
Para poder ejecutar el FOM, los municipios y comunas deberán previamente presentar los proyectos respectivos a la autoridad de aplicación, la que tendrá 30 días corridos para expedirse sobre la vialidad técnica. Si transcurridos 15 días del vencimiento del plazo dispuesto la autoridad de aplicación no se expidiera favorablemente, el o los proyectos a consideración se tendrán por aprobados.
“La rendición de cuentas, sin perjuicio de lo que establezca el Tribunal de Cuentas de la provincia se efectuará semestralmente, en un plazo máximo de 60 días del cierre del semestre, conforme lo dispuesto por la Ley Nº 12.510 de Administración, Eficiencia y Control del Estado y sus modificatorias”, dice el artículo 9, y añade: “La no aprobación de la rendición de cuentas por motivos no imputables a autoridades locales en ejercicio, no podrá ser invocado como un motivo para suspender las remesas correspondientes”.
A su vez, “los municipios de primera categoría deberán presentar los proyectos a financiar a sus respectivos órganos deliberativos, los que deberán ser aprobados o rechazados por las dos terceras partes de sus miembros. Si transcurrido el plazo de 60 días corridos los órganos deliberativos no se expidieran, las iniciativas presentadas se tendrán por aprobadas”. En caso de que la ley quede operativa este año, se podrá utilizar un 35 por ciento en gastos corrientes.
El PJ lo presentó como una victoria política
El diputado del bloque Producción y Trabajo, Avelino Lago (PJ), indicó que el proyecto votado ayer se estructuró sobre los ejes de una propuesta que habían hecho los concejales justicialistas de la ciudad de Santa Fe: Silvina Frana, Ignacio Martínez Kerz, Sebastián Pignata y Juan José Saleme. En tanto, el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Darío Mascioli, indicó que “la ley intenta poner justicia al reparto de fondos por parte del gobierno provincial”.
En ese marco, el diputado destacó que el texto aprobado obligue al Estado a hacer los depósitos en las cuentas bancarias oficiales de los municipios y comunas. “Es una falta de respeto que se monten actos públicos con la entrega de cheques para la foto. Esto genera malestar en el interior, porque es un formato que irrita políticamente”, manifestó Mascioli.
En tanto, los integrantes del bloque de concejales justicialistas de Santa Fe celebraron la inclusión de la ciudad al Fondo de Obras Menores. “En el mes de marzo le habíamos pedido a nuestros diputados la necesidad de generar una herramienta legislativa que permita a Santa Fe contar con fondos genuinos para obras de infraestructura y apoyar a mejorar el transporte urbano de pasajeros en la ciudad. Esto hoy comienza a concretarse”, expresaron los ediles Ignacio Martínez Kerz, Sebastián Pignata, Silvina Frana y Juan José Saleme.
“Esta incorporación de Santa Fe y Rosario es el fruto del trabajo mancomunado entre Legislatura y Concejo que redundará en un beneficio directo para los vecinos de la ciudad. Esta ley es una herramienta para reparar una situación injusta con las dos ciudades de primera categoría, donde viven más del 40 por ciento de los santafesinos”, dijeron.













