Lo que no se nombra no existe. Por eso, que la red social más importante del mundo haya decidido dar visibilidad a las distintas identidades no es un tema menor. ¿Por qué son necesarias tantas categorías? ¿Qué implica este cambio? La opinión de los referentes de la lucha por los derechos de la diversidad sexual en Santa Fe brindan su opinión.
Identidades en las redes: el valor de nombrarse como cada uno es
En abril, Facebook contactó a la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) y a la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) para que se convierta en el primer país latinoamericano en incorporar la posibilidad de elegir entre distintas identidades, dentro de la categoría Sexo. El paso ya se había dado en Estados Unidos, España y Reino Unido donde se definieron 20 identidades pero aquí se ofrecen 54 alternativas.
“Para la FALGBT, las identidades son tan infinitas como personas hay. Nunca vamos a abarcar todas pero así nos acercamos a visibilizar otras realidades que existen en el país”, explicó a Diario UNO, Claudia Castrosin, una de las referentes de la Federación que participó del trabajo y fue una de las primeras en realizar el cambio en su perfil.
Al respecto explicó que la incorporación de opciones como puto, torta y trava está vinculada a la decisión de resignificar términos peyorativos. “Están puesto con ese objetivo. Uno de los sentidos de esto tiene que ver con dejar de estigmatizar a las personas. En una sociedad que nos educa para la vergüenza, el orgullo es una respuesta política. Decirse puto, torta o trava tiene que ver con ese orgullo y con resignificar esa violencia con la que muchas veces somos tratadas”, detalló.
Además explicó que se está trabajando para cambiar la opción Sexo por Identidad porque cada una de las opciones que se incorporaron están vinculadas a ella. Y reconoció que ese paso sirvió para que otras compañías de internet se pusieran en contacto con la FALGBT para realizar sus propios cambios.
Avances y temas pendientes
Alejandra Ironici fue la primera mujer trans en acceder a su DNI en la provincia y la primera en ser intervenida quirúrgicamente en un hospital público, de acuerdo a lo que marca la ley. Ella manifestó que el avance es muy positivo y detalló por qué es importante salir de la dicotomía entre mujer y varón.
“Se está dando visibilidad a un género que, hasta ahora, parecía oculto y que daba miedo en lo social. En las primeras discusiones por la ley de identidad de género se pensaba en incluir una T (en referencia a la transexualidad) en los documentos como algo que desestructuraba la concepción patriarcal del machismo, del ser hombre o mujer”, recordó y, en relación al valor de hacer la diferenciación entre mujer y mujer trans, agregó: “Sino parecería que nuestra identidad y construcción está perdida en el género mujer y que estamos en igualdad de oportunidades. Cuando la realidad te está marcando todo lo contrario. Hay un vacío legal y cultural que afecta a las compañeras en sus derechos al trabajo, educación y vivienda”.
Para el Grupo de Diversidad Sexual de la Juventud Socialista de la ciudad la nueva política de Facebook es interesante. “Desde lo simbólico tiene mucho impacto. Que cada uno pueda definirse como siente o quiere, en la interacción social que actualmente uno tiene desde las redes, es parte también de mostrarse auténticamente ante las y los otros, sin incomodidades, sin hipocresías y sin falsas identidades”, indicó Gerardo Picotto, referente de la agrupación.
Sin dudas uno de los puntos que más llamó la atención de los medios y del público en general es que se hayan incorporado los términos que usualmente se asocian a insultos. Para Ironici no está claro si se trata de algo positivo porque considera que aún no están dadas las condiciones para dar la resignificación.
“Convengamos que, culturalmente, esas palabras representan lo bizarro y peyorativo de las personas, sobre todo en aquellos barrios y personas que no acceden a niveles educativos que le permitan diferenciar que es una cuestión de género y no de insulto”, detalló y siguió: “A dos años de ley las cosas no cambiaron. La sociedad aún no está preparada para enfrentar que estamos ahí, que existimos, que podemos enamorarnos, salir a tomar algo, a jugar al pool y hacer una vida normal, reevaluando qué es ser normal en una sociedad”.
Para Picotto, el cambio es posible. “En la diversidad afectiva sexual también hay diversidad de palabras que nos definen. Lo que pasa puntualmente con estas palabras es que están naturalizadas como insultos. Socialmente las usamos de manera despectiva. Uno puede resignificar las palabras, y en esa resignificación puede descomprimir la carga violenta que se le impone socialmente. Creo que en este caso, sin desconocer cómo se usa actualmente, pasando unos años y la diversidad apropiándose de ellas, ya no va a tener sentido usarlas para insulto”, confió.
De todas maneras, coincidieron en que este cambio sirve como disparador para seguir discutiendo lo que ocurre en las redes sociales y promoviendo relaciones inclusivas y respetuosas en la comunidad.
“Las redes ya son una parte de nuestra vida cotidiana. Las relaciones de muchos de nosotros pasan por las redes y sin darnos cuenta cada día estamos más atravesados por esto. Entonces, ¿cómo no debatir y hacer estos planteos?”, señaló Picotto y acotó: “Este que se concretó era un tema que se venía hablando y se planteaba casi como una necesidad”.
En tanto, Ironici marcó que también hay que empezar a hablar y cuestionar los contenidos que aparecen en las redes sociales y la imagen que, a partir de eso, se construye de las distintas identidades y orientaciones sexuales.
Por Victoria Rodríguez / Diario UNO de Santa Fe













