La comunidad de la escuela primaria Nº 884 Ignacio Rodríguez es un ejemplo de lucha por la educación pública. En 2005, el gobierno de Jorge Obeid quiso cerrar para siempre las puertas del establecimiento porque tenía solo 30 alumnos. Mucho se trabajó para que den marcha atrás con la decisión firmada por la entonces directora de la Regional IV de Educación, Ana Berraute. A nueve años de ese terrible momento, la institución celebró su 75º aniversario con la convicción de que todavía hay mucho para ofrecer.
“Las escuelas no deben cerrarse, al contrario, hay que agrandarlas”
“Las escuelas no deben cerrarse, al contrario, hay que agrandarlas”, resaltó el director del establecimiento Juan Pablo Inchauspe durante el acto que tuvo lugar el viernes por la mañana y que reunió a alumnos, docentes, asistentes escolares, familiares y vecinos.
Es que los 75 años de la escuela son un motivo grande de celebración como lo es, también, la recuperación que tuvo la institución en estos años.
Cabe recordar que el camino no fue sencillo. A lo largo de la década del 90 y en la primera parte del siglo XXI la institución empezó a perder alumnos hasta llegar a un punto crítico en 2005 cuando el Ministerio de Educación había puesto la fecha de cierre definitivo del establecimiento. Sin embargo, los docentes –acompañados por Amsafé– dieron batalla y lograron revertir la decisión.
Pasaron diferentes directivos, docentes y asistentes escolares; y hubo una gran cantidad de propuestas alternativas para convencer a los padres de que la escuela era una gran oportunidad para la formación de sus hijos. Como consecuencia de eso, hoy la escuela enfrenta un panorama muy distinto, donde la inclusión y la atención de la diversidad son ejes claves de la tarea diaria.
Pero el camino no ha sido sencillo. Fue necesario golpear muchas puertas y abrir el edificio a la comunidad para que, de a poco, más familias elijan esa institución. De todas maneras, si de algo saben quienes conforman la escuela Ignacio Rodríguez es que no hay límites cuando el objetivo es defender la educación pública para los niños del barrio.
Hoy 150 chicos concurren a clases –la escuela ofrece de 1º a 7º grado– y existen fuertes lazos con diferentes instituciones y asociaciones que trabajan en la zona para que todos los vecinos se vayan apropiando del espacio y de las oportunidades que allí se generan.
Estrechar lazos
La mayoría de quienes asisten al establecimiento de calle Calcena 1.100 no pertenecen al barrio sino que provienen del norte de la ciudad y de Alto Verde. Para el director es muy importante que los siete docentes que trabajan en la escuela hayan titularizado sus cargos allí este año, ya que eso les permite seguir consolidando el proyecto institucional que vienen sosteniendo.
“Compartimos un proyecto con la escuela especial Nº 2.083 que funciona en el mismo edificio. Por eso incluimos a muchos chicos con discapacidad en nuestras aulas. El tener poca matrícula nos permite darles a todos la atención y contención que merecen”, destacó el director.
Y agregó: “A esta escuela el proyecto de inclusión la enriquece. Tenemos las estrategias necesarias para que todos puedan tener las mismas oportunidades. Ese es nuestro objetivo fundamental”.
Además señaló que se cuenta con un aula del jardín nucleado Gladys Senn de Cello y con un comedor escolar que brinda el almuerzo y la copa de leche a más de 400 chicos de distintas instituciones de la zona.
Al respecto, Inchauspe reconoció que un punto central para haber logrado ese cambio tan importante en la institución ha sido la vinculación con otras organizaciones del barrio. Eso les ha permitido que, de a poco, las familias se vayan apropiando de la institución y la elijan para la formación de sus hijos.
“Fue una lucha grande la que dimos. Pero ahora miramos para adelante y trabajamos para aumentar más la matrícula. Estamos saliendo a censar, implementamos un taller de computación, otro de cerámica y articulamos con algunos clubes deportivos”, detalló el director, que es vecino del barrio y decidió trasladarse a ese establecimiento con el objetivo claro de hacer todos los aportes posibles para su crecimiento.
“Queremos mejorarla”
Para Inchauspe y todo su equipo de trabajo el principal objetivo que enfrentan en el marco del aniversario es continuar profundizando las acciones para que la escuela continúe su crecimiento sostenido.
“Queremos mejorarla y seguir convocando a más alumnos para que terminen la escuela”, resaltó y siguió: “Esta escuela alcanzó un pico a mediados de los 80 y de ahí empezó a bajar. Muchos de los padres de nuestros alumnos vienen de esa época y lamentaron profundamente la caída de 2005. Por eso nuestro único objetivo es seguir creciendo y que cada vez más chicos vengan a estas aulas”.
El acto –al que asistieron también el actual director de la Regional IV Rafael Bono y el senador Hugo Marcucci– fue especialmente emotivo para todos los participantes. La reseña de la historia de la comunidad hizo aún más vivo el recuerdo de los tiempos difíciles y de las conquistas alcanzadas. Pero el cierre fue esperanzador. Es que si de algo saben los integrantes de la comunidad es de que cuando se tiene un sueño, nadie se los puede robar.
“No se puede cerrar una escuela por baja matrícula. Hay que interesarse por los chicos que están, no por los que no están. Nuestra preocupación debe ser cada uno de los niños que hoy está en nuestras aulas. Y a los que no están, los vamos a ir a buscar”, concluyó.
Por Victoria Rodríguez / Diario UNO de Santa Fe













