El hecho de regalar una bombacha rosada en Navidad para que esta sea estrenada en Año Nuevo, por ejemplo, sigue siendo una tradición muy arraigada y por tanto en las principales vidrieras de los negocios dedicados a la venta de lencería de Santa Fe y Paraná ya empezaron a asomar.
Las fiestas de fin de año y sus rituales
No importa si es clásica o sofisticada; lisa o estampada; culotte, vedetina o cola-less, lo primordial es que sea rosa y es por esto que todas las buscan. Si bien no se sabe con exactitud cómo nació esta tendencia, muchos la relacionan con una costumbre pagana vinculada a la procreación y la fertilidad. Otra de las ideas que rondan en torno a su uso tiene que ver con la práctica de los creyentes católicos que el tercer domingo de Adviento encendían una vela rosa como símbolo de la alegría que les generaba la llegada de Jesús al mundo.
También hay quienes aseguran que el uso de la bombacha rosada en esta época se origina a tradiciones de la moda victoriana o a las fiestas excéntricas de la Belle Epoque, donde todos vestían de rosa, incluyendo la lencería para celebrar la Navidad.
También hay disenso en cuanto a la fecha en que debe estrenarse. Hay quienes aseguran que es el 25 de diciembre, justamente para garantizar la fertilidad. Otros afirman que se debe utilizar el 31 para comenzar el año con prosperidad y buena suerte. También algunas versiones sostienen que se las tienen que regalar una mujer que comparta la mesa en Nochebuena, para que sean estrenadas en Año Nuevo.
Marcela, una vendedora de un comercio del rubro de la Peatonal de Paraná, contó a Ser Un@: “Se venden bastantes bombachas rosadas previo a la Navidad, aunque las chicas esperan hasta último momento para venir a comprar”.
En este marco, comentó que hay distintos precios, que varían según el modelo y la calidad: “Se pueden encontrar artículos que van desde los 18 a los 40 pesos, en promedio”.
También contó que son las más jóvenes las que practican esta costumbre, y que la crisis también se siente en el rubro, aunque esperan un repunte más cerca de la Nochebuena.
Otros rituales que se suman
Entre las costumbres que van pasando de generación en generación, hay muchas que no tienen un arraigo masivo pero que, sin embargo, se practican a menudo con la llegada del Año Nuevo.
Entre ellas, se dice que al llegar la medianoche en esta fecha, quien está en pareja debe abrazarla y besarla para asegurase un año lleno de romance. Tirar un vaso de agua a la calle al finalizar un año simboliza expulsar las lágrimas, las penas y la negatividad.
Hay que usar ropa blanca para alejar las enfermedades y atraer la buena salud, y llevar puesta alguna prenda nueva esa noche. Por otro lado, hay una tradición que también se vincula a la indumentaria interior y que habla de que es preciso estrenar una bombacha amarilla para atraer la alegría y la riqueza.
En cambio, estrenar una bombacha roja en año nuevo equivale a atraer el amor y la pasión. Asimismo, y para fortalecer la relación con la pareja, sobre todo si existen algunos problemas, hay que intercambiar alguna prenda que se lleve puesta esa noche. Quienes son supersticiosos aseguran que así sus destinos estarán completamente ligados en el año.
Para garantizar la prosperidad económica, hay que recibir el año con una moneda en el zapato o un billete en un bolsillo. También hay quienes dicen que barrer hacia la calle al sonar las doce campanadas que anuncian el Año Nuevo va a expulsar del hogar las malas vibras, las penas y la negatividad.
Para lograr el amor de una persona, según se cree en algunos lugares, hay que atar una cinta roja a una foto de esa persona y dormir con ella bajo la almohada. Otras tradiciones indican que si se come una cucharadita de lentejas al arribar la medianoche se atraerá la abundancia y la prosperidad los siguientes doce meses.
Ese día hay que limpiar la casa no solo porque llegarán visitas, sino también porque eso representa eliminar las malas energías y atraer cosas. Hay que deshacerse de lo que ya no sirve y recibir el año con un hogar totalmente limpio.
Se dice que dejar todas las luces prendidas del lugar donde se vive también atrae prosperidad y éxito todo el año. Para que no falte el dinero el año entrante, hay que poner en un monedero rojo 13 monedas doradas y tenerlo con uno durante toda la cena. Por otra parte, se indica que hay que guardar 12 monedas de la misma denominación y durante la llegada del Año Nuevo tirarlas hacia arriba.
Otras creencias dicen que para que los sueños se hagan realidad, hay que escribir una lista con los deseos, doblar el papel y abrirlo de nuevo a las 12 de la noche. Para borrar las cosas negativas del pasado y evitar que se repitan, hay que escribirlas en un papel y quemarlo. Las uvas simbolizan los deseos y proyectos para el próximo año que inicia. Hay que colocar en cada copa 12 uvas y con cada campanada comer una y pedir un deseo.
















