La Legislatura provincial aprobó la creación de un Régimen de Promoción y Fomento de la Economía Social y Solidaria. Se trata de una herramienta que permitirá a emprendedores, organizaciones sociales, cooperativas, empresas recuperadas y al Estado, a contar con una serie de políticas públicas que ayuden al sector a potenciar su crecimiento para el desarrollo local, regional, urbano y rural en todo el territorio.
Los emprendedores sociales locales ya tienen una ley que los contiene
Dentro de la ley aprobada por el Senado, y que tiene su origen en varios expedientes de la Cámara baja, una de las propuestas establece que “el gobierno provincial priorice la compra y contratación de bienes y servicios producidos y/u ofrecidos por los inscriptos en el Registro Provincial de la Economía Social y Solidaria”. También incluye la creación de un Instituto Provincial como ente autárquico dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, un Consejo Provincial y Mesas de Diálogo Regionales.
Del mismo modo, la creación de un Fondo de Financiamiento y Exenciones Impositivas. La norma prevé ayudar a los que fueron expulsados del mercado y tuvieron la capacidad de desarrollar alternativas para su subsistencia, introduciendo nuevos valores en torno a la actividad económica. Así, se brinda un marco legal común para los sujetos que lo integran.
Asimismo, favorece la institucionalización de valores y prácticas ejercidas por ellos y viabilizando procesos de producción, comercialización, intercambio y consumo de bienes y servicios. Dicho sistema podrá ser conformado por personas físicas y jurídicas que, de manera vinculada, buscan la satisfacción de sus necesidades y las de sus comunidades. “Este sistema está caracterizado por las prácticas solidarias, asociativas y cooperativas”, dice la ley aprobada por unanimidad.
Además, promociona “la participación democrática en la toma de decisiones, la autonomía de la gestión, la primacía del ser humano y del fin social sobre el capital, la equidad social y de género, el respeto a la naturaleza, la diversidad cultural y el desarrollo local”. Emprendedores de toda la provincia discutieron durante varios meses una norma que los contenga, incluso municipios y comunas hicieron sus aportes en función de políticas de empleo y de economía social en sus localidades.
Ese cúmulo de intenciones se transformó en una ley que fue impulsada por la socialista Inés Bertero y acompañada por diputados de todas las bancadas. En la última sesión ordinaria de 2014, el Senado provincial también dio su conformidad al texto en debate y ahora solo resta que la ley quede operativa con su publicación en el Boletín Oficial y la correspondiente reglamentación del Poder Ejecutivo.
Autodeterminarse
La ley sancionada permitirá reconocer e incluir a los sujetos de la economía social y solidaria como trabajadores, sujetos de derecho y protagonistas activos en los procesos de cambio hacia un nuevo sistema económico. O sea, el sector tendrá la posibilidad de “autodeterminarse en la gestión de sus emprendimientos mediante una forma opuesta a la del trabajo asalariado”.
A su vez, podrá “gozar como el resto de los trabajadores de los derechos provenientes de la seguridad social, que sean exceptuados de regímenes tributarios regresivos y que les brinde la libertad de organización económica según sus propias formas”. Por tal motivo, el marco normativo permitirá “la generación de acciones tendientes a promover las prácticas de economía social y solidaria y a facilitar los procesos de desarrollo que posibiliten la incorporación de nuevos sujetos al sistema”.
Otro aspecto importante de la ley tiene que ver con el diseño de políticas “tendientes a promover acciones directas de formación, asistencia técnica, acceso a la tecnología y acompañamiento a los sujetos, así como el financiamiento a través de subsidios y créditos”. Esta herramienta también permitirá beneficiar y estimular la organización de asociaciones libres de trabajadores, que pondere las prácticas colectivas sobre las individuales, y el uso solidario y colectivo de los medios de producción.
El desarrollo de los emprendedores y otras formas de economías sociales en sus lugares de origen servirá para promover el arraigo de las personas en su territorio, el pleno respeto al uso del suelo y al cuidado del medio ambiente. Es de remarcar que el texto de la ley fue discutido durante dos años junto a actores de la economía solidaria de toda la provincia, ONG, municipios y comunas, además de la provincia.
El resultado fue altamente positivo, porque en ambas cámaras legislativas el tema salió por unanimidad. Ahora se aguarda que en pocos días más, lo que era un sueño para tratar sustentar una actividad en crecimiento ya tenga los canales legales correspondientes para su mayor y mejor expansión en la provincia de Santa Fe. La premisa es propiciar “la satisfacción de las necesidades de las personas y sus comunidades”.













