Frente al Arzobispado de Santa Fe, un grupo de docentes de docentes de la escuela San Vicente de Paul se manifestó este miércoles para exigir que la patronal solucione los problemas de infraestructura y brinde mejores condiciones laborales a todo el personal. Estuvieron acompañados por los delegados del Sadop Santa Fe.
Preocupación y reclamo: la escuela San Vicente de Paul, sin agua ni baños adecuados
Según se conoció, las condiciones en que se encuentra el edificio no son las adecuadas para que tanto el personal como los estudiantes puedan desarrollar sus actividades con normalidad. Tras una larga espera y sin haber obtenido respuesta a sus necesidades, los referentes sindicales definieron una movilización hasta la sede del Arzobispado –General López y San Jerónimo– para visibilizar la situación frente a la sede de la patronal.
Los manifestantes expresaron que el edificio carece de instalaciones sanitarias adecuadas y provisión suficiente de agua potable. Lo que pone en riesgo la salud de todos los integrantes de la comunidad escolar que necesitan contar con esos requerimientos básicos.
Pedro Bayúgar, secretario general de Sadop Santa Fe, explicó a Diario UNO la preocupante situación. En ese sentido, manifestó que los docentes “no tienen baños porque están absolutamente inoperables” y contó que los adultos deben compartir las instalaciones sanitarias con los alumnos.
Además resaltó que las mismas no funcionan correctamente. “El primero recibe los sanitarios limpios pero los siguientes ya no porque no funciona el servicio de evacuación”, subrayó. Y agregó que la escuela cuenta solo con una canilla de agua potable, que se encuentra al ingreso del establecimiento.
“Para poder consumir hay un jarrito colgando de esa única canilla, y es el que usan todos los docentes y los 120 alumnos”, detalló el sindicalista y acotó: “ Hay un intercambiando de bacterias y virus a través de ese jarrito”.
En ese sentido Bayúgar manifestó: “El panorama es absolutamente antihigiénico e inadecuado para una escuela y mucho menos para que sea compartido entre alumnos y docentes”.
Tres meses de demora
Ayer a las 10, los docentes se movilizaron hasta la puerta del Arzobispado santafesino para hacer escuchar el reclamo y visibilizar la compleja situación que vive la comunidad educativa de barrio Yapeyú.
Al respecto, Bayúgar explicó que, tras haber involucrado al Ministerio de Trabajo en el problema, se buscó responsabilizar “al Arzobispado, que a través de una representante legal es el responsable del establecimiento, porque nosotros ingresamos el reclamo con la asistencia del Ministerio de Trabajo hace más de tres meses y ellos intimaron a la entidad propietaria para que en el término de 30 días construyan un baño para los trabajadores y un bebedero para todos a fin de evitar el uso del jarro, como también la conexión de agua potable. Y nada de eso ocurrió. Pidieron una prórroga de 30 días más, pero ni siquiera se iniciaron las obras y no hay pronóstico que esto se vaya a solucionar acorto plazo”.













