La capital de Santa Fe fue distinguida hoy en Singapur como la única localidad argentina en recibir el premio Cien Ciudades Resistentes (100CR), reconocimiento que implica formar parte de un plan de fortalecimiento urbano dentro de una exclusiva red de ciudades entre las que se cuentan París, Londres y Barcelona, además de Boston, Chicago y Milán, entre otras.
Santa Fe ganó un lugar entre cientos de urbes como “ciudad resiliente”
El premio internacional fue entregado por la Fundación Rockefeller e incluye una red de 35 ciudades a nivel global que se suman al programa 100CR para responder a los desafíos del siglo XXI. La Fundación Rockefeller destacó que Santa Fe ganó un lugar para participar del programa. Judith Rodin, presidente de la organización y Michael Berkowitz, director de 100CR, anunciaron las ciudades seleccionadas durante la última “Cumbre de Resistencia Urbana” de la Fundación Rockefeller en Singapur, que tuvo lugar durante la madrugada en la Argentina.
100CR es un proyecto creado el año pasado, como parte del centenario de la Fundación Rockefeller, con una inversión global de 100 millones de dólares a ser canalizada en ese programa como forma de reconocer a determinadas localidades en su compromiso con las tendencias de urbanización y globalización que caracterizan este siglo.
Las características reconocidas a Santa Fe como al resto de las ciudades galardonadas implica: "que los miembros de la red de 100 Ciudades Resistentes son los líderes mundiales en demostrar que no solamente es posible crear resistencia o resiliencia urbana en ciudades de todo tipo, sino que es un imperativo”, de acuerdo a Judith Rodin, Presidente de la Fundación Rockefeller.
"Las ciudades que entran a este programa generan un funcionamiento óptimo no sólo para las emergencias, sino que tienen la capacidad para crear mejores condiciones para las poblaciones vulnerables. Es una inversión inteligente que genera, finalmente, resiliencia, un resultado que es positivo para todos", agregó Rodin.
Uno de los aspectos para ser elegibles las ciudades debieron demostrar “un compromiso de largo plazo a involucrar todos los sectores del gobierno y de la sociedad, una atención especial a las necesidades de los sectores vulnerables”, según los documentos originales de la inscripción.












