Balance de gestión

Corral dijo que la deuda flotante del municipio "no está anotada en una libretita"

El intendente dijo que hay un sistema de Administración Financiera y que con solo apretar un botón cualquiera puede saber cuánto debe la Municipalidad.

Domingo 01 de Diciembre de 2019

"La evaluación la tienen que hacer los santafesinos. Yo tengo la tranquilidad de haber cumplido con la palabra empeñada ya que todas las propuestas que hicimos, tanto en la campaña de 2011 como en la de 2015, las cumplimos", dijo José Corral, el intendente saliente al ser consultado sobre qué balance hacía de sus ocho años en la conducción de Santa Fe.

Corral recibió en su despacho, el viernes, a UNO Santa Fe. Allí repasó lo que hizo, las dificultades que enfrentó y admitió que aún falta mucho por hacer. Sin embargo, asegura que deja "una ciudad más equitativa, particularmente en los sectores más vulnerables de la ciudad, con educación inicial para los más chiquitos con 17 jardines de la mejor calidad y que fueron reconocidos por Naciones Unidas en un premio al servicio público; en 2015 propusimos trabajar con los jóvenes de esos mismos sectores con las escuelas de Trabajo y 8.000 jóvenes pasaron por ese sistema que tiene tres edificios emblemáticos y de muy buena calidad y trabajo en todo el oeste, el norte y la Costa".

También habló de la deuda municipal, de lo que la provincia le debe al Ejecutivo local, de las diferencias con el intendente electo, Emilio Jatón; de la situación financiera, de la readecuación de fondos a días de irse del gobierno, de las dificultades con algunas obras y servicios públicos, entre otros temas.

"Planteamos una ciudad más preparada para las lluvias y las crecidas del río, eso también es una política contra la vulnerabilidad porque los que más sufrieron en el pasado son los que menos tienen. Hemos hecho 45 kilómetros de desagüe, organizamos un sistema de protocolo de gestión de riesgo que permitió que la ciudad sufra menos con eventos que tuvimos como El Niño, en 2016, con el Paraná en valores que no estaba desde 1982, tormentas de 400 milímetros en cuatro días, en 2015. La ciudad reaccionó mejor, hubo menos gente afectada y por menos tiempo", afirmó.

Corral también se siente orgulloso de que el 95 por ciento del recorrido de las líneas de colectivos está pavimentado y con desagües; que hay 700 cuadras nuevas de pavimento, que se llega a casi la totalidad de las familias de la ciudad con agua potable. "Queda mucho por hacer –aclara–, pero cuando se repasan las promesas se ve que las superamos. Fue un período de obra pública muy importante y presentamos un libro con todas las obras de arquitectura a las que se deben sumar todas las de infraestructura como desagües, iluminación, entre otras. Pero dejamos un legado de obras nuevas y de patrimonio recuperado".

—¿Esa inversión tiene un costo en la situación económica y financiera que está viviendo hoy la ciudad?

—Durante todos estos años trabajamos con un presupuesto equilibrado y con las cuentas en orden. El municipio tuvo equilibrio y en momentos, incluso, superávit. De hecho no dependimos del gobierno provincial ni del nacional para los gastos corrientes. Tanto fue así que pudimos, en años como el 2017, destinar un 30 por ciento del presupuesto a obras. Eso solo se puede hacer si te alcanza para pagar los gastos corrientes, que son los sueldos y los servicios, y te sobra. Y de tres pesos, uno lo orientábamos a obras. Sin embargo, el último año, con un fenómeno inflacionario de más del 50 por ciento, con la cláusula gatillo que obliga a indexar los salarios mes a mes hizo que los gastos crecieran a un ritmo bastante mayor a los ingresos y eso deja una situación financiera compleja que habrá que resolver en todos los niveles del Estado. Esto le ocurre a todos los municipios de la provincia y algunos no están pudiendo pagar sueldos o están desdoblando, como Rosario, las horas extra. Pero también la provincia y la Nación tienen este problema.

—Pero ahora usted pidió una readecuación de partidas por 1.000 millones de pesos.

—Pero eso pasa todos los años. Cuando hay inflación el ejercicio del presupuesto hace que llegado estos meses nos hayamos consumido toda la autorización que el Concejo dio para gastar. También crecieron los ingresos pero para poder gastar ese dinero que el municipio tiene necesita una nueva autorización. Por eso todos los años a esta altura, sin excepción, se readecúan partidas.

—A la oposición, particularmente al peronismo, le llamó la atención que sea de un día para el otro y justo cuando se está yendo.

—Se aprovecha este período de transición para generar algún tipo de especulación. Pero la verdad es que todos los concejales saben que a esta altura del año, y se pueden repasar las noticias periodísticas, se adecua el presupuesto porque si no no tenés para pagar.

—¿Y este año la readecuación está en el porcentaje de otros años o es mayor?

—Absolutamente, incluso algunos años fue mayor el porcentaje. Este año estuvimos muy austeros con los gastos y de hecho si el Concejo no lo hubiera aprobado yo tengo autorización para sacar un decreto y extender el crédito presupuestario. Es, entre comillas, una cuestión de autorización para gastar. No es que no tengamos la plata, la tenemos, pero ya gastamos todo lo presupuestado para el año y hay que adecuarlo. Todos los años se hace y el Concejo lo hizo con mayoría simple. Algunos años lo hizo así y otros con mayoría calificada. De todas formas yo saqué un decreto para no perder ni un día porque esa discusión del Concejo no merecía que a los trabajadores les demoraran ni un día el cobro de su salario. Mientras se estaba dando la discusión sacamos un decreto que ahora cuenta con el respaldo del Concejo. Pero el decreto no solo amplia el presupuesto para pagar noviembre, si no para pagar diciembre, aguinaldo y los gastos que tendrá que afrontar la próxima gestión entre el 10 y el 31 de diciembre. Con eso le dejamos resuelto el problema a Emilio Jatón, que si hay inflación el año que viene a esta altura va a tener que volver a adecuar el presupuesto que se formule. Con la inflación hay que actualizar salarios y esto no está previsto en el presupuesto.

—¿De dónde salen esos 1.000 millones de pesos que se van a destinar al pago de salarios y otros gastos corrientes?

—De ingresos nuevos.

—¿No son partidas afectadas a pago de proveedores o a servicios?

—No, hay una parte afectada al pago de proveedores. Lo que se hace es incrementar la autorización para gastar en la medida que también se tiene previsión de recursos.

—Hubo demoras en obras como el Espora, la remodelación de avenida Freyre, problemas en los servicios con la recolección de residuos, el transporte público que afrontó la quita de subsidios, ¿termina la gestión con más problemas de los que esperaba?

—El país tiene dificultades serias y eso afecta a todos. Sin embargo, nosotros terminamos nuestro plan de obras. El Espora tuvo una mala ejecución de la empresa. Punto. Rescindimos el contrato y este viernes enviamos a Buenos Aires la no objeción de la licitación de lo que falta. La obra tiene financiamiento y la empresa nunca dejó de cobrar. Hizo mal el trabajo y esta obra es noticia porque va mal, pero hubo muchas que fueron bien y no se dijo nada. Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer: rescindimos el contrato con culpa para la empresa y enviamos el pliego a Buenos Aires para terminar la obra, que lo va a tener que hacer la próxima gestión. Pero el 70 por ciento del desagüe ya está hecho y una buena parte ya trabaja. Algo parecido va a tener que hacer provincia con el Gorriti que también tuvo una ejecución no del todo buena como se esperaba.

—¿Qué pasó con la obra Avenida Freyre y los servicios?

—Avenida Freyre va todo bien, tuvimos algunos días de lluvia que nos retrasaron un poco, pero espero inaugurarla antes de terminar mi gestión, ojalá que nos acompañe el tiempo. Respecto de los servicios de limpieza se han prestado con normalidad. Ahí hay una situación particular de Cliba, que quiere irse. Ellos dicen que es por el atraso en los pagos, pero nosotros sabemos que la empresa se está retirando del negocio en otros puntos del país. Finalmente es una decisión empresaria. Ellos están obligados a prestar el servicio hasta mayo, por lo que la futura gestión va a tener tiempo para ver qué es lo que hace. Nosotros esperamos ponernos al día con fondos que nos debe provincia porque tal vez esta situación económica hizo que provincia nos demore fondos que son de la ciudad de Santa Fe.

—¿Cuánto le debe la provincia a la Municipalidad en todo concepto?

—Son 600 millones de pesos que, por supuesto, alcanzarían olgadamente para pagar los atrasos con las empresas de servicios y otros compromisos que tiene el municipio. Hay 200 millones y pico de pesos que son del Fondo de Financiamiento Educativo que nosotros esperamos que el gobierno los envíe. Siempre lo hace tarde, pero para nosotros este año fue particularmente crítico porque hay 55 por ciento de inflación. Entonces, la plata que es del municipio de Santa Fe, que deberíamos haber cobrado en enero, te la mandan en noviembre. Eso significa que te mandan prácticamente un tercio menos de lo que corresponde. Además, la ley del presupuesto nacional dice automáticamente y son fondos para educación, que el municipio de Santa Fe es obvio que los gasta ahí por el sistema de educación inicial y el Liceo. Esa es plata de los municipios que el Congreso les dice que la tienen que gastar en educación y les dice a las provincias que lo tienen que mandar automáticamente y la provincia lo retuvo durante todo el año.

—Si son 200 millones del Fondo Educativo, ¿a qué corresponden los otros 400 millones de pesos?

—Corresponden a una prestación que debería haber hecho la EPE en todos estos años que teníamos convenios donde nos tenía que dar luminarias que no nos dio. Este monto surge de un dictamen que hizo la Facultad de Ciencias Económicas.

—¿Pero la provincia reconoce esa deuda?

—La EPE no lo ha reconocido, pero es un cálculo que hace un tercero. Nosotros firmamos un convenio.

—¿Ustedes ya judicializaron ese reclamo?

—No. Veremos la próxima gestión, nosotros ya casi no estamos. Pero siempre son trámites que se hacen administrativamente. Cualquier juez lo que nos diría es si iniciamos el trámite administrativo. Nosotros hicimos el trámite. En todos estos casos hay reclamos presentados hace meses en la provincia. Después hay unos montos que corresponden a compensaciones que el gobierno Nacional les dio a las provincias en el marco del pacto fiscal por la disminución de recaudación de IVA y Ganancias y como ambos son coparticipables esos montos que Nación les da a las provincias, nosotros entendemos, porque nos corresponde, que a los municipios nos tienen que dar lo que nos toca. La provincia los remitió el año pasado durante unos meses pero este año no mandó nada. Después hay otros conceptos menores, por ejemplo, 25 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional que nos mandaron por la tormenta de marzo de este año e inexplicablemente el gobierno provincial se demora. Nosotros ya la gastamos porque levantamos los postes, cortamos los árboles, los cargamos en los camiones y los llevamos al relleno sanitario. Toda esa plata, que es más de 25 millones de pesos, ya la gastamos. La plata de Nación llegó en mayo y ya lleva seis meses de retraso con inflación y los problemas de restricciones que tenemos todos. Sí sabemos que el gobierno provincial firmó un decreto para darnos 120 millones de pesos porque también les habíamos reclamado que Santa Fe asiste a todas las localidades del área metropolitana con el relleno sanitario. Incluida Santo Tomé, todas traen su basura al relleno de Santa Fe y eso genera una serie de gastos adicionales. Le pedimos a la provincia 120 millones de pesos y el gobernador firmó este viernes el decreto para remitirnos esos fondos. Esperamos que en los días que quedan de gestión, que no son muchos, gran parte de esta deuda con el municipio se salde porque eso nos permitiría dejar en una buena situación financiera a la próxima gestión. Mi deseo es dejarle a Jatón el sueldo de diciembre y el aguinaldo depositado.

—Usted contabilizaba 600 millones de pesos de deuda de la provincia con el Municipio, ¿a cuánto asciende el total de la deuda del municipio?

—Depende de cuánto sea lo que envíe la provincia. Pero es más o menos eso. Podríamos decir que por cada peso que nosotros tenemos de atraso con algún proveedor o con algún servicio, hay un peso que la provincia nos debe.

—En ese cálculo estarían faltando los 200 millones de la EPE que no los reconoce.

—Sí, pero que debería reconocerlos porque si no se puede judicializar porque eso está en un convenio y la EPE no los mandó. No podemos pedir 15 años porque está la prescripción, pero la prescripción es de 10 años. Hay un dictamen para eso. Finalmente esa va a ser una gestión que deberá encarar el futuro intendente.

—Del otro lado se escucharon conceptos muy duros hacia su gestión, ¿cómo evalúa el proceso de transición municipal?

—La información de los sistemas de administración financiera es tan transparente como un sistema informático del cual dispone el acceso no solo quien va a asumir el 10 de diciembre, si no también los concejales. Para saber cuál es la deuda flotante devengada hay que apretar un botón. Es tan simple como eso. Es un sistema informático, no está anotado en una libretita. Cuando asumió Mario Barletta, en 2007, estaba en un Excel, no había un sistema de administración financiera como ahora y que permite hacer todas estas averiguaciones de manera muy transparente. Hoy (por el viernes) enviamos por nota un ofrecimiento para hacer un cronograma de reuniones en la semana próxima (por esta) con los integrantes del gabinete de Emilio Jatón para que puedan contar con toda la información. Además, nos pusimos de acuerdo en el día y la hora para hacer el traspaso sin mayores inconvenientes, nos hemos reunido, nos sacamos una foto con Emilio Jatón. Los equipos coordinados por María Martín, de nuestro lado, y por Nicolás Aimar del lado de Jatón trabajaron diariamente y mucho más de lo que se difundió. Después, cada uno tiene su mirada, de hecho yo comprendo las preocupaciones de Emilio Jatón porque todos vamos a tener que ser muy comprensivos de la situación económica muy difícil del país.

—¿Le anticipó el equipo de Jatón si va a hacer una auditoría de las cuentas?

—Nosotros lo hacemos cotidianamente porque el trabajo de la Sindicatura General Municipal es ese. Todos los años se hace un corte al finalizar el ejercicio y este año lo vamos a hacer el 10 de diciembre. Y, además, está el trabajo del Tribunal de Cuentas, que es independiente y que lo designa el Concejo. Nosotros, por supuesto, estamos disponibles a todos los mecanismos de control. Fuimos quienes impulsamos el acceso a la información pública por lo que cada ciudadano interesado en requerir información del municipio la requirió.

—Luego de los encuentros que mantuvieron en la transición, ¿qué impresión le dejó el intendente electo, Emilio Jatón?

—Yo no debo evaluar a la futura gestión. Me parece que cuenta con el apoyo de la ciudadanía, va a empezar con sus tareas y nosotros estamos haciendo un balance y rindiendo cuentas de nuestra tarea. Respecto de la próxima gestión solo podemos decir que estamos para ayudar, para colaborar e incluso durante los primeros meses de gestión nuestro equipo de concejales también va a ayudar a que se pueda aprobar el presupuesto que el intendente electo pretenda y las decisiones que necesite las vamos a acompañar para que comience la gestión. Nosotros tenemos que colaborar y juzgará la ciudadanía. No me corresponde a mí hacer una valoración del equipo que tiene que empezar a trabajar. Les deseamos el mayor de los éxitos porque que nuestra tarea haya servido tiene que ver con que le vaya bien a la futura gestión.

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