Santa Fe

Pobreza en San Javier: Baucero negó que crezca la prostitución

El senador minimizó las denuncias de dirigentes sociales y eclesiásticos, al mismo tiempo que admitió: "No soy un estudioso de lo que tiene que ver con la causa de las mujeres y la prostitución"

Lunes 15 de Abril de 2019

A partir de un estudio estadístico producido por la escuela San Francisco Javier N° 3.053, se dio a conocer que el 74 por ciento de la población de la ciudad de San Javier vive por debajo de la línea de la pobreza y de ese porcentaje, el 33 por ciento es indigente. Dirigentes sociales y eclesiásticos alertaron sobre la desigualdad social, describieron un considerable aumento de personas que piden alimentos en merenderos o comedores solidarios y el cura del pueblo, Sergio Capocetti, denunció: "Está creciendo la prostitución a un ritmo importante", entre otras declaraciones que describen cómo la crisis golpea con más dureza a las mujeres. Ante el preocupante contexto, UNO Santa Fe se contactó con el senador por el departamento San Javier, José Ramón Baucero, para analizar la situación.

—¿Cómo ve la situación en San Javier?

—Tenemos problemas sociales y de necesidades como las tiene todo el mundo. Las políticas de Mauricio Macri han empeorado considerablemente la situación de San Javier y de otras partes del departamento. Aquí nos caracterizamos que muchos viven de changas, de recursos naturales, se hacen techitos para paja, se junta para hacer carbón, y la miel. Las cosechas de arroz, cuando anda bien es una de las actividades que genera muchos puestos de trabajo. Y fuera de la industria arrocera tenemos un desarrollo turístico bastante importante, pero este tipo de políticas nacionales nos perjudica considerablemente. Es real la situación de necesidad, de pobreza porque los que ocupaban a algunas personas para que limpien, para que trabajen en sus casas a partir de esta economía lo han reducido. Los que ocupaban albañiles también han caído.

"Por suerte nosotros estamos haciendo en San Javier programas de 156 viviendas, que estamos construyendo 78 con fondos del gobierno provincial, donde trabajan unas cuantas personas. Después estamos haciendo un mejoramiento de barrios que también implica trabajo, pero después no hay grandes empresas acá. Hay empleados públicos y se siente, la necesidad, la pobreza. Aspiramos a que en un futuro podamos desarrollarnos a través del turismo, de la ganadería, del arroz y que también vayamos teniendo buena energía y gas, poder desarrollar un parque industrial y animarnos a que haya empresas que vengan a invertir a San Javier. Pero la situación hoy es bastante complicada, no te digo que estamos acostumbrados a esta situación pero San Javier ha sido históricamente una ciudad con muchas necesidades", amplió el legislador.

—En este marco de necesidades que describe, que hasta este punto concuerda con lo marcado por los dirigentes sociales, las más afectadas terminan siendo las mujeres. ¿Coincide en que la prostitución crece en este contexto de pobreza, como mencionó el cura Capocetti?

—No, a mí no me consta. Para nada. Nosotros ya hemos sido noticia en otros años por Clarín (hacer clic para ver esa nota de 2008). Creo que en San Javier existe la prostitución y eso no lo vamos a negar, pero como existe en Santa Fe, en Buenos Aires. En Santa Fe hay barrios que tienen las lucecitas rojas afuera y que sabés que ahí se ejerce la prostitución. Nosotros defendemos a nuestras mujeres, que estudien, que puedan tener alguna chance de organizarse. Y que existe, existe, eso no lo voy a negar tampoco. Pero no creo que a raíz de esa situación aumente el tema de la prostitución, en eso no coincido. Tampoco soy un estudioso de lo que tiene que ver con la causa de las mujeres y con la prostitución pero me parece que nuestras mujeres son las que salen a trabajar, a buscar una changa, a pedir. Atiendo mucha gente los sábados por lo general como senador, y si atiendo 200 personas, 190 son mujeres que van a pedir que las ayudemos para terminar su casita, para zapatillas, para un remedio, para comida. Hace unos años con el gobierno de Néstor y Cristina creíamos que gran parte de estas cosas habían pasado a otra instancia y hoy se recrudece esa situación en los comedores comunitarios donde hace cuatro o cinco años en barrio San Francisco daban de comer a 70 chicos, hoy hay más de 250 para los fines de semana. Eso te magnifica el tema de la necesidad y el aumento de la pobreza. Cuando Macri decía pobreza cero, nosotros que conocemos bien el departamento, aumentó considerablemente. Y por suerte, y gracias a Dios, tenemos la Asignación Universal por Hijo que tienen las familias con chicos porque sino esto sería un caos. Porque si no existiera la posibilidad de tener ese sueldito los fines de mes, habría mucho mayor problema social en San Javier y creo que en muchos más lugares del país.

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—Si la mayoría de las que se acercan a pedir ayuda son mujeres, ¿Qué  posibilidades tienen las mujeres en San Javier si hablamos de violencia de género, o de pedir asistencia para salir de la prostitución, de la marginalidad?

—Hay equipos interdisciplinarios que dependen del municipio. Trabajan con una red de docentes. Lo que tratamos de hacer es ayudar en algún microemprendimiento, en alguna herramienta, en mejorar la calidad de vida con lo que tenemos en el Senado que no es una estructura muy grande, es muy pequeña, con los fondos de fortalecimiento institucional o con algunos subsidios tratamos de ayudar todos en lo que podemos.

—Con respecto a esos subsidios, ¿a qué organizaciones sociales generalmente asiste? Uno de los reclamos de quienes trabajan con violencia de género es que no tienen recursos.

—Asistimos a la mayoría de las instituciones en San Javier. Deportivas, de servicio, eclesiásticas, escuelas, todo lo que ayude a contener y a llevar adelante proyectos que hacen a mantener a la gente, a los chicos, jóvenes y los adultos, lo hacemos. Ayudamos mucho en el tema del deporte, creemos nosotros que en la zona nuestra el deporte ayuda muchísimo. Acá hay una liga de fútbol masculino que tiene 33 equipos con reserva y primera, y una femenina que tiene 26 equipos de mujeres. Juegan todos los fines de semana más de 2.000 personas y tratamos de que esto pueda funcionar de la mejor manera para contener a las personas que están haciendo deportes para que estén pensando en otra cosa, que practiquen.

—Entonces de esos subsidios del Senado, ¿se brinda asistencia a alguna agrupación que se ocupe de la violencia contras las mujeres o relacionado a esta temática?

—Sí, nosotros le damos a todas las instituciones del departamento.

—¿Cómo se da el turismo en San Javier? ¿Tiene algún tipo de control?

—Es una generación de puestos de trabajo enorme. Creo que es un recurso que no está explotado bien. Están también los que venden artesanías, están los que dependen directa e indirectamente del turismo. Se han hecho muchas capacitaciones a los guías, y ellos son parte del control en el tema de la pesca, de avistaje de aves, de cacería. Lo lleva adelante el municipio.

—Por fuera de la ciudad de San Javier, ¿cómo es la situación del resto del departamento?

—Hay situaciones similares. Alejandra es una comuna que tiene serios problemas sociales muy similares a San Javier. No hay grandes industrias,  hay un desarrollo turístico, arrocero y ganadero pero no generan grandes puestos de trabajo entonces la gente vive de changas. Buscan carnada para pescar morenitas. Creo que la que más contiene es la producción de techitos de paja, pero como ha venido llovedor también ha sido un problema sumado a las políticas nacionales. Pero sí, quizá hay comunidades que son mucho más pequeñas por lo que siempre resalta San Javier porque es la ciudad más grande del departamento. Romang es hace poquito ciudad y tiene un desarrollo distinto, hay necesidad y alguna falta de trabajo pero tiene unas cinco empresas importantes que generan puestos, aunque también hay problemas sociales. Pagar la luz, el agua, el gas, los servicios cuesta muchísimo y la gente cada vez tiene menos changas porque la situación también es difícil. Eso se agrega a lo que dice el padre Capocetti, que vive de la recaudación del diezmo de la iglesia.

—¿Cuál es el eje de esta desigualdad social que reconoce? ¿Tiene que ver con los presupuestos destinados al departamento? ¿Hay alguna manera de poder subsanar esta desigualdad social?

—Creo que el gobierno provincial ha hecho inversiones importantes en nuestro departamento. Nos ilusionamos con tener más oportunidades. Se está empezando a pavimentar una ruta que une a Romang con Vera. Estamos mejorando el sistema energético. Por ejemplo en Alejandra logramos una inversión de la provincia que supera los 40 millones de una línea de media tensión que va de Calchaquí hasta ahí, cuando hace cuatro años no teníamos energía. En Cacique Ariacaiquín se hizo un puente, aunque todavía falta mejorar la ruta que es de tierra y si llueve no se puede entrar. También viven una situación de necesidad, pero son menos. La Ruta 1 que antes estaba bastante hecha pedazos hoy está mejorada. Antes todas estas cosas condicionaban a San Javier. Hay que darle más importancia a la producción, al turismo. Falta mucho, es por lo que luchamos cada día.

"También estamos planteando para el Instituto de Estudios Superiores Nº 15 «Dr. Alcides Greca» al gobierno de la provincia, porque se inscribieron casi 80 chicos para cada curso a nivel terciario y quedaron afuera más de 100 chicos. Y si no abren ahora vamos a perder la oportunidad de que jóvenes se formen y busquen trabajo como docentes. Y esas son algunas de las contradicciones que marcamos a veces, que algunos no pueden ni estudiar en su propio lugar y para viajar se les complica mucho porque no son personas que tengan muchos recursos", concluyó.

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