El astro argentino Lionel Messi podría tener su propia estatua en el “nuevo Camp Nou”, según afirmó el presidente del Barcelona, Sandro Rosell, tras la aprobación del proyecto que pretende remodelar el mítico estadio culé.
Messi tendría su propia estatua
“La estatua es una buena idea, la vamos a pensar”, indicó Rosell al ser consultado por Télam en conferencia de prensa sobre la posibilidad de que el crack rosarino cuente con su propio monumento en el coliseo catalán.
Una estatua de bronce del histórico jugador Ladislao Kubala, emblema de los años 50 y 60, recibe a los hinchas del Barcelona en la explanada de las tribunas del Camp Nou, estadio construido en 1957 para adaptarse a la enorme afluencia de público, que acudía a ver al húngaro y que ya no cabía en Les Corts.
Los hinchas más veteranos suelen explicar a sus nietos y a los más jóvenes quién era ese señor enorme, al que se conmemora con una estatua de dos metros, mientas pasan por allí para dirigirse a las tribunas para animar a su equipo.
Pero el nuevo Camp Nou, el del siglo XXI, tiene otro símbolo, Lionel Messi, y a nadie se le escapa que antes o después el jugador argentino será reconocido con un monumento que recuerde al principal responsable de los momentos más gloriosos que vivió la entidad en su historia más reciente.
En marzo de 2012, Messi llegó a los 234 goles y superó a César Rodríguez como máximo goleador de la historia del “Barsa” en partidos oficiales. En octubre de 2011, había superado a Kubala, con 194 goles en su historial.
Tras aquel logro, su compañero Adriano lo tenía claro: “Messi debería tener una estatua en el Camp Nou como Kubala”, puntualizó el lateral brasileño.
Aunque no hay nada confirmado, Rosell ya está pensando la idea de la estatua, iniciativa que también está teniendo eco en los medios de comunicación locales y entre los seguidores azulgranas.
La idea, por ahora, es construir un Camp Nou arquitectónicamente más moderno y con más capacidad, hasta 105.000 asientos, para contener a la hinchada que desborda la capacidad actual y que quiere ser testigo del equipo que lidera el jugador que cambió el fútbol contemporáneo. La estatua puede llegar después.
En tanto, el vicepresidente Javier Faus, se retractó tras un cruce con Lionel Messi sobre su contrato y afirmó que el astro argentino “se merece el mejor trato del mundo y seguro lo tendrá”.
“Quiere manejar el Barcelona como si fuera una empresa, y no lo es. Este es uno de los equipos más grandes del mundo y merece ser representado por los mejores dirigentes también”, lanzó Messi.








