La reciente evaluación de lectura realizada por el Ministerio de Educación de Santa Fe reveló una marcada diferencia en el desempeño entre alumnos de escuelas públicas y privadas. Mientras que el 37% de los alumnos del sector privado alcanzó niveles satisfactorios o fluidos de lectura, en el ámbito estatal apenas un 20% logró esos resultados.
Brecha educativa: por qué los alumnos de escuelas privadas tuvieron mejores resultados en las pruebas de lectura
La evaluación de lectura reveló que el 44% de los alumnos del sector privado alcanzó buenos niveles, frente a solo el 20% en el ámbito estatal. El ministro José Goity calificó la situación como “alarmante” y definió el problema como “transversal”.

Brecha educativa: por qué los alumnos de escuelas privadas tuvieron mejores resultados en las pruebas de lectura.

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Brecha educativa: por qué los alumnos de escuelas privadas tuvieron mejores resultados en las pruebas de lectura.
La brecha pone en evidencia una desigualdad estructural en el sistema educativo provincial y obliga a repensar estrategias de enseñanza desde los primeros años de escolaridad.
El ministro José Goity volvió a manifestar su preocupación por los datos, trazó un diagnóstico de la situación y anticipó medidas concretas para revertir el bajo rendimiento.
“La situación es alarmante, es una realidad que ya conocíamos o intuíamos, no solamente por pruebas anteriores, sino porque quienes transitan las aulas, incluso en el nivel superior, saben que de esto se habla hace tiempo”, afirmó el funcionario. “Lo que hicimos ahora fue ponerle datos y evidencias, porque eso nos permite tomar decisiones y medir los efectos de las políticas”, explicó en diálogo con "El cuarto poder", que se emite por LT10.
Consultado sobre las causas de la diferencia entre el sistema público y privado, Goity consideró que “el problema es transversal”, aunque reconoció que el impacto es más fuerte en las escuelas estatales.
“Obviamente que es mayor en algunos lugares, pero también tenemos problemas en escuelas privadas de nivel socioeconómico medio-alto. Entonces, es transversal”, señaló.
En ese marco, apuntó a los modelos de gestión como un factor clave. “Evidentemente también tiene que ver con cómo se gestiona la educación en las escuelas privadas. Probablemente haya cuestiones que discutimos en lo público y no discutimos en lo privado. Hay hábitos y discusiones en la escuela pública que no están en la privada, y lo sabemos”, sostuvo.
Para el ministro, uno de los principales obstáculos para encarar una transformación profunda es la negación del problema: “Parte del problema, pero sobre todo de las soluciones, es no mentirnos. Hay gente que defiende la escuela pública, pero manda a sus hijos a una privada. Bueno, pongamos eso sobre la mesa”, planteó.
La lectura como prioridad: contener o enseñar
Goity fue tajante respecto a la responsabilidad del sistema escolar en los primeros aprendizajes: “Estamos diciendo que a los seis o siete años, cuando terminan segundo grado, los chicos deben saber leer y escribir. Si no aprenden con comodidad, el hábito lector será muy difícil de desarrollar”.
También rechazó los argumentos que atribuyen exclusivamente a las condiciones del hogar el bajo desempeño escolar. “Se suele decir que «no hay un ambiente lector en las casas o que los padres no leen». Pero para eso está la escuela: para suplir esa falencia y poder igualar a través del conocimiento”, expresó. Y agregó con énfasis: “Tenemos que tener una firme convicción de que todos los chicos pueden aprender a leer y escribir, cualquiera sea su condición o situación”.
En esa línea, dijo que “la escuela tiene sentido que contenga solo si enseña. ¿Qué sentido tiene que un chico vaya al comedor, que es fundamental, si después no aprende? Aprender es lo que lo va a sacar de ese lugar. Si no, transformamos a la escuela en un gran contenedor, y la escuela no es eso”, dijo.
Goity sostuvo que Santa Fe cuenta con “profesionales muy buenos” y docentes comprometidos, pero que “no se han formado para contener, sino para enseñar”.
Un sistema que no responde
Al analizar cómo se llegó a este punto, el ministro planteó que el problema lleva años y se agravó por la falta de enfoque en los aprendizajes. “Se perdió el foco. Se cuestionaron las evaluaciones estandarizadas, se discutieron muchos temas importantes, pero no se tocó lo fundamental: si los chicos aprenden, cómo y cuánto”, evaluó.
Rechazó también que la responsabilidad recaiga sobre la docencia. “No es responsabilidad de los docentes ni de los propios chicos. Si lo fuera, tendríamos resultados dispares. Pero los resultados son muy homogéneos. Lo que no está funcionando es el sistema. Tenemos que tomar decisiones sistémicas, y ahí entra la política educativa”, subrayó.
Además, comparó el nivel de inversión educativa del país con los resultados obtenidos: “Argentina invierte por encima de la media de América Latina, pero tiene resultados por debajo. Entonces, el problema está dentro de la escuela y hay que resolverlo”.
En ese marco, defendió la implementación del Plan de Alfabetización “Raíz” como una de las respuestas a esta crisis, junto con la necesidad de dar herramientas a los docentes. “El docente tiene la llave para resolver estos problemas, pero está claro que solo, en un sistema que no lo acompaña, no puede”, admitió.
Finalmente, Goity retomó una de sus críticas frecuentes al modelo de negociación con los gremios: “En las paritarias se discute el salario, que es muy importante, pero también hay otras cuestiones igual de importantes que no se ponen sobre la mesa. Dijimos también que el ausentismo es un problema grave que genera discontinuidad en el aula y eso tiene un impacto educativo directo. Un chico que tiene dos o tres docentes en un año no va a tener el mismo resultado”.
Y concluyó: “Esto no es un problema ideológico. Es un problema de resultados. Tenemos que estar todos en la vereda de los aprendizajes”.