Muchas veces organizar las vacaciones puede ser un dolor de cabeza si no se tiene con quién dejar la mascota. Puede que para algunos la frase sea exagerada, pero seguramente muchos coincidirán en que “un perro es como un hijo”.
Por día, las guarderías caninas de Santa Fe cobrarán entre 80 y 120 pesos
Soltero, en pareja, o con familia ya conformada, un perrito en casa demanda todo el amor que se pueda brindar y la responsabilidad que implica estar al cuidado de otra vida que depende absolutamente de cada dueño. Si bien para algunos un perro es solo un animal, para muchos es un integrante más de la familia.
Por eso cuando llega la época de las Fiestas, cada uno empieza a planificar su período de descanso e incluye en sus planes a sus seres queridos, entre ellos, la mascota de la familia. ¿Pero qué pasa cuando en el proyecto que se llega a armar, no se puede incluir a esta?
Justamente esta nota, es para traer un poco de luz y tranquilidad a todos los santafesinos que no encuentran ese amigo que les pueda cuidar la mascota en esa semana que desean viajar, o cuando –por ejemplo– mamá o papá no puede tener uno más en su casa sumado a los dos perritos que ya tiene. Y la solución son las guarderías caninas.
Las tarifas varían según las características de cada lugar, pero todas superan los 80 pesos y pueden alcanzar hasta los 120 pesos diarios. Todo depende también del tiempo de permanencia que se requiera para el can. En caso de estadías más prolongadas, puede haber promociones o descuentos especiales.
Alternativas
En Santa Fe y sus alrededores hay varias opciones que se pueden elegir de acuerdo al cuidado que se pretende que la mascota reciba, y a la cantidad de libertad que se busca. Porque hay lugares en la misma urbe santafesina donde pueden brindar un servicio en el que la mascota esté “como en su casa” con cupos más limitados, y también lugares en los alrededores donde el can puede estar en espacios verdes amplios, como si se tratara de una “colonia de vacaciones canina”, con muchos perritos para jugar.
Si lo que se busca es la primera opción, Diario UNO pudo consultar con dos espacios que le brindan a la mascota todos los cuidados y lo hacen sentir como si estuvieran en su propio hogar con sus dueños. En ambos, los perros viven como si estuvieran en sus domicilios particulares, porque funciona en una casa de familia, que está ubicada por la zona del Colegio Don Bosco.
Allí, la cantidad de cupos disponibles para guardería es reducida porque los “visitantes” se desplazan libremente por toda la propiedad, sin caniles, sueltos tanto adentro de la vivienda como en el patio.
“Si el dueño me dice que su perro está acostumbrado a estar adentro, el perro estará adentro. Tal como cada perro vive en su hogar. Y en caso de que alguno necesite algún cuidado especial, como que se le proporcione alguna pastilla, no hay ningún inconveniente”, contó Belén, dueña de uno de los espacios.
El tamaño de los perros que aceptan es indiferente, pero se pide que el mismo sea sociable y dócil. Ofrecen servicio de traslado con el que se busca al can en su domicilio y se lo regresa el día que el cliente llama para que se lo entreguen. Se le da la comida que el dueño de cada perrito lleva, con la ración especificada y a la hora que cada uno está acostumbrado a comer. De hecho, se lo puede mandar con su cucha y juguetes.
Otra de las opciones con este tipo de atención se encuentra en Guadalupe Norte. Aquí el cuidado también es como si la mascota estuviera en su propia casa y se trata de un servicio en el que, como el anterior, cada dueño lleva el alimento con su ración diaria, la cucha, sus platitos, manta o juguetes.
“La idea es que cada uno tenga su rutina de comida, y que con los elementos que traen tengan su olor característico y se sientan más cómodos. Los perritos vienen con su mochilita tal como un padre lleva a su hijo al jardín”, aseguró Antonella, propietaria del lugar.
El lugar también funciona en un hogar de familia, con una propiedad amplia y los animales están sueltos por todo el terreno, sin caniles. “El que quiere puede subirse a la cama, dormir en la cocina, jugar en el living o pasear por todo el jardín. Me encantan los perros y los disfruto de manera que para mí es una terapia estar con ellos. Así que cada uno viene y está tal como está acostumbrado a comportarse en su hogar”, continuó.
También ofrecen el servicio de traslado puerta a puerta, y para quienes trabajan todo el día, se puede dejar el perro desde la mañana temprano hasta la noche, cuando cada dueño regresa al hogar, como si fuera un jardincito diario. Se aceptan perros sociables y de tamaño mediano o pequeño, aunque pueden hacerse excepciones si el can es grande pero dócil.
Como una colonia
Si la idea es que el perrito se tome vacaciones, esté en espacios más amplios, sociabilice con más animales y juegue en lugares verdes y amplios, se puede consultar con otro tipo de locales de guarda.
Uno de los consultados se encuentra en San José del Rincón y cuenta con un predio sin caniles en el que los animales están sueltos y jugando entre ellos durante todo el día. Para ingresar se pide que el animal no sea conflictivo –se hace una prueba de adaptación– y se solicita a su dueño la libreta sanitaria con vacunas al día, antiparasitario proporcionado como mínimo en los últimos dos meses, y con pipeta colocada, o collar o con pastilla antipulgas.
“Todos están sueltos en el predio y en el verano los mojamos, los hacemos jugar con la manguera, los metemos a un piletín especial o a la pileta grande, de acuerdo a si el pero está acostumbrado a ello. Tienen mucha sombra y están al reparo del calor santafesino. Y a la noche duermen adentro de mi casa en espacios preparados”, afirmó Melisa, dueña del espacio, junto con Gabriel, que está en funcionamiento desde hace cinco años y abierto permanentemente.
Para la temporada de verano hay lugares disponibles, pero para los nuevos perros se tiene una fecha límite hasta el 20 de diciembre para realizar el período de socialización. También se aceptan perritos con cuidados especiales, pero no de cuidados extremos como los que implican aquellos que estén inmovilizados, por ejemplo.
También se puede optar por una guardería spa, en el Paraje Los Zapallos, con un predio de 3.000 metros cuadrados y con casas individuales donde los canes duermen y están al resguardo, y durante el día juegan en todo el terreno. Su capacidad es para 60 perritos. A su vez, el espacio está dividido para alojar a perros de acuerdo a su edad y a su tamaño, por lo que se aceptan perros de todo tipo y tiempo de vida. Incluso, hay un lugar especial para cachorros. En caso de que el cliente lo prefiera, puede ir a conocer el lugar.
“Es requisito para que pueda quedarse en la guardería, que el perro sea sociable para que no se lastimen entre ellos. Si un perro pelea, así como llegó, se lo carga y se lo devuelve a su casa. Además, donde duermen, son tipo habitaciones donde hay tarimas de madera con colchoncitos para que cada uno descanse, por lo que ahí también están en contacto con otros animales y sería peligroso que alguno no sea dócil”, dijo Fabián, encargado del spa.
También se aceptan animales que requieran cuidados especiales. “Tuvimos perros lastimados, quebrados, perros que no caminaban o con tratamientos médicos. Para eso tenemos nuestra veterinaria, que en el caso de ser necesario, puede asistir al perrito que lo requiera, pero siempre pedimos los datos del médico de cabecera de cada uno para realizar cualquier consulta”, finalizó.
También hay una guardería en Colastiné Norte. El espacio está continuamente habitado, el cupo de perritos es limitado por lo que el cuidado es bien personalizado y cada dueño debe llevar al lugar a su perro. Los mismos están sueltos en todo el terreno parquizado, sin caniles, por lo que se realiza una prueba previa para ver que el animal no sea agresivo y pueda convivir con otros en libertad.
El espacio está construido para los perritos, hay un piletón donde ellos pueden bañarse, ya que a algunas razas les encanta el agua, y en donde se refresca a todos frente a los calores del verano local. Además, el parque es grande con arboleda por lo que poseen bastante sombra.
“Aceptamos cualquier tipo de perros, grandes o chicos, a excepción de dos razas, que son dogo y rottweiler, que tienen tendencias a ser agresivos. Si algún perrito necesita algún cuidado necesario, como la aplicación de una crema o algo por el estilo, no hay problemas”, aseguró Diego, propietario de la guardería.














