Si Colón todavía conserva motivos para ilusionarse con pelear por el segundo ascenso, buena parte de ellos pasan por Ignacio Lago. El delantero volvió a demostrar que tiene una capacidad diferencial para resolver partidos con una aparición individual y, cuando el empate ante Almirante Brown parecía inevitable, Nacho sacó un remate impresionante desde afuera del área a los 42 minutos del segundo tiempo para poner al Sabalero arriba en el marcador. Pero ni siquiera el talento de su principal figura alcanzó para asegurar una victoria que parecía fundamental.
A Colón no le alcanza con ser "Deportivo Lago"
Ignacio Lago volvió a marcar diferencias con un golazo que parecía darle una victoria clave a Colón, pero una desatención lo condenó al empate ante Almirante.
Por Ovación
Prensa Colón
El 2-2 en el Brigadier López dejó una sensación amarga. Colón había conseguido lo más difícil: encontrar una ventaja cuando el funcionamiento colectivo no terminaba de convencer y cuando el partido parecía encaminarse hacia otro resultado frustrante. Sin embargo, una desatención defensiva en tiempo de descuento permitió el empate de la Fragata y dejó al equipo de Iván Delfino con un solo punto, lejos de la oportunidad que tenía de alcanzar el cuarto puesto de la Zona A.
Colón no puede depender exclusivamente de Lago para disimular sus falencias. El atacante viene sosteniendo un nivel individual que lo coloca entre los futbolistas más determinantes de la categoría, pero el equipo todavía no consigue construir alrededor de ese talento un funcionamiento que le permita aspirar con argumentos sólidos al ascenso.
Lago vuelve a aparecer, pero Colón no lo acompaña
Lo de Ignacio Lago empieza a convertirse en una constante: cuando Colón no encuentra caminos desde el juego, el delantero aparece con una acción capaz de cambiarlo todo. Su gol ante Almirante Brown fue una muestra de su pegada, de su confianza y de esa capacidad para resolver con pocos espacios. En un partido discreto del Sabalero, encontró una ventana y estuvo a punto de regalarle tres puntos de enorme valor.
Pero el fútbol no se sostiene solamente con individualidades. Colón necesita que otros futbolistas se hagan cargo de la creación, que sus delanteros aprovechen las situaciones que generan y que la defensa pueda sostener una ventaja durante los minutos finales. Ante la Fragata, el equipo no logró ninguna de esas garantías durante el tiempo suficiente.
LEER MÁS: Delfino, tras el empate de Colón: "En dos pelotas paradas se nos fue el partido"
El problema es que la dependencia de Lago se vuelve cada vez más evidente cuando el resto no logra responder. El Sabalero tiene dificultades para construir ataques con continuidad, le cuesta convertir sus oportunidades y, cuando consigue ponerse arriba, vuelve a mostrar errores que le impiden cerrar los partidos. Así, cada destello individual termina siendo una solución provisoria para problemas que siguen sin resolverse.
Colón, con otra oportunidad perdida en la pelea por el cuarto puesto
El empate dejó a Colón quinto, con los mismos puntos que Deportivo Madryn, pero por debajo por diferencia de gol. Una victoria lo habría llevado al cuarto lugar y le habría permitido llegar a las últimas dos fechas con otra perspectiva en la lucha por la mejor ubicación posible de cara al Reducido.
Ahora deberá visitar a Ciudad de Bolívar y cerrar la fase regular como local ante Defensores de Belgrano. Dos partidos para intentar escalar en la tabla, pero también para encontrar señales que hoy generan incertidumbre. Porque una cosa es llegar a los playoffs y otra muy distinta es hacerlo con un equipo preparado para afrontar una serie eliminatoria y sostener la presión de pelear por el regreso a Primera División.
LEER MÁS: El uno por uno de Colón en el empate ante Almirante Brown
El Sabalero tiene asegurada su presencia en el Reducido, pero el rendimiento que viene mostrando invita a preguntarse con qué herramientas afrontará esa instancia. La falta de eficacia, los pasajes de desconexión y las desatenciones defensivas son problemas demasiado recurrentes para un equipo que pretende llegar lejos.
La autocrítica de Delfino: “Tenemos que mejorar mucho en el juego”
Después del empate, Iván Delfino reconoció que el equipo todavía está lejos de lo que necesita para competir en la etapa decisiva. “Tenemos que mejorar mucho en el juego si queremos estar en la pelea”, admitió el entrenador, consciente de que el resultado no debe ocultar las dificultades que exhibió el equipo.
El DT también puso el foco en la falta de contundencia: “El equipo necesita goles, esto es por goles. En este momento no estamos teniendo la certeza o la capacidad para definir. Seguiremos trabajando para que lo puedan hacer”. Y agregó que le gustaría contar con todos los futbolistas en condiciones para tomar decisiones.
LEER MÁS: Lago lamentó el empate de Colón: "No pudimos mantener la concentración hasta el final"
Las declaraciones reflejan una preocupación que excede el empate ante Almirante Brown. Colón necesita recuperar eficacia, pero también mejorar la elaboración y sostener la concentración durante los 90 minutos. No alcanza con generar una aparición brillante de Lago ni con convertir cuando el partido se escapa: hace falta una estructura colectiva que respalde esas acciones y permita defender una ventaja.
El Reducido exige mucho más que un golazo para Colón
A dos fechas del cierre de la fase regular, Colón todavía tiene tiempo para mejorar su posición y ajustar cuestiones que serán determinantes en los playoffs. Pero el margen se reduce y la búsqueda del segundo ascenso requiere algo más que esperanza, nombres importantes o una genialidad aislada.
LEER MÁS: Insólito: Colón estuvo dos veces arriba en el marcador y en el final dejó escapar el triunfo
Lago está haciendo su parte. Vuelve a marcar diferencias, asume responsabilidades y demuestra que puede resolver partidos con una acción individual. Lo que falta es que el equipo esté a la altura de ese rendimiento y pueda transformar sus apariciones en victorias.
Porque a Colón no le alcanza con ser “Deportivo Ignacio Lago”. Para soñar con el ascenso necesita más juego, más contundencia colectiva y una defensa que no eche por tierra, en el último suspiro, todo lo que una genialidad puede construir. El golazo del sábado merecía tres puntos; el empate volvió a dejar en evidencia que el Sabalero todavía tiene mucho por corregir si pretende que el Reducido no sea solamente una ilusión.



















