El 9 de febrero Diario UNO informó que, según varias farmacias céntricas consultadas, desde fines del año pasado hasta esa fecha, los medicamentos habían aumentado, en general, desde un 15 hasta un 50 por ciento. Mientras tanto, para el Colegio de Farmacéuticos de Santa Fe de la Primera Circunscripción, el incremento había sido, “en promedio, de un 17 o 20 por ciento; y los anteriores anuales estuvieron en un 13 por ciento”.
Los fármacos de mayor consumo son los que menos aumentaron
Ayer, se consultó nuevamente a varias farmacias, quienes explicaron que los medicamentos de mayor demanda como algunos analgésicos de venta libre y antibióticos de primera elección –todos de laboratorios líderes, no genéricos– fueron los que menos aumentaron. Ya en el caso de medicamentos para patologías que requieren un consumo crónico (como la hipertensión y la diabetes: enalapril y gliblenclamida y metformina, respectivamente, también de primera elección y de laboratorios líderes, no genéricos), el aumento fue un poco mayor, aunque distó mucho de ser del 50 por ciento, como sucedió con otros de menor demanda aunque mucho más caros. En el cuadro, puede verse esta variación que hubo desde diciembre hasta el 26 de febrero, según los datos proporcionados por la farmacéutica Griselda Leiva, de Farmacia Leiva.
Según las farmacias consultadas el 8 de febrero, lo que más impactó en los consumidores es el incremento de los fármacos que históricamente ya eran caros, porque de un día para el otro se encontraron con que tenían que desembolsar una suma desproporcionada con relación a la última compra. Por entonces, desde el Colegio de Farmacéuticos de Santa Fe de la Primera Circunscripción describieron la nueva coyuntura, aunque advirtieron que había una desactualización histórica de algunos fármacos, en comparación con incrementos en otros rubros que se produjeron el año pasado.
En ese sentido, explicaron: “Los medicamentos en los últimos años han incrementado los precios por debajo del aumento en los costos de funcionamiento de las farmacias. En este último aumento, no existe una gran diferencia de incrementos entre uno y otro grupo terapéutico. Además, como los incrementos no son lineales, es decir, no alcanzan a todas las especialidades farmacéuticas por igual, es probable que dentro de un mismo grupo terapéutico haya alternativas que hayan aumentado y otras no”.
—¿Qué preocupaciones les genera esta situación?
—Nos preocupa que se resienta el acceso de la gente a sus tratamientos y la influencia que tendrá en el sistema de seguridad social tanto en las coberturas como en el financiamiento.
—¿Cuáles son los grupos etarios o los pacientes más afectados con este incremento?
—Casi todos los usuarios de medicamentos se vieron afectados pero lógicamente los jubilados por ser adultos mayores y requerir mayor medicación que otros grupos, se ven más afectados. También los pacientes de patologías crónicas que requieren de medicación continua.
















