Ya está concluido el circuito hidráulico que incluyó la construcción en sus extremos de dos grandes cámaras de hormigón armado de 6 metros de profundidad para empalmar la nueva cañería a la cañería existente.
Etapa final para el cierra del socavón de Urquiza
Dichas cámaras a su vez están sostenidas por un sistema de pilotaje de columnas, también de hormigón armado, de 11 metros de profundidad.
Actualmente se están completando las tareas de reparación de la calzada sobre la mano Este (dos carriles), bajo la supervisión del municipio y la verificación con muestreo del hormigonado por parte de la Universidad Tecnológica Nacional (Facultad Regional Santa Fe).
De no surgir contratiempos, este sector se habilitará a mediados del mes de junio.
Luego se proseguirá con la reconstrucción de la calzada sobre la mano Oeste –donde se registraba el hundimiento- para posteriormente liberar al tránsito vehicular los dos carriles restantes, a fines de junio.
Cabe recordar que para poder llevar adelante esta compleja obra de ingeniería –por la profundidad a más de 6 metros en la que se ubica este colector de 600 milímetros de diámetro de polietileno de alta densidad- fue necesaria disponer de equipos de depresión de napas y la colocación de tablaestaqueado por hincamiento y expansores para el aseguramiento del suelo.
Previo a la reparación de la calzada, se concretó el tapado de la nueva cañería con arena y la reposición y la compactación necesaria del suelo definitivo.
El lugar sobre el que se concretó la obra surgió tras los estudios de suelo correspondientes realizados por una empresa especializada.















